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lunes, 18 de junio de 2018

Doble triunfo de México

En tanto que México vencía a Alemania en el mundial de futbol con el apretado marcador de uno contra cero, cayó prisionero el exprocurador de Justicia Ángel "N", cuyo apellido, por nuevas disposiciones legales se tiene que omitir para resguardar su identidad, pero que todo mundo sabe que fue Procurador de Justicia en el Estado de "N" bajo el mandato del gobernador javier "N", gobernador nahual que podía transformarse de marrana en rata y viceversa y cuyos nombres y apellidos deben escribirse con minúsculas (Rafael Loret de Mola dixit). También se sabe que se le conocía como "el Fisculín". En fin, no les voy a dar más datos, no sea que yo también transgreda alguna ley.
El hecho es que México, contra todos los pronósticos le ganó al campeón del mundo. Ya desde que vi un meme premonitorio donde Vladimir Putin le hacía un guiño a la afición mexicana supuestamente diciéndonos "tranquilos mexicanos, Alemania nunca ha ganado en territorio ruso" en clara alusión a la batalla de Stalingrado y otras derrotas teutonas en tierras rusas, empecé a abrigar la esperanza neurótica de que las mafias de los apostadores hubiesen "arreglado" el asunto para que el marcador quedase 0-0, puesto que ya México, en otras ocasiones ha obtenido ese marcador frente a la temible escuadra teutona. Pero nunca me imaginé que mis compatriotas le pudiesen ganar en un mundial y jugando en canchas europeas. Fue una grata noticia y una manera alegre de festejar el día del padre, al que de todas maneras iba ha disfrutar viendo el futbol bajo el eslogan "aunque nos rompan la madre", cosa que no sucedió.
Por supuesto que llovieron los memes. El primero decía algo así como "¿Ahora que vamos a hacer si todos los memes los teníamos preparados para la derrota de México?" Luego empezaron a salir los memes del aguerrido perrito chichuahueño con la camiseta verde que le ganó uno-cero al soprendido y grandote pastor alemán, más la inevitable escena de la película "la caída de Hitler" (o en otros lugares conocida como "Los últimos días de Hitler") donde el Füher está enojadísimo porque se ha enterado de que su selección va a jugar contra México, más otro meme donde Putin ordena otras treinta escorts para los mexicanos o aparece el entrenador alemán considerando la posibilidad de llevar treinta escorts para los suyos porque está pensando "parece que la estrategia sí funciona", etc., etc.
No faltaron las alusiones a la geopolítica: primero algún gracioso alemán que quería bulear a los mexicanos diciéndonos "lo siento, les vamos a construír otro muro" (grave error: hizo que los ratoncitos verdes confundieran a los güeros alemanes con gringos y el resultado está a la vista). Está Ángela Merkel hablando por teléfono "Hi Donald, It's me, please built the wall" o en una reunión del G7 , encarando a Mr Donald diciéndole (en clara alusión a Paquita la del Barrio, la supuesta madre del actual presidente norteamericano) "¿Me estás oyendo, inútil? ¡Construye el muro!"
Y, por supuesto, el tema de las encuestas. El más divertido es el de AMLO asustadísimo ante la noticia de que, según la opinión publica, Alemania tenía el 90% de probabilidades de ganarle a México. No faltaron los derechairos que se emocionaron con esta noticia y se dedicaron a pregonar que el Peje, por ser el puntero en las encuestas, va a perder el 1º de julio. Ojalá y que su lengua se haga chicharrón. La verdad es que un profesor, en una de mis escuelas de marketing, nos decía que los gráficos de las encuestas son "mentiras con rayitas". Piensa mal y acertarás. ¿A poco están preparando el fraude electoral desde tan arriba? Trump ganó siendo Hillary la que obtuvo más votos, el "No a la paz" ganó en Colombia, los británicos dijeron "Sí" al Brexit. La verdad es que el Pri puede ganar con la labor de sus operadores entre las seis de la tarde del día 1º de julio a las seis de la mañana del día dos del mismo mes, con un megafraude. El Pan es una clara segunda o tercera posición que sólo ganará algunos escaños en las cámaras del congreso pero que la presidencia la tiene perdida. Y, Morena es el favorito a ganar de todas todas, salvo el caso de que no se respete la voluntad popular u ocurra uno de esos efectos "mágicos" de las encuestas y los resultados contrarios subsecuentes.

martes, 12 de junio de 2018

Herencia de títulos de nobleza en México

Sin duda la mal llamada Reforma Educativa ha puesto sobre la mesa el asunto de la herencia de plazas de profesor a hijo u otro pariente, lo cual, a la luz del artículo 12 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, parece ser inconstitucional. Pero ¿realmente una plaza de profesor trabajada durante 30 años con sueldo de aproximadamente diez mil pesos mensuales es un título de nobleza? Por otra parte, quienes más se rasgan las vestiduras criticando a los profesores suelen ser partidarios de algún político quien, tras dos o seis años de servicio, de alguna manera también le está "heredando" su cargo de gobernador o presidente al familiar con un sueldo muy superior al del profesor. Esto último es aún más indignante, pero tampoco es una violación al artículo 12 ya citado, porque ser gobernador, aunque se parezca al cargo de un virrey, tampoco es tener un título de nobleza. 
Lo que sí queda muy en claro es el doble discurso y cómo entre los más pobres es mal visto heredar el oficio al pariente que entre los ricos y poderosos, a quienes se les aplaude y se les permite usar gran parte del aparato de Estado para lograr este propósito. Mi veredicto es que ambas son prácticas medievales que deberían superarse o legislarse de una manera más adecuada. Por ejemplo, si el hijo del virrey es un tarado que va a gobernar hasta que se muera, pues menudo problema tendrá la gente de ese reino. Por el contrario, si quien va a dar las clases es el hijo de un brillante profesor que no logró inculcarle la vocación de servicio a su vástago, éste irá forzado por las circunstancias a dar clase (en tanto que encuentra otro oficio y se zafa del heredado) y habrá una infinidad de problemas entre el maestro y sus educandos. Pues al profesor "heredero" no le gustará prepararse y resolver todos los gajes del oficio en tanto que sus alumnos recibirán un servicio de pésima calidad que retribuirán con mala conducta, protestas, críticas, desgano o hasta deserción escolar.
Pero ¿Qué pasa con el hijo del profesor que arde en deseos de impartir cátedra y se ha preparado para ello? ¿Se le debe prohibir que herede la plaza del padre o la madre? ¿Dónde quedaría lo dispuesto por el artículo 5 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que dice "A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode siendo lícitos"? ¿En que caso sería lícito heredar la plaza de profesor? Pues cuando el hijo presentase un exámen de oposición y fuese seleccionado por ser el mejor. De hecho, no se la estaría heredando, sino que su vástago se la estaría ganando, lo cual es mucho mejor. Ahora que, en estricta técnica jurídica ¿Lo mismo aplica para los políticos? Recientemente Margarita Zavala contendió para la Presidencia de la República o ahora Miguel Ángel Yunes Márquez está aplicándose para ser el próximo gobernador de Veracruz. Esto puede entenderse no como una "herencia", sino como un intento por perpetuar una dinastía; es decir, como un intento de superar legalmente la prohibición que reza "sufragio efectivo, no reelección", lo cual provoca una contradicción no sólo con el artículo 5 ya citado, sino con otro, el artículo 35, que define los derechos del ciudadano y en su segunda fracción establece el derecho a ser elegido en votaciones populares. Por lo tanto, no son ni fueron ilegales las candidaturas de Margarita Zavala y de Miguel Ángel Yunes Márquez, pero sí producen escozor, porque dan la sensación de querer perpetuar una dinastía de cuya gestión no se han recibido los frutos que los votantes esperaban. Lo que sí ya puede ser censurable o ilícito es el empleo de los recursos del Estado para imponer el triunfo de estos candidatos; y, dado el poder de quien los está "heredando", suele ser muy difícil separar el origen de los recursos que financían las campañas de los delfines a empoderarse y averiguar cuál es lícito y cuál proviene del lavado de dinero desviado de los fondos estatales. Por eso lo más sano es que los familiares de los presidentes de la república o de los gobernadores, se abstengan de competir, aunque tengan derecho a hacerlo.Yo, por mi parte, por si las dudas, cuando esto ocurre, voto por alguno de los rivales de estos "delfines".

lunes, 4 de junio de 2018

Las elecciones y Goebbels

En México estamos en un periodo de elecciones muy ríspido, pues se definen: la presidencia de la república, las gubernaturas y el Congreso de la Unión. Prácticamente, se va a definir el rumbo de nuestra nación durante los próximos 25 años. 


Por ejemplo, si el PRI pierde de todas-todas, podría incluso desaparecer. Cada partido y cada aspirante o suspirante ha contratado a importantes comunicadores para que lo asesoren en la guerra sucia, pues eso es lo que ha predominado, con gran ayuno de propuestas. Y a quien ha hecho algunas, se le van encima, diciendo que quiere convertir a México en Venezuela. Yo he reflexionado mucho sobre esto y he llegado a la conclusión de que "vale más AMLO por conocido que Anaya por conocer". La única opción para Meade es hacer un megafraude, pues está en claro tercer lugar, si no es que El Bronco ya lo rebasó. Alguien que sabe de campañas propagandísticas, sabe que apelar a la razón es menos efectivo que apelar a las emociones. Gallup, Bernays (el sobrino de Freud) y Goebbels (el nazi) trabajaron intensamente en una u otra de estas estrategias. En lo particular, me inquieta cuando un político utiliza las tácticas y estrategias de Goebbels, pues podría compartir una afinidad ideológica o hasta simpatía con el nazi. La verdad es que varios de los que están en campaña han utilizado uno o varios de los principios de propaganda de Goebbels. 

Veamos el primero: "Principio de simplificación y del enemigo único." Se trata de adoptar una única idea, un único símbolo: la mafia del poder, el populismo; 
El segundo principio se parece al primero: el "principio del contagio", que es reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Para decirlo en caló mexicano, como la mayoría de los votantes son pendejos, simplificar el asunto para que se traguen el veneno con facilidad. Ejemplos de varios contendientes el PRIAN-rd; yo soy independiente, los malos son los partidos políticos; Putin, Trump, Castro, Chávez, Maduro y AMLO son lo mismo, son populistas".  No importa la posición contraria entre Trump y Maduro, tampoco que Maduro es militar y AMLO civil: con la simplificación y el apoyo de otros principios, como el primero y otros que veremos más adelante, los estúpidos se van a tragar el mensaje y votarán manipulados por sus emociones. Desconectarán el cerebro, no analizarán.
Tercer principio, el principio de la transposición. Éste es muy empleado por Anaya y Meade: "Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque". "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan". Hace poco vi un video donde se acusa a los rusos y en especial a su máximo dirigente Vladímir Putin de manipular las elecciones de Estados Unidos, Austria y Alemania para imponer el nazismo en estos países y ahora lo quiere hacer en México, apoyando a AMLO. El mensaje está dirigido a la masa desinformada y perezosa que no sabe que los Rusos, tan sólo en la batalla de Stalingrado tuvieron un millón doscientos mil soldados muertos, más seiscientos sesenta mil heridos, y que esta batalla no fue ni la primera ni la última. Antes había ocurrido la batalla de Leningrado  y después de Stalingrado los combates continuaron hasta la caída de Berlín. ¿Qué interés tendrían ahora los rusos en resucitar a su peor enemigo y fortalecerlo? No entiendo. Para mayores informes sobre la batalla de Stalingrado, ver https://www.infobae.com/2014/09/30/1598428-stalingrado-la-batalla-que-decidio-la-segunda-guerra-mundial/
Otra tarugada que los mensos se han de estar tragando completita: en el segundo debate Anaya acusó a AMLO de haber vendido Banamex a City Group, cuando el acusado no tenía facultades ni atribuciones para hacerlo y por tanto no lo hizo. Fox anda pregonando que el culpable de los gasolinazos es AMLO porque cree firmemente que la mayoría es estúpida y la repetirán hasta el cansancio, además de que influirá en su toma de decisiones y votarán provocando el "efecto Estocolmo": la víctima se pone del lado del verdugo.
Cuarto principio "De la exageración y desfiguración": se toma una de las pocas propuestas que han habido, por ejemplo, la de conceder la amnistía a los delincuentes, siempre y cuando la víctima o los familiares de las víctimas les concedan el perdón". Se omite la segunda parte, que es clave para otorgar el perdón y se exagera la primera, afirmando que AMLO quiere liberar a todos los grandes criminales de manera indiscriminada. Apoyando este principio, claro está, en el de la orquestación y en el de la repetición de la mentira "mil veces" para convertirla en una verdad.
Quinto principio, "de la vulgarización": Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida (claro, como la mayoría es estúpida...) Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar" ¿Cierto o falso? Por una torta y un boing olvidan las matanzas del 68, del 71, de Acteal, de Aguas Blancas, los asesinatos de Colossio, Ruiz Massieu, el FOBAPROA, las devaluaciones, los gasolinazos, la guerra personal de Calderón y sus más de 100 000 muertos, los regímenes de los Duarte, etc., etc. 
Sexto principio: "De orquestación": "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente" "AMLO quiere convertir a México en Venezuela". "AMLO quiere liberar a los peores criminales". "AMLO es un peligro para México". Estas ideas deben presentarse una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. "AMLO quiere convertir a México en la Cuba de los Castro" "AMLO es un agente de Putin para imponer el socialismo en México" "El socialismo es un sistema caduco y nocivo."
Séptimo principio, que Usted quizá ya se ha dado cuenta de que lo padece pero no sabe porqué. "Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público ya está interesado en otra cosa" Este principio hace mella en AMLO, quien es lento para hablar, en tanto que Anaya, muy bien entrenado en retórica, la verdad es que se lo lleva al baile; pero, al actuar precipitadamente, a veces él también se equivoca. Como cuando en el segundo debate se puso a desafiar a Trump. ¿En serio los mexicanos nos vamos a poner a las patadas con Sansón? ¿No hay otra estrategia más inteligente para enfrentar a un enemigo súper poderoso? El hecho es que el tiempo es un bien intangible y los grandes jerarcas lo saben: encima de que Usted tiene que enfrentar numerosas dependencias gubernamentales a las que debe pagar impuestos, tarifas, o tramitar permisos, también tiene que enfrentarse al tráfico de su ciudad y a un universo casi infinito de anuncios, memes y vídeos que le roban ese precioso intangible que es el tiempo. Sólo se vive una vez, de modo que el refrán "hay más tiempo que vida" es cierto, pero no significa que debamos derrochar el tiempo, porque esa abundancia no es para nosotros, quienes tenemos una cantidad limitada de tiempo en esta vida. De modo que hay que optimizarlo.
En ajedrez sabemos que entre más amenazas planteemos sobre el tablero, más efectiva será nuestra jugada, y entre más preciosos sean los valores que amenacemos, más probabilidades tendremos de ganar. Me explico: el rey vale toda la partida, la dama nueve peones y la torre cinco, en tanto que un caballo equivale en fuerza a sólo tres peones: Pero si con mi caballo ataco al rey, a la dama y a la torre al mismo tiempo y la única solución es cambiar mi caballo por la dama o la torre, sin duda habré dado un gran golpe. Por eso el chiste dice que, cuando le dan el parte de guerra al general, el capitán le dice "nos dieron en la torre, mi general. Pues ¿Qué esperan para reconstruirla? No me entendió mi general, nos dieron en todísima la torre. O, como dicen los italianos in tutta la madonna."
Otros principios son el de "verosimilitud", que como su nombre lo indica, es hacer creíble el discurso de nuestro candidato, el de silenciación, que es acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos. Aquí el ejemplo más claro es el del Peje en los debates: no contesta. Claro que es de sabios no hacerlo. Dice el refrán "Más vale que mantengas la boca cerrada y que crean que eres un tonto, a abrirla y que lo confirmen".
El principio "de transfusión" también se conoce como el de "la jeringa hipodérmica". Éste ya es un poco anticuado, pero aún se aplica: opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales para difundir argumentos que podrían arraigar en actitudes primitivas. El caso más reciente es el de Trump insultando a los mexicanos. Puede resultar en efectos muy nocivos para la humanidad: baste recordar el holocausto de Hitler, donde millones de judíos fueron torturados y asesinados de manera brutal, en tanto que sus familias y economías fueron destrozados. Ahora estamos viendo los efectos de esta manera de proceder del actual mandatario Estadounidense: está golpeando a sus aliados y toda la población del planeta va a pagar las consecuencias, debido al encarecimiento del acero y otros productos. Porque los gobiernos afectados (México, Canadá, la Unión Europea y China) le van a aplicar a Estados Unidos medidas equivalentes. Trump, en base a este principio, que le ayudó a hacerse del poder, ahora ha desatado una guerra comercial más estúpida que la guerra de Calderón, pues en esta guerra sólo habrán perdedores. Las guerras comerciales, como dijo Ángela Merkel, nunca tienen vencedores.
Por último, está el principio "de la unaminidad": llegar a convencer a mucha gente que se piensa "como todo el mundo". Por ejemplo, como es claro que ahora la situación en Venezuela es un desastre, porque sí lo es, se pasa por alto que parte del desastre también se debe a la presión de Estados Unidos y que Chávez y Maduro son o eran militares en tanto que AMLO es un civil. O que los Castro tomaron el poder por la vía armada en tanto que AMLO lo está intentando por la vía civil. Que el socialismo no es desastroso en China, que los españoles viraron a la izquierda otra vez y se sacudieron los remanentes del franquismo  al destituir a Rajoy.
No todo sistema de gobierno con un Estado fuerte es socialismo al estilo Venezuela: hay que mirar qué ocurre en China y en los países nórdicos: Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia. Son países con economías boyantes; y, en el caso de los países nórdicos, con grandes libertades. https://elpais.com/internacional/2014/08/07/actualidad/1407371823_579981.html ¿Porqué la insistencia en que AMLO nos va a conducir al desastre venezolano y no al éxito escandinavo o chino? ¿Porqué esta "uniformidad" de criterios? Porque se aplica el principio más conocido de Goebbels "Una mentira repetida mil veces, acaba convirtiéndose en una verdad". Así que, abusados, investiguen a fondo y piénsenle bien antes de votar. Todos los candidatos tienen para su gasto; pero, al menos, voten por el menos malo o por el que nos va a salir más barato.

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Por qué soy chairo?

No sé. No me agrada estar peleado a perpetuidad contra las autoridades; pero, si no gobiernan bien, ¿pues qué le va uno a hacer? ¿Quedarse cruzado de brazos mientras los que nos gobiernan nos llevan atados de pies y manos al matadero? ¿Cómo llegaron mis genes europeos a estas tierras americanas? ¿Y los africanos? De los genes prehispánicos no tengo ni idea. Debo asumir que llegaron en una migración,  y si algún grupo humano decide emigrar es porque las cosas no andan bien en el lugar de origen. Pero ignoro porqué emigraron de Asia los amerindios y tampoco estoy seguro de que esa teoría sea la correcta. Mas los genes afro-europeos sí tengo idea de porqué emigraron, si es que tengo genes afro. Los afroamericanos llegaron esclavizados.
La esclavitud no es un sistema amable con los esclavos, aunque probablemente un esclavo tuviese algunas prestaciones que no tienen los proletarios mexicanos modernos: como el esclavo era una inversón, un animal, como diría Donald Trump, era o bien una bestia de carga, o bien una mascota. En ambos casos le costaba dinero al amo y éste se preocupaba por alimentarlo bien y vigilar por su salud física, cosa que no sucede con el proletario moderno. El problema es que el amo los marcaba con hierros candentes y podía hacer uso del derecho de pernada o del ius nascisque vitae. Para decirlo en mexicano moderno, tenía derecho a cogérselos en cualquier momento y por cualquier vía, así como a decidir quién debía nacer y quien debía morir. Y así como hay capitalistas modernos que sobreexplotan la naturaleza sin importarles matar a la gallina de los huevos de oro, también había esclavistas que abusaban del esclavo con jornadas excesivas o exposición a condiciones mortales en el sitio de trabajo, como era el caso de los indios que trabajaban en las excavaciones mineras sin ningún equipo de protección y se morían como moscas, tanto de enfermedades respiratorias, como de accidentes por derrumbes dentro de las minas o explosiones de gas grisú. Por algo hubo tantas guerras de independencia en estas tierras americanas, de las cuales me dieron cuenta en mi educación primaria.
Pero los héroes que protagonizaron esas luchas eran personajes lejanos, con vestimentas raras. No eran seres actuales, podían ser ficción. Y, aunque no lo fuesen, afortunadamente su lucha había tenido éxito y la esclavitud ya no era un sistema de explotación legal en mi país. Así que, en 1956, yo podía ir tranquilo a la estación de ferrocarriles de mi ciudad y convivir con los soldados, hombres amables, vestidos de verde, que sonreían y platicaban con ese chiquillo que era yo. Por mi parte, el que estas líneas escribe no tenía ni la más remota idea de qué era el movimiento ferrocarrilero ni de porqué estaban ahí los soldados. Tampoco me enteré del movimiento reprimido de los médicos, unos años después. Todo estaba bien, era un mundo idílico.
Bueno, mis genes europeos más inmediatos llegaron de dos maneras: los franceses, durante la intervención francesa del siglo XIX y los españoles a causa de la guerra civil de 1936-1939 y la Segunda Guerra Mundial. Los primeros, en calidad de tropa;  los segundos, en calidad de refugiados. El que viene de tropa y no es oficial, es casi como un esclavo, aunque no sé qué rango tuviese mi tatarabuelo Christen. El hecho es que Napoleón III, para librarse de la chusma revoltosa francesa, la envió a matarse contra la chusma revoltosa mexicana. Así mataba dos pájaros de un tiro. ¡Qué digo! ¡Mataba un chingo! ¡Más que en las barricadas de 1832 y lo mejor es que se mataba pueblo contra pueblo! ¡Así no tenía que reprimirlos!
La religión es otro tema obligado. Ignoro las razones por las cuales mis padres no me dieron una educación católica tradicional, pues mis dos abuelas eran muy católicas, de tal suerte que yo estaba bautizado pero no había hecho la primera comunión. Un día, mis amigos me preguntaron ¿Eres católico? No sé ¿Qué es eso? ¿No lo sabes? ¡Has de ser protestante! ¿Y eso es malo? ¡Malísimo! Pero ¿Qué es un protestante? ¿Tampoco lo sabes? Entonces eres peor ¡Eres comunista! Ahí empecé a ser chairo. Se me acusaba de cometer un crímen gravísimo del cual era inocente y además vivía en la más completa ignorancia de haberlo cometido. Yo no tenía ni la más puta idea de quienes eran los protestantes y los comunistas, pero a los católicos ya los iba conociendo. Nada de que si les das una bofetada ellos ponen la otra mejilla. Te lanzan el chingadazo a las dos mejillas si decir "agua va" y por un "quítame allá estas pajas". Cuando ya tenía claro que yo era comunista por no haber ido a la doctrina, los postes de la larga avenida Miguel Alemán amanecieron un día tapizados con unos cartelitos que decían "¡Cristianismo sí, comunismo no!". Entonces entendí que yo debía ser exterminado, por ser diferente, y que tenía que andarme con cuidado, pues estaba solo. Afortunadamente los católicos tienen soluciones para todo "¡pues ve a la doctrina y te quitas de pedos!" y así lo hice. Recuerdo que le besé la mano a un arzobispo. No sé si era la momia de Guízar y Valencia o era algún otro prelado. Sólo recuerdo que este cura vestía de faldas rojas y blancas, estaba gordo, tenía ojos azules y parecía buena onda. En su mano había un anillo con una enorme piedra de jade.
Como no me morí, crecí y maduré, y empecé a mirar la vida de otro modo. Algún profesor de la escuela primaria se refería a nuestro señor presidente como Don "López Paseos". Todos los niños queríamos ser presidentes. Realmente admirábamos al Presidente de la República... hasta que llegó Díaz Ordaz. Acá en la provincia no entendíamos cabalmente qué estaba sucediendo en la capital hacia 1968, pero a veces las calles céntricas de mi ciudad se llenaban de oradores furiosos y de "agentes del órden" dispuestos a macanear incluso al que pasaba por el lugar sin deberla ni temerla. Nosotros andábamos por ahí. No podíamos llegar a nuestro destino porque la calle estaba bloqueada por los manifestantes. De modo que nos detuvimos a mirar, oír y esperar, sin entender el porqué de tantas alharacas, hasta que llegó un contingente de policías. ¡Ora! ¡Lárguense de aquí o los corremos a chingadazos! ¿Porqué? No estamos cometiendo ningún delito. En eso se bajaron más policías armados con toletes. Vestían de gris, en aquella época. Ora sí se los cargó la chingada, jijoeputas. Tienes razón, pero mejor vámonos. Estos son unos ignorantes empoderados que se van a valer de cualquier pretexto para darle rienda suelta a su sadismo. Huy, que finolis. Pero tienes razón ¡Vamonos antes de que nos rompan la madre!
Nosotros no quisimos unirnos a las protestas estudiantiles; y, al final de un partido de futbol, los de segundo de secundaria nos agarraron a golpes por traidores. Nosotros éramos de tercero, pero estábamos en proporción de dos a uno y nos superaban; sin embargo, uno de los nuestros se lanzó por las gradas, hizo una acrobacia girándo alrededor de uno de los barrotes de la gradería y tras de ese salto mortal infundió miedo a los otros y se fueron. Yo y otro compañero estábamos en las gradas todavía en ropa deportiva, pero con los tacos en la mano listos para repeler cualquier agresión. No estábamos del todo convencidos de la validez de la lucha estudiantil, hasta que los macuarros empoderados nos quisieron macanear por estar esperando a que los manifestantes desbloquearan la calle y nos dejasen pasear. Ahí me volví un poquito más chairo, hasta que ví los periódicos murales de las facultades de mi ciudad: estaban llenas de imágenes de soldados golpeando, asesinando o buleando a estudiantes. Entonces empecé a investigar con más atención sobre lo que estaba ocurriendo. Hasta que un día las noticias publicaron los hechos de la sanguinaria jornada del dos de octubre de 1968. Ya no había duda de quién era el enemigo. El presidente de la república (ahora escrito con minúscias, Rafael Loret de Mola dixit) ya no era una figura admirable, ya no era alquien en quien nosotros quisiéramos ser de mayores: ahora era un ser despreciable, feo y peligroso al que los diputados aplaudían cerradamente celebrando sus crímenes de Estado. Lo demás fue con quien juntarse. Con algunos leí el Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, del que se me grabaron para siempre dos frases: "Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo. El Santo Papa, los Reyes, los diputados, etc... se han unido en Santa Cruzada para perseguirlo..." y el final "proletarios del mundo, uníos, no tenéis nada que perder y sí un mundo que ganar". Frases irrefutables, por verdaderas. Lo demás fue desarrollarse entre manifestaciones, protestas, intentos de reconciliarme con el régimen, trabajar casi siempre discriminado. Salvo raras ocasiones. Una de las más raras era cuando Carlos Salinas de Gortari y Dante Delgado eran Presidente de la República y Gobernador de Veracruz, respectivamente. Se me invitó a una reunión con ellos, se me dió mi lugar como académico. Pensé que se habían vuelto locos o que había un error. No. Yo tenía mi lugar como académico, tenía una silla en primera fila, reservada y a mi nombre. No había duda, se me estaba tratando con respeto y de manera consciente, no se habían equivocado. El país tenía prosperidad, como también la tuvo bajo el mandato de José López Portillo. Durante la gestión de estos personajes hasta dejé de ser chairo. ¿Para qué? Era yo un académico de tiempo completo, me pagaban bien, el país estaba en paz, florecía la cultura. Salvo, claro está, al final de sus mandatos. Crisis. Crisis. Crisis. Aún así, logré jubilarme sin ocuparme mucho de las luchas sociales. Mis libros de marxismo se llenaron de telarañas y polillas... hasta que llegó Javier Duarte. Y la guerra personal de Calderón. No sólo había regresado el PRI de Díaz Ordaz, sino el franquismo del que mi padre había venido huyendo de España, siendo él un niño. Ya no era el PRI de Lázaro Cárdenas, ni el de Miguel Alemán, ni el de López Portillo o el de los primeros tres años de Salinas de Gortari. Ahora era una bestia feroz, voraz y despiadada, a la que se le habían caído todas las máscaras. Comprendí que no había punto de retorno y que era urgente que otro partido lo sacase del gobierno, fuese de izquierdas o derechas. En Veracruz ganó la derecha. Se conservaron en el poder aproximadamente el 80% de los funcionarios duartistas. De modo que, pese a preferir estar jugando ajedrez, paseando con mi familia, escribiendo mi memorias, poesía, música, etc., no sólo tengo que trabajar porque la pensión no me alcanza (la gasolina y la luz están a precios elevadísimos, igual el teléfono y a veces el agua), sino que tengo que estar aquí, descontento, desconfiado, estresado, cansado de oír las mentiras anti lópez obradoristas. Unas dan risa, como la acusación de que López Obrador fue quien vendió Banamex a City Group. Perdón ¿Qué cargo tenía el peje cuando eso ocurrió? Porque a mí se me hace que no tenía facultades ni posibilidad alguna de realizar tamaña empresa. Lo que no me explico es porqué AMLO no le replicó a Anaya "esa acusación ni la afirmo ni la niego, porque no son hechos propios". En lugar de eso, se trabó de coraje y se le fué el tiempo, antes de contestar tal infamia. Respecto de Anaya, con quien estoy de acuerdo en que "Ese PRI que tanto le ha fallado a México, se tiene que ir" o "el PRI ya se va", el hecho de que sostenga tamañas mentiras con tal cara dura hace que se me quiten las ganas de votar por él. Es un mentiroso que usa la estrategias comunicativas de Goebbels. Y si algo me da pavor, es que el fascismo vuelva a gobernar en México.
Hace poco leí un artículo de una señora que explicaba porqué el marxismo falló. En resumen, falló por las mismas razones que fracasaron el cristianismo, el Islam, el budismo y demás ismos: sus líderes fundadores eran bellísimas personas dotadas de varias inteligencias preclaras, entre otras, la emocional, cuyos pensamientos no entendieron o no quisieron entender algunos de sus discípulos, en especial los que se convirtieron en líderes y se empoderaron. Cambiaron sus ideas humanistas en dogmas esclavizantes con fines egoístas. La pregunta obligada después de esta reflexión es ¿Si todas las utopías fracasaron, vale la pena tener utopías? Pues yo creo que sí, porque los que fracasaron no fueron las utopias x, y o z, sino los seres humanos que antepusieron sus egoístas y mezquinos intereses personales. La distopia no es algo deseable, aunque nos repitan mil veces al día que sí lo es.

viernes, 18 de mayo de 2018

¿Cuál es tu candidato preferido?

Hola. Seguramente tú estas tan desestabilizado emocionalmente con el asunto de las elecciones como yo, razón por la cual te he compartido una imagen con cuatro candidatos que bien podrían representar a los actuales aspirantes (o suspirantes) vistos por sus opositores. Cada uno representa una tendencia ideológica que puede hacer realidad tus sueños. Recuerda, del resultado de estas elecciones depende el futuro de tu país para los próximos 25 años, así que razónalo bien y elige. No se vale abstenerse ni emitir votos nulos y sólo puedes elegir a uno.


viernes, 27 de abril de 2018

A elegir al menos malo

Dentro de unos meses los mexicanos tendremos que elegir el modelo económico que va a regir nuestras vidas durante seis años. Por un lado tenemos el modelo que pretende acabar con la desigualdad y la violencia mediante una mejor distribución de la riqueza, pero sin cambiar la estructura del sistema capitalista y aplicando precios de garantía que obligarán a los productores a vender por debajo del costo de producción, y por otro tenemos al que pretende acabar con la violencia echándole más gasolina al fuego; es decir, combatir a la violencia con más violencia y sin atacar las causas de la violencia, pues éstas son la terrible desigualdad social que hay en nuestro país: millones de pobres, desempleados, subempleados o empleados en el comercio informal junto a unos cuantos que son dueños de miles de billones de pesos. Para éstos, la idea es privatizar la cosa pública y pagarla socializando la deuda. Desde luego, que si uno no pertenece a estas élites dueñas del dinero, este modelo es lo peor que puede ocurrirle, porque en adición a la pobreza que padecerá, tendrá que vivir en un estado de sitio.
De modo que el primer modelo es el menos malo, aunque no sea sustentable a largo plazo, pues los precios de garantía conducirán a los productores agrícolas a una de dos: o truenan como sapos inflados, o producen marihuana y siempran amapola, para vendérsela a los narcotraficantes y acabar de nuevo en un estado de violencia.
Lo que tiene que hacer nuestra clase política es dejar de hacerse pendeja y mejorar el poder adquisitivo del pueblo, a fin de que los productores puedan recuperar el dinero y esfuerzo invertidos, para que vendan lo que producen y crezcan y para que la gente pueda adquirir lo que producen sin necesidad de delinquir, para que no sea necesario mantener una pesada maquinaria bélica y para que la cosa pública se respete y funcione. Pues hay sectores que no deben estar exclusivamente en manos privadas; como, por ejemplo, el sector salud.
Por lo pronto, las opciones a elegir son a) populismo b) antipueblismo. Yo prefiero votar por a) aunque sea algo efímero, en tanto que no aparezca la opción c) que es equilibrio entre la cosa pública y la privada, de tal suerte que todo el mundo tenga un poder adquisitivo sustentable a largo plazo y la violencia no sea necesaria. En otras palabras, uno de los cánceres de la sociedad mexicana es la política de salarios mínimos que fija salarios con lo que es imposible cumplir con lo dispuesto por el artículo 123 de la Constitución. En lugar de fijar precios de garantía, debería buscarse una nueva política salarial. Sí es posible, la aplican en otros países: Estados Unidos, Canadá, China. En estos tres países el sueldo le alcanza a la gente y le sobra para ahorrar, invertir y atender contingencias de la vida. Ya les dije cómo, ahora estudien los tres modelos que acabo de citar. No son iguales, pero alguno de los tres le convendrá a México. Tal vez a "ya saben quién" le guste más el de China y a sus enemigos los de EU y Canadá. Pero hagan algo efectivo, por favor. Urge.