Estoy con los pelos de punta ante la realidad de mi país. No quiero escribir del tema, porque lo considero una actividad peligrosa. Me había desentendido de este blog porque, además de estar en el cuarto semestre de la Maestría en Producción Artística y Mercadotecnia Cultural de Realia, también estoy en un diplomado para escritores. Además, estuve muy ocupado estos meses con la apertura de Katarsis. Centro de Artes (en realidad, la reapertura del ex-Centro de Artes Katarsis), y los eventos Danza para la Diosa e Historias bajo la luna. En especial, éste último me absorbió de tiempo completo. De vez en cuando veía la sección de finanzas del Diario de Xalapa y las expectativas de crecimiento económico eran moderadamente optimistas-pesimistas: "habrá menor crecimiento económico de lo previsto, pero habrá crecimiento". Parte de la problemática que me hizo más difícil sacar adelante a Historias bajo la luna fueron las constantes marchas y plantones no sólo en el centro de Xalapa, sino en el Paseo de la Reforma del D.F., a donde tuve que ir por un asunto. Y qué dije: ya terminé una Maestría en Comunicación y Mercadotecnia el año pasado, hoy estoy terminando otra en Producción Artística y Marketing Cultural, ya sólo me falta un capítulo para acabar de leer Para entender los medios de comunicación de Marshall McLuhann, de nuevo tengo estudios de mercado de públicos desde el año pasado. En resumen, creí que ya soy cabrón y que me comeré el mundo a puños. Pero, la verdad es que la clase política mexicana está jugando a despertar al tigre para cabalgar en él. Por más que uno le haga como individuo o como pequeño o mediano empresario, no se puede cuando el entorno está tan jodido. Yo no creo que Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encinas o Jesús Ortega sean los autores intelectuales de las matanzas de Ayotzinapa y Tlatlaya. Y me extraña que no estén señalando a algún político del PAN, por decir, a Cordero o a Madero. O a Fox y a Calderón. Bueno, no me extraña, pues a causa de los 12 años de panismo en la presidencia de la república, el PAN quedó fuera de la jugada por una larga temporada. Más, gracias a esta campaña de desprestigio mutuo y de barbarie, seguramente estarán de nuevo en la contienda con probabilidades de ganar.
Dice el refrán que el que juega con fuego, se quema. Pareciera que el pueblo mexicano aguanta todo, hasta que le maten a sus hijos, hasta que en vez de maíz, los campos se siembren con cadáveres. Yo lo que percibo -y lo percibe también Luis Videgaray, el Secretario de Hacienda y Crédito Público- es que el balance entre la Oferta y la Demanda está desequilibrado: en el México actual, sólo hay oferta, no hay demanda. Quiero decir, de la mediana empresa para abajo, hay oferta de bienes y servicios, pero no hay quien los compre. Lo mismo ocurre para los freelanceros, los profesionistas, los trabajadores independientes, los campesinos, los jornaleros, los pequeños comerciantes, los artistas independientes, etc., etc.,: no hay quien les compre sus bienes y servicios. Pero los oferentes se cuentan por millones. Cuando ando por la calle de la ciudad, a cada rato me encuentro un amigo que me dice "oye, ¿no sabes de algún trabajo? es que perdí mi empleo". Así las cosas, me doy de santos de que Historias bajo la luna tuvo un lleno total, si bien el 70% del público que asistió se repartió entre invitados y colados. Quedé con más deudas de lo previsto. Me estaba preparando para la abundancia, pues la economía del país iba a mejorar el año que viene. Los hechos de sangre ocurridos recientemente, parecen pronosticar lo contrario. De por sí, Veracruz es uno de los estados de la república que ha padecido mayor desaceleración económica en los últimos tres meses. Ojalá que el gobernador Duarte de Ochoa logre revertir esta situación con sus Juegos Deportivos de Centro América y el Caribe, pues me imagino que le está apostando a este evento para provocar una derrama económica sobre nuestro estado. Porque la gente está irritada. Por más que le haga uno como el avestruz y sumerja la cabeza en el suelo para no ver la realidad, es obvio que hay multitudes de gente muy enojada. Hay que concentrarse como un Gran Gurú para que en vez de derrama de sangre lo que venga sea una gran derrama económica, de paz y prosperidad.
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martes, 11 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
Se fue Don Jorge Saldaña
Lamentablemente, el pasado jueves 30 de octubre murió el periodista y conductor de televisión Jorge Saldaña, de quien no repetiré lo que se ha dicho sobre su destacada trayectoria, pero sí evocaré algunos momentos que me atañen. Hacia 1967, cuando el que estas líneas escribe aún estudiaba la escuela secundaria, ya era famoso su programa Anatomías, que gozaba de mucha popularidad. Con el paso del tiempo, me enteraría que, a diferencia de otros comunicólogos, Saldaña mantenía una opinión imparcial y crítica, misma que lo llevó a situaciones de tensión tanto con los dueños de un famoso canal de televisión, como con ciertas autoridades gubernamentales. No obstante esta actitud crítica, finalmente Jorge Saldaña fue contratado por el canal 4+ de televisión, canal del Gobierno del Estado de Veracruz, hoy perteneciente a la RTV (Radio Televisión de Veracruz).
Mi breve relación con Jorge Saldaña inició a raíz del ensayo biográfico que escribí en torno a la vida de Toña la Negra. Jorge Saldaña tiene varias entradas en esta obra:
"Toña era mujer de su casa… Le dolía que no la entrevistaran, pero esta era una situación conflictiva, pues ella era muy difícil de entrevistar. En 1979, mientras estaba en un programa con Saldaña, en el canal trece, recibió el golpe más duro de su vida: su hijo Guillermo había amanecido muerto".
Tocó a Jorge Saldaña ser testigo de ese difícil momento. Pero no fue la única vez que la entrevistó: según un personaje (Enrique Becerra) cuyo avatar es Pancho Pueblo, "Toña también salía por televisión… divertido por un desaire que La Sensación Jarocha le hizo a Raúl Velasco:
-… Sale Toña y la anuncia. Dice:
-Oyes Toña, yo te quería preguntar…
Señor Velasco, no me tutee, déme el micrófono que voy a cantar".
"El mismo Pancho Pueblo nos relata un episodio con Saldaña:
-se presentó en aquel programa que tenía, Nostalgia, con Elena Burgos, y alguna gente de mala leche habló y dijo que esas señoras no tenían qué hacer ahí, que ya le dejaran el lugar a la gente joven. Entonces, inmediatamente, como yo hablaba seguido, hablé por teléfono y les dije que esa señora, y la otra que estaba, también la enaltecí, todavía tenían mucho por delante y que dar. Me dice la telefonista:
-¿Usted cómo se llama?
-Pancho Pueblo.
Y así le dieron el recado a Toña, y dijo:
-Para Pancho Pueblo, le voy a cantar Cenizas.
Y cantó Cenizas".
Probablemente, en el material recopilado para la investigación (que espero no esté desaparecido o deteriorado por el paso del tiempo), encontré un poco más sobre la relación entre Toña la Negra y Jorge Saldaña. De ahí que yo tuviera la inquietud de corroborarlo cuando estuviese frente a él, puesto que trabajábamos en la misma ciudad, en Xalapa. La oportunidad se me presentó hacia 2007, cuando obtuve un Estímulo para Creadores con Trayectoria por parte del Instituto Veracruzano de la Cultura (el IVEC) para componer la ópera Tropical, basada en un episodio de la vida de Toña la Negra. Yo me seguí de frente y no me conformé con tan sólo crear la música, sino de producir las primeras representaciones de la obra y es por eso que fui a parar a RTV; entre otros conductores, me entrevistó Don Jorge Saldaña. Un hombre muy exigente, que no toleraba a los improvisados ni a los farsantes, De ahí que era duro en su trato; pero, al mismo tiempo, sabía reconocer la calidad cuando la había. Nos entrevistó, tras darnos una regañada por la forma en que traíamos grabado el material: para su gusto, nuestra grabación era un tanto casera. Cantaron mi hija Rosaura González y otros personajes de la ópera. Antes de terminar la entrevista, aproveché para hacerle una pregunta "muy al caso, pues se trata de Toña la Negra y Usted". Le comenté el hecho y lo confirmó públicamente:
-Sí. Es verdad. La Doña tenía un carácter muy fuerte. Muy difícil.
Tras el estreno de mi ópera, me jubilé de la docencia. A partir del 2011 probé suerte como escritor y hacia 2013 renació en mí la inquietud por el marketing cultural y la producción artística, y esta actividad me trajo de regreso a la producción de eventos musicales y artísticos. Quizá a causa de la publicidad de Historias bajo la luna, que presentaremos en fecha próxima, alguien consideró a mi hija Rosaura para cantar en la misa que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de Xalapa, para depedir a las cenizas de Don Jorge, quien fue cremado en el Distrito Federal. Una de las ironías de la vida es que mi hija representó a Toña la Negra en las primeras versiones de Tropical y también fue entrevistada por Don Jorge; y, por un azar del destino, ella fue a cantarle en su último adiós. Por este medio, externo mis más sentidas condolencias a la familia de Don Jorge, a quienes no tengo el gusto de conocer personalmente. Descanse en paz Don Jorge Saldaña Hernández.
Mi breve relación con Jorge Saldaña inició a raíz del ensayo biográfico que escribí en torno a la vida de Toña la Negra. Jorge Saldaña tiene varias entradas en esta obra:
"Toña era mujer de su casa… Le dolía que no la entrevistaran, pero esta era una situación conflictiva, pues ella era muy difícil de entrevistar. En 1979, mientras estaba en un programa con Saldaña, en el canal trece, recibió el golpe más duro de su vida: su hijo Guillermo había amanecido muerto".
Tocó a Jorge Saldaña ser testigo de ese difícil momento. Pero no fue la única vez que la entrevistó: según un personaje (Enrique Becerra) cuyo avatar es Pancho Pueblo, "Toña también salía por televisión… divertido por un desaire que La Sensación Jarocha le hizo a Raúl Velasco:
-… Sale Toña y la anuncia. Dice:
-Oyes Toña, yo te quería preguntar…
Señor Velasco, no me tutee, déme el micrófono que voy a cantar".
"El mismo Pancho Pueblo nos relata un episodio con Saldaña:
-se presentó en aquel programa que tenía, Nostalgia, con Elena Burgos, y alguna gente de mala leche habló y dijo que esas señoras no tenían qué hacer ahí, que ya le dejaran el lugar a la gente joven. Entonces, inmediatamente, como yo hablaba seguido, hablé por teléfono y les dije que esa señora, y la otra que estaba, también la enaltecí, todavía tenían mucho por delante y que dar. Me dice la telefonista:
-¿Usted cómo se llama?
-Pancho Pueblo.
Y así le dieron el recado a Toña, y dijo:
-Para Pancho Pueblo, le voy a cantar Cenizas.
Y cantó Cenizas".
Probablemente, en el material recopilado para la investigación (que espero no esté desaparecido o deteriorado por el paso del tiempo), encontré un poco más sobre la relación entre Toña la Negra y Jorge Saldaña. De ahí que yo tuviera la inquietud de corroborarlo cuando estuviese frente a él, puesto que trabajábamos en la misma ciudad, en Xalapa. La oportunidad se me presentó hacia 2007, cuando obtuve un Estímulo para Creadores con Trayectoria por parte del Instituto Veracruzano de la Cultura (el IVEC) para componer la ópera Tropical, basada en un episodio de la vida de Toña la Negra. Yo me seguí de frente y no me conformé con tan sólo crear la música, sino de producir las primeras representaciones de la obra y es por eso que fui a parar a RTV; entre otros conductores, me entrevistó Don Jorge Saldaña. Un hombre muy exigente, que no toleraba a los improvisados ni a los farsantes, De ahí que era duro en su trato; pero, al mismo tiempo, sabía reconocer la calidad cuando la había. Nos entrevistó, tras darnos una regañada por la forma en que traíamos grabado el material: para su gusto, nuestra grabación era un tanto casera. Cantaron mi hija Rosaura González y otros personajes de la ópera. Antes de terminar la entrevista, aproveché para hacerle una pregunta "muy al caso, pues se trata de Toña la Negra y Usted". Le comenté el hecho y lo confirmó públicamente:
-Sí. Es verdad. La Doña tenía un carácter muy fuerte. Muy difícil.
Tras el estreno de mi ópera, me jubilé de la docencia. A partir del 2011 probé suerte como escritor y hacia 2013 renació en mí la inquietud por el marketing cultural y la producción artística, y esta actividad me trajo de regreso a la producción de eventos musicales y artísticos. Quizá a causa de la publicidad de Historias bajo la luna, que presentaremos en fecha próxima, alguien consideró a mi hija Rosaura para cantar en la misa que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de Xalapa, para depedir a las cenizas de Don Jorge, quien fue cremado en el Distrito Federal. Una de las ironías de la vida es que mi hija representó a Toña la Negra en las primeras versiones de Tropical y también fue entrevistada por Don Jorge; y, por un azar del destino, ella fue a cantarle en su último adiós. Por este medio, externo mis más sentidas condolencias a la familia de Don Jorge, a quienes no tengo el gusto de conocer personalmente. Descanse en paz Don Jorge Saldaña Hernández.
sábado, 1 de noviembre de 2014
Buenísimo
"Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea". Augusto Monterroso, Fecundidad, Movimiento Perpetuo. (Genial. ¿O no?)
miércoles, 29 de octubre de 2014
Estreñimiento cibernético
Aquí estoy, atorado con el internet, lento como un intestino estreñido, tratando de cargar unos archivos que debo enviar urgentemente. Gmail y hotmail, compitiendo para mandar el mensaje de error tras mucho esperar, en tanto que el infinitum prodigy se apresta a avisarme que no estoy conectado a la red, aunque si lo estoy. Estoy tratando de cargar archivos que tengo que enviar urgentemente y desatenderme de este asunto para pasar a otros. Pues ya se avecina la presentación de Historias bajo la luna. Quería escribirles la historia de cada una de las composiciones. Pero fue un sueño guajiro: manifestaciones, transas de algún gobernante. Incluso asesinatos (Ayotzinapa), más manifestaciones. Tráfico lento en la ciudad. Huracanes, tormentas tropicales, las redes sociales lentas. Se acerca el día de muertos. No he puesto la ofrenda. A mí me gusta esta tradición, es como convivir con tus seres queridos o con amigos que se han ido. Recordar momentos felices, como cuando hace unos años hicimos nuestra tarea de cine: el sueño
Vela y Mole
Si, ya sé. No somos los grandes cineastas. Tampoco teníamos dinero para la producción. Pero algo aprendimos. Me desespero. Tampoco tengo tiempo para hacer ejercicio. He subido de talla y todavía no empieza el puente "Guadalupe-Reyes" (para los no mexicanos, es un periodo de múltiples fiestas, la mayoría de carácter religioso, que inician el 12 de Diciembre y terminan al 6 de enero).
martes, 28 de octubre de 2014
Distracciones positivas
Me he desentendido de este blog debido a que me la he pasado preparando la presentación de Historias bajo la luna, así como atendiendo mis deberes en un diplomado para escritores y una materia de la maestría que estoy cursando; además, Katarsis.Centro de Artes también me ha distraído bastante. Pero todo eso es bueno para mí.
sábado, 18 de octubre de 2014
La filosofía de la mierda
En este artículo, trataré de estar a la altura de Emmanuel Kant o de Hegel. Tarea difícil de emprender armado con el escaso talento que Dios me ha dado. Lo mismo decía J.S. Bach, pero él sí tenía talento.
La mierda es algo inherente a la experiencia vital: todos los días cagamos. Y si no lo hacemos, estamos en peligro. El problema también puede ser cuando cagamos más de cinco veces al día, porque nos podemos morir. De ahí que sea muy importante aplicar la filosofía de Aristóteles y ubicarnos en el justo medio: debemos rezar porque todos los días hagamos una caca justa; es decir, ni tan aguada que nos mate de deshidratación, ni tan dura que nos provoque una hemorragia o un estallamiento de vísceras. Pues se pierde tanto tiempo en el escusado atendiendo una diarrea severa que un estreñimiento tenaz.
A mí me ponen a temblar las gentes del ámbito de las artes escénicas cuando voy a participar en un concierto, función o concurso cuando de todo corazón me desean "que haya mucha mierda". Yo sé que lo dicen con una intención positiva, pues la causa de cagar mucha mierda es haber comido bien. Y para comer así, se requiere tener un buen poder adquisitivo, el cual es el resultado de un desempeño exitoso en el concierto, la función o el concurso. Pero también tiene una connotación negativa: "que despiertes mucha envidia". Porque la envidia, al ser un sentimiento negativo, es mierda, simple y llanamente. Además, puede ocurrir que Dios, los Astros, el Universo o la divinidad que corresponda interprete literalmente el deseo, de tal suerte que tras la función o el concurso, yo me encuentre con que mis mascotas se cagaron fuera de la charola. Y lo peor es cuando cagan aguado. Esto me trae a la mente un refrán, que es una perla de la filosofía popular: "tanto pedo, para cagar aguado". Puede ser el resultado de la participación en un concurso. Y, hablando de mierda, en los concursos pueden ocurrir tres cosas: a) que el concurso está "tamaleado" (y, por lo tanto es una mierda); b) que el concurso era honesto, pero que uno la cagó en el momento más importante; o c) que además de estar tamaleado el concurso, uno la cagó en el momento más álgido de la contienda. Y, para completar el cuadro, al regresar a tu casa con la cola entre las piernas (tras de haber gastado una buena lana si el concurso fue en otra ciudad), te encuentres con que se metió a tu casa un tlacuache con diarrea y dejó un rastro desde la sala hasta el comedor. No es lo mismo "cagar" que "cagarla". Esto me trae a la mente las filosofías de Sócrates y de Descartes, pues no es lo mismo "cago, luego existo" que "solo sé que la cagué". Pero como diría Sócrates, "estoy consciente de que la cagué y de que lo hice con más elegancia que otros que creen que no la cagan". Esto es muy importante: saber cuando uno "la cagó" y admitirlo con toda humildad. He dicho.
La mierda es algo inherente a la experiencia vital: todos los días cagamos. Y si no lo hacemos, estamos en peligro. El problema también puede ser cuando cagamos más de cinco veces al día, porque nos podemos morir. De ahí que sea muy importante aplicar la filosofía de Aristóteles y ubicarnos en el justo medio: debemos rezar porque todos los días hagamos una caca justa; es decir, ni tan aguada que nos mate de deshidratación, ni tan dura que nos provoque una hemorragia o un estallamiento de vísceras. Pues se pierde tanto tiempo en el escusado atendiendo una diarrea severa que un estreñimiento tenaz.
A mí me ponen a temblar las gentes del ámbito de las artes escénicas cuando voy a participar en un concierto, función o concurso cuando de todo corazón me desean "que haya mucha mierda". Yo sé que lo dicen con una intención positiva, pues la causa de cagar mucha mierda es haber comido bien. Y para comer así, se requiere tener un buen poder adquisitivo, el cual es el resultado de un desempeño exitoso en el concierto, la función o el concurso. Pero también tiene una connotación negativa: "que despiertes mucha envidia". Porque la envidia, al ser un sentimiento negativo, es mierda, simple y llanamente. Además, puede ocurrir que Dios, los Astros, el Universo o la divinidad que corresponda interprete literalmente el deseo, de tal suerte que tras la función o el concurso, yo me encuentre con que mis mascotas se cagaron fuera de la charola. Y lo peor es cuando cagan aguado. Esto me trae a la mente un refrán, que es una perla de la filosofía popular: "tanto pedo, para cagar aguado". Puede ser el resultado de la participación en un concurso. Y, hablando de mierda, en los concursos pueden ocurrir tres cosas: a) que el concurso está "tamaleado" (y, por lo tanto es una mierda); b) que el concurso era honesto, pero que uno la cagó en el momento más importante; o c) que además de estar tamaleado el concurso, uno la cagó en el momento más álgido de la contienda. Y, para completar el cuadro, al regresar a tu casa con la cola entre las piernas (tras de haber gastado una buena lana si el concurso fue en otra ciudad), te encuentres con que se metió a tu casa un tlacuache con diarrea y dejó un rastro desde la sala hasta el comedor. No es lo mismo "cagar" que "cagarla". Esto me trae a la mente las filosofías de Sócrates y de Descartes, pues no es lo mismo "cago, luego existo" que "solo sé que la cagué". Pero como diría Sócrates, "estoy consciente de que la cagué y de que lo hice con más elegancia que otros que creen que no la cagan". Esto es muy importante: saber cuando uno "la cagó" y admitirlo con toda humildad. He dicho.
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viernes, 10 de octubre de 2014
La Historia hace espirales
La Historia no se repite, pero avanza en espirales y periódicamente pasa por el mismo eje de coordenadas. Por eso da la sensación de repetirse. Al estar viendo dirigir al talentoso David Pérez como Director invitado de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, a menudo me parecía estar viendo al joven Francisco Savín haciendo lo mismo hacia 1963: jóvenes, delgados y con ojos de chino. Dirigiendo a Beethoven y a Revueltas; sin embargo, la Historia no se repite: Savín dirigía como karateka (con mano vacía) y David lo hizo con batuta. Savín parecía que bailaba twist, un baile de moda en aquel entonces y David es más flemático, casi como un director británico. Ambos son compositores y logran interpretaciones que permiten escuchar detalles. Y, para su edad, (Savín en 1963), ambos estaban muy bien preparados. Y yo escuchando sus relatos en un concierto didáctico. Esto me ayudó hoy en la noche, pues llegué con unos minutos de retraso: David explicaba la relación de los temas musicales de la obertura Egmont de Beethoven con un relato dramático. Esto hizo que la ejecución de la obertura se retrasase lo suficiente como para que yo pudiese escucharla de principio a fin. Estas explicaciones me hicieron recordar las que en otro tiempo daba Savín explicando el porqué de la obertura Rosamunda de Schubert. El concierto didáctico de hoy en la mañana fue un éxito total: la sala Tlaqná estaba con una ocupación mayor al 90% de las butacas. En la noche tuvieron menos público. El de la mañana, era un público joven; el de la noche, tenía muchas cabezas con canas. Me enteré de estos conciertos más por andar reclutando músicos para Historias bajo la luna que por la publicidad del evento. Quizá el concierto de la noche no debió ser didáctico, sino exclusivamente musical, debido al tipo de público. David fue invitado por haber ganado por concurso el derecho a dirigir la OSX. Contrasta su pulso entre tempo giusto y poco meno che giusto con el pulso acelerado de Marcelletti del que se dice (a nivel de malas lenguas) que con su última versión de La Novena Sinfonía de Beethoven logró entrar al libro de récords de Guiness; pues, tras haberla ensayado completa en 42 minutos, logró ejecutarla en 39. No quiero decir que uno sea mejor que otro, sino que tienen personalidades distintas. David hizo que todas las obras del programa tuviesen una ejecución limpia y una expresión adecuada a los propósitos originales de los compositores. En especial, los clímax y los finales estuvieron muy bien logrados. Qué bueno que la orquesta Sinfónica de Xalapa esté dando estas oportunidades a los jóvenes talentos.
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