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lunes, 31 de diciembre de 2012

Musicólogos, lean esto:

Un colega me envió esta convocatoria. Buscan musicólogos especializados en música latinoamericana, para impartir clases en una Universidad Norteamericana de prestigio, con posibilidades de obtener una plaza de permanencia. El link es: https://unmjobs.unm.edu/applicants/jsp/shared/frameset/Frameset.jsp?time=1357009940805
P.D. si yo fuera musicólogo y no estuviera jubilado, me aplicaría para quedarme con la plaza. Apúrense antes de que cambie de opinión y se las gane.https://unmjobs.unm.edu/applicants/jsp/shared/frameset/Frameset.jsp?time=1357009940805

sábado, 22 de diciembre de 2012

¿Se acabó el mundo en otra parte del planeta?

Son las diez con treinta y nueve minutos. La mañana está gris, hace un frío de la chingada, pues ayer entró norte en Veracruz, como suele suceder cada año a estas alturas del mes de diciembre. Por lo demás, todo está tranquilo ... menos el espíritu de los astrónomos mayas, que se sienten difamados por los medios de comunicación modernos. Ellos no eran tan chafas como para predecir un fin del mundo que no iba a ocurrir. Los mayas eran buenos matemáticos y excelentes astrónomos. ¿No hay una sociedad arqueológica que los proteja? Porque cada vez que algún místico quiere proponer una jalada, invoca a los mayas, precisamente porque aquellos eran muy serios en sus cálculos, y si un maya proponía una cosa, debía de estar bien fundamentada. Y como a las jaladas les hace falta un argumento creíble, pues se la endilgan a los mayas para que parezca creíble. Es un abuso.
Ya me imagino la siguiente escena: como Yucatán y Cuba están cerca, un astrónomo maya veía las luces de fiesta que había en la isla caribeña, en la noche del 21 de diciembre de 2012, o sea, ayer:

-¿Qué está pasando? -le preguntó un colega
-Parece que un orador está hablando y un coro le está contestando.
-¿Y que dicen?

Entonces, el primer astrónomo maya le describe a su colega la siguiente escena, mientras los cubanos bailaban, haciendo filas que se movían serpenteándose:

ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?
A medida que se repetía este juego de pregunta y respuesta, el ritmo de las palabras se aceleraba


ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?ORADOR: Que se acaba el mundo
CORO: ¿Que qué?

Si este juego de preguntas y respuestas le suena a mambo, a ritmo de salsa o a música de carnaval, Usted, amable lector, ya ha encontrado la manera en que los cubanos celebraban la pifia de los que fallaron en interpretar las estelas mayas. Saludos, feliz Navidad a todos y les deseo un próspero año nuevo, lleno de salud, dinero y amor. Si manejan no tomen y si toman inviten...

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La muerte de Jenny Rivera

Acabo de terminar de leer el libro "El Imperio Perdido" de José María Pérez Gay, en una versión de la editorial "Ediciones cal y arena" impresa en febrero de 2010. Mi hija y mi esposa han estado comentando no sólo la noticia de esa muerte a través de los medios de comunicación tradicionales, sino en la reacción que este lamentable suceso ha provocado en las redes sociales. Dos comentarios, recogidos por ellas, porque les chocan, me llaman la atención: "se le ha dado más cobertura a la muerte de Jenny Rivera que a la de Carlos Fuentes" ¿y?. La otra, más estúpida aún es "se murió Jenny Rivera. No me gustaba su música. Qué bueno. Una naca menos". No sobra decir que estoy en completo desacuerdo. Pero de peor gusto me parecen aún las imágenes de los trozos de carne humana esparcidos en el sitio del accidente.

Y ahora es cuando voy a citar a Elías Canetti, citado a su vez por Pérez Gay en "El Imperio Perdido": "Toda muerte es odiosa, igual la de cualquier persona que la nuestra. Ningún ser humano debió morir, todo deceso es una lástima; nada más cruel que la muerte de otro, nada más increíble que la frase 'ese hombre murió a tiempo'. A veces creo que si acepto la muerte el mundo desaparecerá para siempre. Por eso la guerra, el asesinato masivo, nos refiere a la inconmensurable estupidez social".

Se que los mexicanos tenemos otra visión de la muerte. Incluso hacemos un ritual extraño entre los días 31 de octubre y 2 de noviembre. Sin embargo, debemos cuidarnos de alegrarnos con la muerte de quien sea. Parece que no escarmentamos con lo vivido del primero de diciembre de 2006 al primero de diciembre de 2012. Hace poco escribí que creí salir del horrendo túnel que es la vida dentro de un país fascista. Pensar la muerte en los términos que estoy cuestionando, es pensar como fascista. Y, como consecuencia, como un estúpido social.

Guardémonos de comentarios frívolos. Respetemos el dolor de las familias de los difuntos, sea la de Carlos Fuentes, sea la de Jenny Rivera o la de un ilustre desconocido.

lunes, 10 de diciembre de 2012

LIBRO CONMEMORATIVO DEL TEATRO DEL ESTADO

El próximo viernes 14 de diciembre de 2012 se presentará el libro conmemorativo del Teatro del Estado, al filo de las doce horas, en el mezzanine que está ubicado en la parte superior de dicho edificio. Se trata de un libro de formato grande, con muchas imágenes, a todo color, con papel de excelente calidad, y sin duda, con un gran atractivo visual. Muchas de estas imágenes son fotografías de Sebastian Kunold.

Quien me invitó a participar en este libro fue Héctor Herrera, actual coordinador del Teatro. Mis compañeros de viaje en esta maravillosa aventura fueron: Paco Beverido, quien, al parecer sugirió que se me invitara a escribir en este proyecto, Marta Montano, Alberto de la Rosa, Daniel Acevedo, Raúl Santamaría, Lidia Domínguez y Benito López. Cada uno realizó importantes colaboraciones hablando, respectivamente, de espectáculos teatrales, la participación del Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana, las actividades de danza contemporánea y clásica, la Compañía de Teatro de la U.V., una mirada histórica sobre este lugar, así como relatos y anécdotas que ocurrieron en los espacios de este edificio histórico. El Teatro del Estado fue inaugurado el día 29 de noviembre de 1962, como último acto de gobierno del Lic. Antonio M. Quirasco. Por esta razón se planeaba presentar el libro a finales de noviembre, pero una serie de imprevistos retrasaron un poco esta fecha.

Para mí fue muy emocionante escribir una parte de este libro conmemorativo. Me hizo recordar los años de la infancia: cuando el teatro se inauguró yo tenía diez años de edad. Estaba descubriendo el mundo. Y cuando asistí al primer concierto de la Orquesta Sinfóncia de Xalapa (OSX) andaba por los doce. Las hormonas pubescentes fluían por mi sangre y el enamoramiento me llegó. Tocó a mi puerta el embeleso por una compañera de la primaria, quien vivía entre mi escuela y el teatro. Para ir a su domicilio, el trayecto desde la escuela estaba en dirección inversa al que se requería para llegar a mi domicilio. Con tal de pasar por su casa, tomaba rumbo al teatro, con el pretexto de ir a un concierto o a un ensayo de la Orquesta. Y, si encontraba a la muchacha, tocaba el timbre de su casa. La visitaba con cierta frecuencia y me sentía un ser privilegiado tan sólo por el hecho de poder hablar con ella. Esta mujercita fue quien me enseñó "el mate del pastor", con el cual me ganó numerosas partidas de ajedrez.

Yo estaba en su casa cuando Jack Ruby mató a Oswald, el presunto asesino de John F. Kennedy. La madre de la muchacha me dijo, mientras las imágenes de la noticia emanaban de un televisor en blanco y negro:

-Oswald podría ser tu padre. Míralo, se parece.

Observé el rostro de la víctima y comprobé que la señora tenía razón. Lloré amargamente.
El destino me iria alejando de esa muchacha, contra mi voluntad. Tal vez no fue el destino sino la química: simplemente, no soy monedita de oro, como dice la canción. Sin embargo, el Teatro del Estado sería un imán para mí: me encantaba ver cómo el joven Francisco Savín se movía como un bailarín dirigiendo aquella entusiasta orquesta. Parecía que danzaba twist sobre el podio. Ese ritmo fue un baile de moda efímera pero muy popular en aquellos años. Recuerdo con gran intensidad los conciertos donde se tocaron "El Aprendiz de Brujo" de Paul Dukas, la obertura "Rosamunda" de Franz Schubert y "Los Pinos de Roma" de O. Respighi. Era todo un espectáculo ver al timbalista inmerso en una frenética actividad moviendo llaves y probando sigilosamente las membranas de sus instrumentos. Por su aspecto, era conocido como "El Pingüino". Su hijo heredó el apodo y por la misma razón. Era el músico más activo de la orquesta a la vez que el que se oía menos. De modo que todos esperábamos con ansia el momento en que lanzaría su descarga sonora, la cual era más espectacular en las sinfonías de Beethoven. Un misterio para mí era la sección de violas, pues esos músicos parecían violinistas, pero su instrumento difícilmente estaba a cargo de un tema importante.

Yo vivía en la colonia "El Aguacatal", a dos cuadras de la moderna casona del maestro Francisco Savín, a quien admiraba profundamente. De grande, quería ser como él, pues así me parecería a Mao Tse Tung, un hombre de ideas revolucionarias y autoridad indiscutible. Xalapa, en aquel entonces, debía tener alrededor de 70000 habitantes. Aunque era conocida como "La Atenas Veracruzana", la verdad es que los círculos intelectuales eran muy reducidos y todos conocían a todos. Mis padres eran amigos de Sergio Galindo y yo jugué en la casa de este literato, en una infinidad de fiestas infantiles que se llevaron en ese sitio, ubicada en la calle de Insurgentes, cerca de Xalapeños Ilustres, como también jugué en la de Rafael Velasco Fernández, futuro rector de la Universidad Veracruzana. Otra casa que frecuenté con asiduidad fue la de Fernando Salmerón, ubicada en la parte alta de la calle Lucio. Quizá, la última vez que lo hice fue en una posada. Yo rompí la piñata. Tal vez hice trampa y me moví un poco la venda.

Por su parte, la casa de mis padres a menudo tenía muchos visitantes, entre los cuales estaban Marco Antonio Montero, Francisco Savín, Manuel Montoro, Guillermo Barclay, Othón Arroniz, Marie Louise Ferrari, Emilio Ribes Iñesta y Víctor Arcaraz, entre otros. Mis padres tenían fama de guisar bien. Mi madre preparaba unos pays verdaderamente sabrosos. Corría la cerveza dos equis y el vino tinto. O el tequila y el whisky. Terminado la comida, se organizaban torneos de futbolito de mesa. Ahí se hacían equipos: Francisco Savín por un lado, Emilio Ribes por otro. En otras ocasiones, salíamos de día de campo al rio Consolapa o a alguna campiña entre Banderilla y Acajete. En aquella época, esos parajes no estaban habitados ni industrializados, eran unos verdaderos pastizales dotados de agua cristalina y bosques frondosos. Era otra Xalapa. La naturaleza era desbordante. La contaminación era una palabra inexistente. Jugábamos fútbol llanero o béisbol. Mi padre discutía acaloradamente con Roberto Bravo Garzón o con el Doctor Velasco por un real o supuesto gol en off-side.

Otro sitio que frecuentábamos era una hacienda casi abandonada propiedad de Othón Arroniz. Se la expropiaron, la derruyeron e hicieron obras de desarrollo urbano. Fue una lástima: para trasladarse de la entrada hasta la casona, se pasaba por una vereda rodeada de árboles de naranjo en flor. El aroma a jazmín era para enamorarse. En tanto que la casona, con sus vigas picadas por las polillas y un piano casi desvencijado, le daban un toque romántico y fantasmagórico al sitio. Arriba del piano estaba un busto de Beethoven. Era fácil imaginarse la historia de "La Bella y la Bestia" en aquel lugar. El piano estaba completamente desafinado. Aún recuerdo a Marie Louise Ferrari tocando el preludio de "La Cabalgata de las Valquirias" de Wagner en ese instrumento. Nada que ver con el original, pero la experiencia era digna de recordarse. Era completamente fantasmagórica.

Un día visitamos a Marie Louise Ferrari, cuando estaba divorciada de Othón Arroniz y ya vivía en la casona de Alfaro, hoy conocida como "La Mariquinta", una casa española del siglo XVII. Ahí pude escuchar un disco de su colección. Ex profeso colocó en el tocadiscos el concierto para piano y orquesta en do menor de W. A. Mozart.

-Escúchalo con atención -me dijo. -Porque esta casa es contemporánea de muchas de las que habitó Mozart.

En efecto, había un aura diferente. Si ese concierto me había hecho llorar en el mullido sillón de la casa de "El Aguacatal", ahora me hablaba desde otra dimensión. En parte, me tocaba cuerdas sensibles, porque lo escuché con anterioridad y en vivo en el Teatro del Estado, dirigido por Virgilio Valle. Ya no estaba al frente Francisco Savín. Pero el cambio que más me golpeaba era el saber que la compañera que vivía entre la Carlos A. Carrillo y el teatro se alejaba de mí.

Otra obra que escuchaba durante mi pubertad era la sinfonía "Inconclusa" de Franz Schubert. Edelmira Losilla, artista plástica costarricense y esposa del afamado poeta Ramón Rodríguez, me invitó a escuchar la música inventando imágenes e historias. Edelmira y Ramón eran otros grandes amigos de mis padres. Incluso, éramos casi vecinos.

-Piensa en un compositor joven, pobre y derrotado por el destino -me dijo Edelmira.

En mi casa había una versión en discos de 78 rpm dirigida por Sergei Koussevitzky. La portada tenía un reloj de arena con la parte de arriba casi vacía y una pluma tendida, cual cadáver, sobre una partitura sin concluir. En el fondo, arriba, había nubes grises, de tormenta. Esa imagen unida a la de la compañera distante, más la soledad y el desamparo que me comunicaba una melodía de violines al unísono y en dinámica de susurro, en la parte central del segundo movimiento de "La Inconclusa", era demasiado para mis cuerdas sensibles. Sin saber por qué, me puse a llorar. Mis padres se alarmaron. Me llevaron el restaurante "Terraza Jardín", frente al parque Juárez, me aumentaron la mesada, me llevaron a todos los cines de la ciudad, a Veracruz, a comer helados al kiosco de Coatepec.

-¿Por qué lloras? -me preguntaban, afligidos.
-No es nada. Fue la música -les respondía. Y era verdad, pero no me creían.

El concierto en do menor para piano y orquesta de Mozart y el segundo movimiento de "La Inconclusa" me ponían así. Eran el adiós a mi pubertad y a mi primer enamoramiento. Nos cambiamos de domicilio, quedamos ubicados a dos o tres cuadras del Teatro del Estado. Yo crecí. Aprendí a tocar algo de guitarra en la secundaria. El profesor de la estudiantina era el Maestro Manolo Baixauli, uno de los mejores flautistas de la Orquesta Sinfónica de Xalapa. Un día asistí a la radiodifusora XEJA para verlo cómo ensayaba la pieza que iba a grabar en el estudio de grabación de ese lugar. Era un par de canciones compuestas por él. En la escuela decíamos en broma que nuestro profesor de música tenía lentes de ventana de autobús de ADO (una línea de autobuses foráneos). Hasta la fecha los sigue teniendo. Lo importante es que vi en ese momento cómo la música viva se podía cosificar en aquel objeto que conocíamos como "disco L.P." y que tanto las sinfonías de Beethoven como las canciones de "Los Beatles" ya no estaban tan distantes: yo podría componer una obra musical y ésta quedaría grabada en un acetato. Nunca logré que una disquera me grabara en un acetato.

Cuando el C. Gobernador del Estado de Veracruz era Don Rafael Murillo Vidal, mi señora madre María Christen Florencia y Yolanda Reyes Pale armaron un bonito evento con romances españoles cantados y escenificados. El vestuario estuvo a cargo de Bertha Duhalt de Beverido, la dirección escénica a cargo de Manuel Montoro y la escenografía de Guillermo Barclay. Afortunadamente logré conseguir una fotografía del evento, misma que, si no me equivoco, formará parte de los testimonios visuales del libro conmemorativo. Delante de mí había una rubia que me recordaba a la compañera de la escuela primaria. Era la mujer que tocaba la guitarra. Se trataba de una alumna de mi madre, en la Facultad de Letras. Me llevaría unos tres o cinco años de edad.

-No se te vaya a ocurrir hacerle ninguna proposición -me advirtió enérgicamente mi madre, disposición que acaté con tal rigor que hasta la fecha ignoro el nombre de tan bella dama.

Fue en ese evento que aprendí a dominar mis instintos y separar los aspectos laborales de las emociones primarias. También di mis primeros pasos como arreglista, llegando a transcribir -como Dios me dio a entender- unos romances españoles en notación del siglo XVII. Yo no lo sabía, pero advertí que algo no cuadraba con el ritmo. Y los arreglos que hice probablemente serían severamente cuestionados por un musicólogo moderno. Pero los hice y a nadie le pareció mal. Después, los armonicé, con ayuda de mi profesor de guitarra, quien era ni más ni menos que Alfonso Moreno. La sala chica del Teatro del Estado estaba abarrotada. Al centro estaban Don Rafael Murillo Vidal y su esposa, Doña Virginia Cordero. Cuando terminó el evento, sentí un vacío tan intenso como cuando escuchaba la melodía de violines al unísono, en el ya citado pasaje de "La Inconclusa". Otro ciclo de mi vida se había cerrado para siempre. Había vivido momentos intensos en el teatro y parecía que nunca más volvería a estar de ese lado del escenario. A decir verdad, la mayor parte del tiempo la he pasado en el lado de los espectadores, aún siendo una de las estrellas del evento. Como fue el caso cuando se estrenó "La Arbolaria", una coreografía colectiva creada por los alumnos avanzados de la Facultad de Danza de la Universidad Veracruzana y con música de mi autoría. La historia estaba basada en una leyenda amorosa de Tlacotalpan. La trama era triangular. Y yo venía de haber descubierto "La Coronación de Poppea" de Monteverdi en el Conservatorio Nacional de Música y de estar a punto de divorciarme de mi primera esposa. Eran los tiempos del rector Bravo Garzón, el Luis XIV de los veracruzanos. El que estas líneas escribe, daba clases de música en aquella facultad. Mis alumnas eran Leticia Bravo, Rosa Areli Martínez, Beatriz y Natalia Juan Gil, María de los Angeles González, Patricia Fuentes y mi actual esposa, Angélica Ramírez, entre otras personas. El piano lo tocaba César Trejo Viazcán y la batería Adolfo Domínguez. Las generaciones actuales de bailarines envidiarían la cantidad de público que se reunió en aquella ocasión.

Todos estos recuerdos y muchos más estaban latentes cuando escribí mi ensayo para el libro conmemorativo. Pero no se trataba de plasmar mis emociones y mis recuerdos. Bueno, en parte sí. Lo importante era ser objetivo, decir la verdad y hacer justicia, dándole a cada quien lo suyo... en 16 páginas. De hecho, hubo un momento en que se habló de hacerlo en cuatro páginas. Tan sólo la O.S.X. es un habitante del teatro que a lo largo de estos 50 años ha dado un concierto cada viernes, salvo unos cuantos días de vacaciones. Se han escrito extensos libros sobre esta orquesta, la cual es la más antigua del país. Y no se ha escrito todo lo que ocurrió. La misma Universidad Veracruzana, de la cual depende la O.S.X. desde hace mucho tiempo, desechó programas de mano, carteles, notas de prensa. Estos documentos pasaron de ser instrumentos comunicativos a ser basura, antes de convertirse en documentos históricos. No bastaba con los que yo tenía en mi colección. Fui a ver a Benito López, quien trabajó en el Teatro por varias décadas, hasta jubilarse. Alguna vez me había:

-Maestro, cuando guste le obsequio los programas de la O.S.X. Son testimonios.

Pero yo no hice caso. Y es que yo era profesor de Historia de la Música en la U.V. Pero los planes de estudio no me daban para hablar de nuestra institución orquestal con tanto detalle. Confié en que Benito y la Universidad Veracruzana los conservarían. Además, nunca me imaginé que algún día se me tomaría en serio y se me invitaría a escribir la historia musical del Teatro del Estado. Con el tiempo, pagué las consecuencias por esa falta de optimismo. No obstante, Benito López me proporcionó varios programas de mano. El más antiguo fue el relativo al primer festival Casals en Xalapa, mismo que aparecerá en el libro. Si bien ese evento no se llevó a cabo en el desaparecido cine-teatro Lerdo, fue uno de los detonantes del proyecto que daría origen al Teatro del Estado. Con todo y que el sitio era una joya arquitectónica como lo son el teatro Llave de Orizaba y el Pedro Díaz de Córdoba, fue demolido en tiempos del Gobernador Fernando López Arias. Una razón fue la pésima acústica del lugar. Otra, me imagino, el olor de los escusados. La capacidad de aquel lugar ya era insuficiente al final de los sesenta. Tampoco contaba con un área de estacionamiento. Mi opinión es que ese edificio debió preservarse y restaurarse, en vez de ser derruido. En fin, que palo dado ni Dios lo quita.

Ante la falta de evidencias que respaldaran mis recuerdos infantiles y juveniles, acudí a la hemeroteca de la USBI, solo para llevarme la sorpresa de que su colección iniciaba a partir de marzo de 1985. ¡Los periódicos anteriores habían desaparecido! Me trasladé al Centro Cultural Ruben Pabello justo en el momento en que iba a estar cerrado una larga temporada por remodelación. Mi amigo Juan Barrientos, quien probablemente tendría una gran cantidad de recuerdos, andaba en París e iba a regresar cuando yo tenía que entregar el resultado final de mi escrito. En "El Diario de Xalapa" no me querían prestar los números anteriores a 1985, porque se estaban desbaratando. En el Archivo General del Estado de Veracruz, tampoco. Acudí con Héctor Herrera para plantearle el problema y le solicité un salvo conducto con el cual pude tener acceso a la hemeroteca del archivo general del Estado de Veracruz. Así tuve acceso a las publicaciones del Diario de Xalapa de 1962 a 1970. Aunque había numerosos ejemplares y páginas mutilados y desaparecidos, la información me desbordó. Para avanzar rápido, me llevé mi cámara fotográfica y mi grabadora de reportero. El Maestro Fernando Ávila Navarro me confió amablemente su colección personal. Además, me concedió una entrevista que me amplió el panorama con relatos de primera mano provenientes de uno de los protagonistas de la historia. También entrevisté a los maestros Enrique Velasco del Valle y Rafael Jiménez Rojas, así como a Alberto de la Rosa y Jorge Arteaga. Benito López me comunicó que en el cuarto de máquinas había una gran cantidad de carteles, que hablaban por sí solos. Y así fue. Aunque no pude entrevistar a otros grandes protagonistas como lo fueron Alfonso Moreno, Francisco Savín, Luis Herrera de la Fuente o Guillermo Cuevas, la verdad es que mi problema era como decir tantas cosas en tan poco espacio sin cometer injusticias. Tampoco quería dejar fuera mis vivencias artísticas en el Teatro del Estado, por pocas que hayan sido. Así que abordé una estrategia narrativa que me permitió tomar como columna vertebral la historia del paso de la OSX adelantándome en el tiempo cuando había algún tipo de conjunto o solista que me permitía hacerlo y regresando a la línea principal de la narración. De esta manera desfilaron el Coro de la Universidad Veracruzana, los guitarristas, los jazzistas, los folcloristas y la Orquesta de Cámara de Xalapa, entre muchos otros.

En resumen, escribir "Música y ópera" fue volver a vivir momentos maravillosos y recordar a personajes entrañables y hasta emblemáticos de nuestra ciudad, como lo es "El Juanote". Quiero decir con esto, antes de despedirme, que lo escrito en ese ensayo, es la punta del iceberg de toda la actividad musical del Teatro del Estado. Y es que se dicen fácil las palabras "Cincuenta años", pero cincuenta años son medio siglo. Es maravilloso como un recinto de esta naturaleza ha estado trabajando incansablemente cuando otros edificios similares ahora son tiendas de muebles, estacionamientos o cualquier otra cosa menos teatros. Les recomiendo ampliamente que consigan este libro y que visiten nuestro Teatro del Estado, el cual se está renovando con la idea de regalarnos otro medio siglo de música, danza, teatro y las emociones que emanan de estas disciplinas.






viernes, 30 de noviembre de 2012

Al final del túnel

Llegamos al final del negro túnel. Son las 23.43 horas. Estimo que en menos de 20 minutos estemos fuera de él. La cifra llegó a 100 000 mil.

domingo, 12 de agosto de 2012

Perdió el de los 5000 ganamos en fútbol

Ganó México la final del fútbol olímpico. Ya nos tocaba. Ganó Peña Nieto las elecciones. Quién sabe cómo le hizo. Yo alcancé a fotografiar las sábanas de algunas casillas electorales y en todas ganó el PRD, en segundo el Pan y el PRI aparecía como tercera fuerza. Según los resultados oficiales, en Veracruz ganó el PRI, segundo lugar el PAN y tercero el PRD. Tal vez sucede aquello del cambio cuantitativo cualitativo: los glóbulos rojos, tomados de uno en uno son amarillos. Pasando de cierta cantidad, el conjunto se ve rojo. Así pasa con las casillas electorales: tomadas de uno en uno, se ve que ganaron los amarillos (los del PRD) pero ya tomadas de a montón, se ve que ganaron los rojos (los del PRI).
Es como en el viejo chiste a costa de Salinas de Gortari, actualizado a Peña Nieto:
Escena 1: sale un jet de entre las nubes
Escena 2: estalla uno de los motores del jet.
Escena 3/interior del Jet: -Señores pasajeros -dice el piloto- Nos vamos a estrellar en 5 minutos. Sólo hay dos paracaídas, el mío y el de Ustedes. Decidan rápido. Adiós.
Escena 4: El piloto desciende tranquilamente con su paracaídas funcionando.
Escena 5/ interior del Jet:
 -Ese paracaídas es mío- Dice EPN
 -No, ej mío -Responde AMLO, arrebatándoselo
 -Aquí no hay equidad de género -dice Josefina Vázquez Mota -Yo si no me dan el paracaídas le voy a decir a sus esposas que no les hagan "cucho-cuchi" -y le arrebata el paracaídas a AMLO.
 -Los políticos siempre peleándose por todo. Dice Quadri -nunca se pondrán de acuerdo, de modo que el paracaídas debe ser mío porque yo no soy un político -Y le arrebata el paracaídas a Josefina
 -¡Un momento! -dice Peña Nieto- Somos personas civilizadas ¿o no?
 -s-sí -contestaron a coro los otros pasajeros.
 -Entonces, decidámoslo con una votación y que gane el mejor.
 -Claro. Y rápido, pues ya no noj queda tiempo -respondió AMLO.
EPN arma una urna transparente y los cuatro candidatos votan civilizadamente.
Escena 6: Enríque Peña Nieto desciende tranquilamente con su paracaídas funcionando de maravilla.
Escena 7/interior del jet. -Oye -Le pregunta AMLO a Josefina -¿Y tú por quien votase? -Naturalmente por mí -Contestó Josefina -¿Y tú por quien votaste? -Le pregunta AMLO a Quadri. -Yo no creo en los políticos, por eso voté por mí. Y tú Andrés, ¿por quien votaste? -Yo voté por mí, por supuesto.
-Entonces -pregunta Josefina -¿cómo le hizo Peña Nieto para ganar 5 a 0?

Bueno, añadí las fotos de estas casillas, para que le den vuelo a la imaginación.








domingo, 22 de julio de 2012

Holmes vs Batman

"¡Ay que suerte tan negra y tirana es la mía!" dice el verso de una canción mexicana. Me viene a la cabeza porque, en vista del éxito obtenido (como compositor de música de concierto y como ajedrecista), ahora que estoy jubilado, había decidido olvidarme de aquello y probar suerte incursionando en el cine. Tomé un par de diplomados y aprendí algunas cosas útiles para la vida moderna y ¡zas! a un tipo que no se le puede calificar de imbécil, pero que se portó como un auténtico imbécil, de esos que fabrican constantemente las sociedades europea y norteamericana, se le ocurre disfrazarse de El guasón, meterse a un cine en Aurora,  Colorado, E.U.A., lanzar gas lacrimógeno y disparar indiscriminadamente contra los ahí presentes. "¿En qué cabeza cabe?" es lo primero que me pregunto cuando ocurren eventos de esta naturaleza. En otros casos similares, me ha quedado claro que el tipo ejecutor de tamaña atrocidad es un imbécil. Pero, en este caso, se trata de un tipo que tiene una mente brillante, graduado con honores, alumno de un programa de doctorado. Pero que no encontró trabajo en 2010.
"El que ha hierro mata, a hierro muere", reza algún versículo de La Biblia, cuya cita exacta en este momento no puedo ubicar, la que de alguna manera se relaciona con la frase "la violencia, sólo engendra más violencia". No sé por dónde empezar. Como puede verse a través de todos mis escritos, pocas veces estoy de acuerdo con nuestro Presidente, Felipe Calderón. Pero esta vez sí coincido plenamente con él: los norteamericanos "tienen que revisar su equivocada ley de armas". Estoy completamente de acuerdo con Felipe Calderón con todas las veces que les ha dicho a nuestros vecinos del norte "no more weapons" (no más armas).
Maldita la gracia que me hace el tener que deambular por las calles de cualquier ciudad de mi país, con el alma en un hilo, al ver todas las vías de comunicación atestadas de soldados, marineros y todo tipo de policías armados hasta los dientes, como si estuviera en una película de nazis y judíos en 1942.
Volviendo al tema del cine y a la frase "la violencia sólo engendra más violencia", añadiendo un análisis de estructura dramática, literaria y cinematográfica, debo decir que hay una norma de escritura que dice "si en al inicio de tu relato aparece una pistola, esa pistola se tiene que usar, tarde o temprano". Es decir, las armas son para matar, si no ¿para qué las quieres? Si el cine hace una eficaz apología de la violencia, no debe extrañarnos que tarde o temprano alguien pierda la razón y tome la pistola que apareció en algún momento de su historia. Y la use.
Los fabricantes de armas norteamericanos "no ven que las armas hayan sido el problema, sino que no hubiera alguien con un arma que hubiera enfrentado al asesino".
Bien. La industria de las armas. Es un negocio excelente, como lo fue el Imperio Romano hace miles de años. Nada más fácil que quitarle a otro el producto de su trabajo por medio de la violencia, cuando el otro, una persona honrada, se ha dedicado a producir riqueza a través de un trabajo pacífico y honesto, y no sólo está desarmado, sino que ni siquiera sabe defenderse. Así, el Imperio Romano saqueó naciones enteras, las destruyó, las esclavizó hasta que ya no hubo más naciones que saquear. Porque el Imperio Romano no generaba riqueza, se apropiaba la riqueza de las naciones sometidas. ¿Qué fue lo que pasó cuando ya no hubo naciones por saquear? Sencillamente, el Imperio Romano se colapsó.  Y todo lo que tenía de positivo, su cultura, sus artes, el deporte y la ciencia, se fueron al carajo. Vino una etapa de oscurantismo, de retroceso, de simple vandalismo, hasta que un nuevo orden social se estableció.
Desde el 11 de septiembre de 2001, la industria bélica norteamericana ha tenido muy buenas ganancias. La guerra contra el crimen organizado en México, les ha dado grandes ganancias, como también las obtuvieron en Vietnam, en la década de los sesenta del siglo pasado.
¿Dinero para la cultura, para generar fuentes de empleo honestas? No hay. Solo crisis económicas. Una tras otra. El 11 de septiembre de 2001 se llevó entre las patas a la industria del turismo, empezando por la aeronáutica. Ahora es la industria cinematográfica la que se va al carajo a consecuencia de la industria armamentista. La gente ya no querrá ir al cine. Para entrar al cine habrá que pasar por una aduana, donde uno casi tendrá que bajarse hasta los calzones, para que un testaferro nos manosée y se percate de que no venimos armados. Mucha gente preferirá no ir al cine. Las ventas -ya mermadas por la piratería- descenderán. Y, como lo dijo Lord Keynes hace ya bastante años, cuando la disminución de ventas es permanente, habrá reingeniería de personal, lo cual, en lenguaje común y corriente, significa que habrá empleados despedidos, que perderán su fuente de ingresos de manera permanente. Y, al no tener ingresos seguros, dejarán de comprar ciertos artículos: Devedés, blue-rays, música, ropa de moda, etc. Si el desempleo persiste, para poder adquirir alimentos, adquirirán un arma y se dedicarán a delinquir para poder sobrevivir. Así de sencillo. No es que el que estas líneas quiera estigmatizar a los pobres. Simplemente utilizo la lógica. Bueno, quizá en vez de conseguir un arma, habrá quien se prostituya. O, que decida suicidarse lentamente consumiendo droga. Pero ninguna de las tres opciones es buena para una sociedad sana. Alguien dirá: "hay estadísticas que prueban que la mayoría de los seres humanos no opta por ninguna de las tres opciones, a pesar de estar en esa situación, y se dedica a sufrir en silencio".  Es cierto. Hay miles de seres humanos que soportan con resignación esas situaciones adversas. Pero, a medida que se incrementa el número de seres humanos en esa situación, y cuando en el panorama no se ve que su entorno vaya a mejorar, soy de la opinión que la situación se vuelve cada vez más explosiva.
Parte de esto fue lo que comprendió Eagen Holmes en 2010 cuando, pese a estar graduado con los más altos honores, su capacidad, su preparación, su inteligencia, la calidad de su educación y otras cosas más, le valieron un carajo para conseguir empleo. Tal vez llegó más lejos al estar estudiando un doctorado en neurociencias el tema "¿porqué nos comportamos como nos comportamos?"
Su respuesta es elocuente. No lo justifico, pero lo entiendo. A medias. ¿Porqué Holmes delinquió y muchos otros que están en situación similar no lo hicieron? Lo que sí es un hecho es que Holmes no tuvo ningún problema para adquirir el armamento fatal. Y ahí está una buena clave del asunto.
Como preguntó  Bob Dylan, hace ya varias décadas, en el siglo pasado, e incluso en el milenio pasado "¿cuantos muertos más debe haber para saber que ya son demasiados?"
En resumen, la industria bélica, tras haber acabado con la industria del turismo y otras, ahora acabó con la industria cinematográfica. Al morir la industria cinematográfica, hay otras industrias que están en peligro de extinción. Menos la bélica. Por el momento. Señores congresistas norteamericanos, piénsenlo. Y piénsenlo bien, bien y varias veces. Señores congresistas norteamericanos ¿saben porqué no había en el cine de Aurora, Colorado, personas con armas para detener al psicópata asesino? Porque la gente que está bien de la cabeza no usa armas. Porque la gente decente no tiene necesidad de asesinar, aunque sea un derecho consagrado por las leyes de su país. Porque la gente sensata sabe que "el que a hierro mata, a hierro muere" y también sabe que "la violencia sólo engendra más violencia". Lo que la gente pacífica aún no sabe es cuando ustedes, señores congresistas norteamericanos, se van a dar cuenta, de que ya llegó el momento ver que con la cantidad de muertos (y heridos) registrados hasta la fecha, ya son demasiados, que ya hay que cambiar la legislación en materia de armas. Porque entre los muertos y heridos no solamente hay seres humanos: hay también industrias, economías y naciones enteras.

martes, 3 de julio de 2012

Se puede perder todo... menos el estilo.

Andrés Manuel López Obrador impugnará toda la elección. ¡Ese es mi gallo! Creo que es lo menos que puede hacer para defender el voto sobre todo de sus simpatizantes y de todos aquellos a los que no les permitieron votar.
De todas maneras, aunque quede Enrique Peña Nieto como presidente estoy de plácemes: la ultraderecha tuvo que apechugar una estrepitosa derrota y caer hasta el tercer lugar de la votación. Como dice EPN: ganó México. Aunque no lo crean los del "yo soy 132", me da la impresión de que EPN es sincero cuando dice que "va a gobernar mirando hacia el futuro" y que "va a gobernar para todos", que el suyo va a ser "un gobierno incluyente", etc. etc.
Por el bien de México es necesario que lo haga, y que cumpla sus promesas de campaña. Es claro que el PAN gobernó mirando hacia el pasado y desde una posición elitista "tú votaste por la izquierda, te aplico más impuestos y no te doy trabajo" podría resumir su política. Con los resultados desastrosos para nuestra nación que todos conocemos y ahora para la ultraderecha también. Aquí están las fotos de las sábanas de la casilla 2055 de Xalapa rural, Veracruz. Por cierto que no las pude subir a www.fotoxcasilla.com pues invariablemente se desplegó un sospechoso mensaje de "error" que me impidió hacerlo.


Tiene razón AMLO al decir que no reconocerá el resultado final hasta que termine el proceso. Lo que sí me dio muy mala espina es que los medios de comunicación ya anunciaban a Peña Nieto como ganador y en mi casilla todavía no colocaban la sábana de resultados, como tampoco la habían colocado en otra casilla cercana a mi domicilio.  Por cierto, parece que en mi casilla ganó Andrés Manuel López Obrador, de modo que procedí a subir aquí las fotos de mi casilla, para que hagan sus cuentas.

sábado, 30 de junio de 2012

Una declaración de amor



Señorita Libertad ¿me permite presentarme? Soy Francisco González Christen, originario de Hermosillo, Sonora, pero veracruzano por adopción. Soy músico de corazón romántico.
Estos seis años han sido como transitar por un largo y negro túnel lleno de cadáveres. Los mexicanos, apestados, no teníamos a dónde ir, aunque nuestra tierra ya no era un lugar apropiado para vivir: parecíamos zombis infectados por el virus Ah1n1 y el virus de la pobreza y el desempleo. Parecíamos portadores de muerte y otras desgracias. Fueron años de vacas flacas. Pero mañana, como dice un viejo tango argentino, creo que de Libertad Lamarque (me gusta ese nombre, es como el de Usted: "Libertad"), mañana ¡macana! (en mexicano "¡excelente!"), ¡mañana será otro día!. Me parece ver brillar una luz al otro lado del túnel y escuchar otra canción que dice "hoy amanece y el sol tiene un raro esplendor, escucho al viento pasar, veo la luna brillar, nada es nuevo, solo que, te conocí". Sí, señorita Libertad, estoy dispuesto a conocerla el día de mañana.

jueves, 28 de junio de 2012

JVM propuso a Calderón como jefe de la PGR

Escribo estas líneas como ciudadano independiente de cualquier partido, aunque suene a slogan de Quadri. Sin embargo, si alguien no es político, ése soy yo: Hoy desperté con una noticia que me heló la sangre, como seguramente también se le enfrió a los 40 000 seguidores de Josefina Vázquez Mota que hasta antes aplaudían entusiasmados a la candidata de la ultraderecha en el estadio Omnilife de Jalisco y, posteriormente, a los familiares de los más de 70 000 muertos de la guerra de Calderón, a los padres de familia de los niños muertos en la guardería ABC de Sonora, etc, etc.
Josefina, congruente con su ideología fascista, amenazó con nombrar Procurador General de la República (la PGR) a Felipe Calderón Hinojosa. Josefina se definió por fin por la línea de "más de lo mismo", confiando en que la "mayoría silenciosa" sea una mayoría de tarados que van a votar a favor de que haya retenes militares y policiacos, en cada esquina de cada calle de cualquier población de nuestro país. Soldados, marinos y policías apuntando a los niños, a los estudiantes, a las amas de casa, a los obreros, a los profesionistas, a toda la gente que se gana la vida honradamente cada vez con mayor dificultad. La vida artística y académica del país se verá afectada gravemente, pues la gente, por miedo, dejará de ir a los conciertos o a la escuela. Los negocios también verán afectadas sus ventas, pues la gente saldrá únicamente a comprar lo indispensable. Como resultado, la crisis económica resultante va a ser peor que la actual.
Para muestra pongo dos ejemplos: a principios de junio me dirigía en automóvil al Distrito Federal con mi hijo y mi esposa para festejar el cumpleaños de mi señora madre, quien ya rebasa los ochenta años de edad. Al pasar la primera caseta de cuota, había unos policías armados con chalecos antibalas, cascos de tipo militar y ametralladoras, más mortíferas que las que usaban los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Un policía detuvo a un camión de fletes que iba delante de mí, seguramente contratado por una familia que había decidido dejar de vivir en su ciudad y transportaba sus muebles hacia otra población. Para mi sorpresa, el otro policía me ordenó a mí detenerme para la revisión. Nunca en mis 35 años de viajar en automóvil de Veracruz a México, me había ocurrido eso. El incrédulo polizonte no quería creer que los pasajeros eran mi esposa y mi hijo. Para mayor desgracia, me solicitó la licencia de manejo y la tarjeta de circulación. Y este último documento lo había olvidado en Xalapa. Afortunadamente, con la licencia y el acta de adquisición de las placas anteriores se dio por satisfecho y nos dejó ir. Y, por cierto, se limitó a revisar mis papeles y no revisó mi cajuela.
El otro ejemplo es el de una niña que venía desde Coatepec a tomar clases particulares de danza con mi esposa. Ya no viene, a causa del temor que le ocasiona a ella y a su madre el retén que está entre ambas ciudades. Como le hicieron saber en un correo a mi mujer, temen que por accidente o equivocación se le salga una ráfaga de balas a uno de los agentes del orden, cuya misión es proteger al pueblo. Estos hombres, embozados cual asaltantes de caminos, son imposibles de identificar. De modo que el asesinato, en caso de ocurrir, quedaría impune.
Finalmente, en todos los sitios donde hay retenes, el tráfico se vuelve aún más lento. Así que, estimado ciudadano, si quieres a tu país, si quieres a tu gente, vota por cualquier candidato menos por los del PAN.

miércoles, 20 de junio de 2012

Las elecciones y la lucha libre

Hace poco escribí en el facebook de un amigo un comentario en torno a un pensamiento de Martin Luther King la frase "yo quisiera tener un millón de amigos, pero, desgraciadamente, mientras haya lucha de clases, eso es imposible, pues hay que tomar una decisión".
No saben cómo lamento la polarización que existe hoy entre todos los mexicanos. Incluso, familias enteras se ven divididas. Pues incluso Josefina tiene partidarios, sobretodo entre la clase media aspiracional, aquella que los mercadólogos definen como un segmento de la población que se gasta lo que no tiene por comprar lo que cree que compran los ricos aunque los ricos lo desprecien olímpicamente.
Y hablando de decisiones, pienso que el planteamiento en general de Andrés Manuel Obrador es correcto "si hay pobreza (y la mayoría de los mexicanos está en la pobreza) hay malestar social. Si hay malestar social, hay violencia".
El problema es que el daño ha sido profundo y no veo cómo uno sólo de los 4 candidatos pueda revertir el daño. Pues hay gente que ya optó por la violencia y, podría decirse, que ya es un caso perdido para la sociedad. Pero que va a vender cara su vida.
Quiero decir, que sea quien sea quien gane, tendrá que generar empleos dignos, mejorar salarios, bajarle a las tasas de interés bancario, fomentar la educación y la cultura, atender el desarrollo sustentable, etc. etc. y, como tarea inmediata, atender el asunto de la delincuencia organizada. Y esto último está en chino.
Por otra parte, viendo las campañas propagandísticas, los debates y los posdebates, me queda claro que no hay a cual irle. A todos les salen a relucir sus "trapitos al sol".  Y, viéndolos a ellos o a sus asesores de campaña, se me figuran cuatro luchadores de la triple AAA. Dos de ellos rudos y melenudos, los otros dos, un par de técnicos enmascarados que suspiran por cortarle el cuero cabelludo a los rudos. Peña Nieto defiende como salvaje su copete en tanto que AMLO su gallito. Josefina y Quadri hacen grandes esfuerzos para evitar que aquellos rudos no los desenmascaren.

viernes, 15 de junio de 2012

A mi módem ya se lo cargó el pintor

Sigo escribiendo desde un ciber público porque aún no tengo internet. Después de una espera de 72 horas, esperando que la central de TELMEX arregle mi línea, mi módem sigue parpadeando de forma incorrecta. Así que lo más probable es que se descompuso. De ahí que seré breve.
A la peluquera que me recortó el cabello el día de hoy le ha sucedido lo mismo y ella también sospecha que es una manera de coartar su libertad de expresión, a causa de haber escrito algo incómodo en contra de algún candidato. Me asegura que si ella fuera parte del equipo de Mitofsky o alguna otra compañía de medición de la opinión pública, el dato que ella daría es que de cada 20 clientes que van a votar, 19 serían para AMLO y 1 para EPN. Y para Vázquez Mota y Quadri, 0/2.
Vazquez Mota insiste en aquello de que AMLO se inscribió en el PRI a sabiendas de lo ocurrido en México 68. Pero El Peje rectificó ¿o no? ¿acaso sigue militando en el PRI?
Josefina afirma que México está mejor que hace 12 años. Yo no veo la mejoría por ningún lado, y eso sque he vivido en los sexenios de Ruiz Cortinez, López Mateos, Díaz Ordaz, Luis Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo, Fox y Calderón. El único punto en que estoy de acuerdo es en que la mejoría se debe a que están tan desacreditados los gobiernos del PAN, que es muy probable que ni con el ya anunciado fraude electoral ganarán. Dicen que está muy bien la macroeconomía, pero yo no veo que tal bienestar se refleje en la microeconomía de "nosotros los pobres" ¿o se dice ¿proles? ¿profes?
Lo que sí me inquieta son los análisis que dicen que a AMLO no le va a alcanzar el dinero que se va a ahorrar bajándole el sueldo a los altos funcionarios para finaciar las cinco refinerías, el subsidio a la gasolina y demás propuestas. ¿Alguien me puede informar dónde está la página donde Ricardo Monreal dice cómo se detalla la manera en que habrá de financiarse ese proyecto, en caso de que AMLO llegue a ser presidente? Pues según él, en el programa de Carmen Aristegui de hace unos días, ahí está explicado todo, pero que es largo y complicado. Y debe de serlo, si se trata de un programa de proyecto sexenal de país. Pero de ahí a votar por Josefina porque es difícil de entender ese programa, hay un largo trecho.
En resumen, una cosa que no me gusta de Josefina es su facilidad para criminalizar a quien no piensa como ella tomando como "prueba" hechos irrelevantes o superficiales. Si así es como candidata ¿cómo será como presidenta? ¿En serio desean Ustedes tener otro gobernante que los criminalice por no ser de su equipo? (Porque los gobiernos del PAN gobiernan nada más para una pequeña élite, los demás son "criminales organizados" o "cómplices del crimen").
En resumen, ahí les va mi preferencia electoral: 1° AMLO 2° EPN 3° Quadri 4° Abstenerme 5° JVM.

miércoles, 13 de junio de 2012

El corruptómetro

Hace muchos años, allá por el milenio pasado, yo era asiduo lector del comics llamado "Asterix". Recuerdo que en un número abordaron el tema de las elecciones. Los irreductibles galos de aquella historieta convocaban a elecciones y, tras de llenar las urnas pacíficamente, en lugar de abrirlas y hacer un conteo para elegir al que tuviera más votos, las tiraban al mar, se peleaban entre ellos y ganaba el más fuerte. Pienso que en México se podría adoptar un sistema similar, adaptado a nuestra idiosincracia, claro está. La primera etapa consistiría en contratar a una o varias compañías de medición de opinión pública. Así se iniciaría el funcionamiento del corruptómetro. Porque, desde luego, el político más corrupto sería el que tuviera más dinero para invertir en las encuestas y salir siempre en primer lugar o, al menos en el segundo y cerca del primero. Así se aparentaría que es un ejercicio honesto. La segunda etapa consistiría en que los políticos calificados en tercer o cuarto lugar (incluso el que va en segundo) se dedicaran a comprobar que el puntero es corrupto, pero de tal manera que el líder también pueda demostrar que ellos son corruptos, pero que se quejan por ardor, no por ser honestos sino porque van perdiendo. Al final, de manera similar a los galos irreductibles, se almacenarían las urnas -sin ser abiertas- en un recinto algo así como el Palacio Legislativo y se les prendería fuego. Acto seguido se proclamaría Presidente Electo al que marcara los índices más altos de corrupción.
Y, como México es un país de corruptos (en su mayoría) nadie protestaria en serio y el asunto quedaría legitimado. El que calla, otorga. No me hagan caso, estoy bromeando.
Lo que sigue sí va en serio: el lunes pasado acudí al Registro Público de la Propiedad de mi ciudad, pues ando tratando de rescatarle alguna propiedad a Jaime Bretón, quien tras las tres sentencias que pesan en su contra y los embargos a su propiedad y a la de su difunta madre, se ha quedado en la ruina,  en el más amplio sentido de la palabra. Al dirigirme a mi automóvil, con la idea de abordarlo, una desconocida me llamó misteriosamente y me dijo:
-Se ve que Usted es bastante decente y por eso me atrevo a comunicarle lo siguiente: había un extraño tomándole fotografías a su coche.
La pregunta obligada es ¿para qué o porqué? ¿por ser abogado de Bretón o por estar analizando en público el proceso electoral? ¿O es nada más un fotógrafo que está sacando fotos artísticas? ¿A mi viejo coche?
Y hoy estoy escribiendo estas líneas desde un internet público, porque mis computadoras, misteriosamente, no pueden encontrar la página de inicio de internet ni página alguna. Esto comenzó hoy a la una de la mañana y le va a tomar a Telmex de 24 a 72 horas para repararlo. ¿Será porque mencioné a Carlos Slim en el escrito anterior y mi comentario no fue del todo halagador? Quizá lo que quise decir y no lo dije bien es que Carlos Slim sabe más de economía que Calderón y su gabinete económico, pero que no me parece buena la idea de aumentar la edad jubilatoria mientras los jóvenes no tengan acceso a trabajos permanentes, es decir, "de planta" o "de base". El caso es que ayer, a medio día, me llegó un ofrecimiento de Telmex para pedir un préstamo, con intereses mucho más bajos que los de los bancos. Y estoy tentado en aceptarlo, toda vez que mi esposa requiere de una operación en el hombro.
Por otra parte, la falla de mi internet casero no es algo grave y ocurre al menos una vez al año. Hay cientos de internets públicos en mi ciudad y me interesa analizar el proceso electoral presidencial mexicano. De hecho, pienso que es un deber ciudadano y una simple falla como esa no me puede detener.
En la nota de ayer se me quedó en el tintero que, si bien la economía es la infraestructura de la sociedad, y lo demás es la superestructura, en el concepto de Carlos Marx, también dentro de su teoría se admite que la superestructura influya sobre la infraestructura. La política es un ejemplo muy notorio: los cuatro candidatos están hablando de temas económicos todo el tiempo: desarrollo sustentable, impuestos, fraudes, quebrantos económicos, etc. Y el que gane le va a imprimr su estilo al rumbo económico de la nación, lo que equivale decir, en todo.
Por eso, lo más cruento de esta guerra gira en torno a los cambios que desea implantar López Obrador: que no le salen las cuentas, que sí le salen, que nos va a endeudar a todos, que nada más le va a bajar el sueldo a la clase política, etc.
Otro tema que podría aparecer en esos debates es que si el modelo comunistófilo de López Obrador va a menoscabar las libertades individuales.
Respecto al tema de la libertad, un antiguo profesor del Conservatorio Nacional de Música me hizo una reflexión muy interesante, quizá tomada de algún pensador importante: "tu libertad termina donde empieza la del otro". Esto vale para cualquier ser humano y buena parte del fundamento de esta aseveración se reforzaría con la tesis de Carlos Marx. Un ejemplo: la libertad de Emilio Azcárraga Jean termina donde empieza la de Carlos Slim y viceversa. Y la de ambos limitan la mía y la mía la de ellos. Solamente que aquí Carlos Marx, si viviera, me diría, "Sí, pero ellos han comprado más cotas de libertad que tú. Ambos tienen más permisos para hacer lo que se les de la gana que tú. Quiero decir, puedes hacer lo que te de la gana, pero lo que ellos hagan siempre va a tener más impacto social que lo que tu hagas o digas, porque tienen más dinero y, por lo tanto, más poder." Claro que Juan Jacobo Rousseau podría replicar "el hombre nace libre, pero se encuentra encadenado por todas partes, el pobre con su pobreza y el rico con su riqueza. Y, finalmente, por estar atendiendo sus negocios, quizá ambos magnates no están haciendo lo que tú haces y les gustaría gozar de tu libertad para dedicarse al arte o a la filosofía". Einstein agregaría "¡Exacto! Todo en este universo es relativo y la libertad no es la excepción". No se porque me metí a estas reflexiones, quizá quería escribir otra cosa, pero en el trayecto de la casa al internet público se me revolvieron las ideas.
Quizá lo único que quería decir es que el equipo de Josefina insiste en repuntar en base a acusaciones y descalificaiones, en vez de hacerlo a través de propuestas. Viendo el programa de Carmen Aristegui, el día de hoy, se me estaba ocurriendo el guión para una comedia política donde Agripina Velázquez Mota trataba de hacerle un Watergate a Enrique Roca Nixon, en base a acusaciones falsas, en tanto que Enríque trataba de demostrar que las cuentas no le salían a MALO (Manuel Andrés López Orador) y que iba a endeudar al país. MALO, a su vez,  amenazaba con finaciar su programa de gobierno con los sueldos de Enríque y Agripina. Los tres, por su parte, basaban sus razonamientos en una serie de documentos falsos que compartían pero interpretaban a su antojo. Es todo por hoy. El factor económico me obliga a hacer más breve este escrito, so pena de que salga un cuentononón en el internet público.
P.D. Ya me acordé de otro tema que quería abordar hoy, otro ejemplo de cómo opera la tesis de Marx. Retomando la cuestión, quedamos en que la economía es la infraestructura
(es decir el cimiento) de la sociedad. La política y el Arte son la superestructura. La política equivaldría a las cadenas y los castillos, quizá hasta los muros. El Arte serían los plafones, los decorados, el repello, la pintura, las alfombras, las cortinas, etc. Pues bien, yo escribí "Escritos dispersos" (se pueden comprar en http://escritosdispersos.soopbook.es/ ) con la idea de allegarme unos cuantos euros bien para pasearme en Europa, bien para pagar mis deudas o para financiar otro proyecto artístico. Les puse precio, un euro, que debe andar entre 15 y 20 pesos mexicanos, según la fluctuación cambiaria. Pensé en la norma "Véndele al Rey y vive como pobre o véndele al pobre y vive como Rey". Por lo tanto, elegí un precio accesible. No creo que nadie sufra un gran menoscabo por invertir un euro en entretenimiento, diversión o goce estético. En mis cuentos traté de provocar toda clase de emociones y, de vez en cuando, deslizar una que otra idea o crítica política o económica. Eso es inevitable, cada quien tiene sus ideas. Pero mis cuentos no son panfletos de ninguna idea, solamente apuntan a la ficción, a la fantasía, al humor y a diversas emociones. El siguiente paso fue publicarlos por itnernet. Mi primer intento fue promoverlos de manera gratuita. Para eso le doy a este blog y el facebook o al twitter. Como sólo he obtenido 5 ventas en dos meses, contraté publicidad pagada en facebook. Tanto la publicidad gratuita como la pagada produjeron muchas visitas a mis cuentos, en primer lugar de México, en segundo lugar de Argentina y en tercero de España. Y me llevé una desagradable sorpresa cuando una de mis hermanas me dijo que "tus cuentos son muy malos" y que me lo podía comprobar, porque ya los tenía impresos todos. Como la única venta en México que he tenido es la que yo hice para comprobar que estaba funcionando mi cuenta paypal y explicarle a otros usuarios cómo hacerlo, me dí cuenta de que mi hermana entró a mis cuentos sin pagar. Eso explica porque tengo tantas visitas y tan pocas ventas.
La gente, con tal de ahorrarse un euro, aprovecha esta falla del sistema, para leer mis cuentos sin pagarme. Yo me deprimo, me doy cuenta de que es inútil y de que no voy a recuperar lo que gasté en publicar ni lo que gasté en publicidad. Por lo tanto, no voy a renovar las campañas publicitarias ni a volver a publicar el libro de cuentos. Y, como estoy irritado por la escasez económica, me voy a dedicar a escribir panfletos politicos gratuitos contra el sistema en vez de hacer literatura apolítica. Pues a mi me gusta hacer obras "de el arte por el arte". Aunque quizá alguien los publicó por otro lado y se forró de euros con mis escritos. Esto me lleva a enfrentar de nuevo mi realidad económica: ahora estoy peor que antes, pues perdí el dinero que invertí durante mi aventura artística. Esto, aunado al caso Bretón, del cual cada vez voy descubriendo más secretos (pues ahora soy su abogado) y me llevo cada sorpresa. Sobretodo, porque a menudo voy con la idea de combatir algo, cuando, en realidad, lo que está ocurriendo es algo muy diferente, pues Bretón no ha entendido que, después de la esposa y dconfesor, al abogado hay que decirle toda la verdad. Pierdo mi tiempo. El tiempo es dinero. Y, algunos trámites que pago para echarle la mano, también son dinero tirado a la basura, pues, al llevar la información incorrecta, pierdo el caso.
Supongo que como su servidor, hay muchos otros seres en el planeta, quienes intentan de todo por allegarse una ganacia económica, para, al final del día, darse cuenta de que todo fue inútil y que, no sólo no ganaron dinero, sino que perdieron su tiempo y quedaron más endeudados.
 Ese es el sistema económico moderno. La pregunta es: si la mayoría de la humanidad trabaja recibiendo a cambio sólo pérdidas, ¿hasta cuándo podrá sostenerse este sistema?

martes, 12 de junio de 2012

AMLO QUIERE REBAJAR LOS SUELDOS ... DE JOSEFINA

Acabo de ver en la televisión a Josefina Vázquez Mota gritando como desaforada que su rival Andrés Manuel López Obrador "es un peligro para México" entre otras cosas, porque quiere rebajar los sueldos. La verdad es que Josefina no miente, sólo está diciendo una verdad a medias, deslizando un subtexto perverso. Pues yo no sólo vi el debate, sino que lo grabé. Y Andrés Manuel, efectivamente propuso un gobierno de austeridad republicana, donde se rebajaría él mismo su sueldo de presidente (en caso de resultar electo y que no le roben la presidencia), y se lo rebajaría a los diputados y demás funcionarios de alto nivel. Esta medida no se aplicaría a los empleados y demás seres humanos que ganan sueldos medianos o bajos. Afectaría exclusivamente a aquellos que ganan sueldos de 180 000 pesos mensuales para arriba (más prestaciones: aguinaldo, vacaciones, gastos de representación, etc., etc., con lo cual esos sueldos fácil llegan a 600 000 mensuales).
Si gana la presidencia AMLO, Josefina regresará a sus labores legislativas y verá mermado su "escaso" (?!) sueldo. De ahí que lo considere "un peligro para México" y se lance como una fiera malherida contra él.
La verdad es que eso no es lo que más le quita el sueño a Josefina y sus correligionarios. Lo que realmente les asusta es la similaridad del pensamiento de AMLO con el de Carlos Marx.
Carlos Marx, hace más de 100 años propuso la tesis de que "el factor económico es determinante en última instancia". Desgraciadamente, Carlos Marx escribió para que la gente sencilla, como son los obreros, los campesinos, las amas de casa, los clasemedieros, etc., etc., aprendieran a defenderse mejor de los tiburones del Gran Capital. Hizo uno de los mejores análisis que se han hecho sobre el capitalismo. Pero su obra es extensa y difícil de leer. ("El Capital" tiene de tres a cinco gruesos tomos, según la editorial que lo publique). Cada párrafo de "El Capital" está saturado de información, hay que leerlo despacio y varias veces. Y los casos concretos que él analiza ahí son del siglo XIX para atrás. Por muy "mesiánico" (como le dicen sus enemigos) y clarividente que fuera, no podía escribir sobre lo que no había vivido. No era Nostradamus o San Juan para adivinar el futuro. Era un economista del siglo XIX con una gran sabiduría, pues también era un erudito en Filosofía, Derecho y hasta podía opinar con bastante autoridad en materia de Arte, ya que en su juventud practicó la poesía. Al igual que AMLO, tenía inquietudes artísticas en su juventud, otra similaridad.
La formación jurídica de Carlos Marx le llevó a emplear el término "en última instancia". En México, el juicio de "última instancia" es el del Amparo definitivo, cuando se habla de "la cosa juzgada". Una sentencia de la Suprema Corte de Justicia no admite apelación ni fallo en contrario cuando "es cosa juzgada", cuando el juez de la SCJN dice "dése este asunto como concluido y archívese".
Claro que los teóricos "burgueses" (como los llamarían los seguidores soviéticos de Marx) se lanzaron a buscarle errores a Marx. Era una lucha desigual: un montón de investigadores modernos de todo el mundo contra un pensador que ya no estaba físicamente presente entre nosotros. Evadí con intención la palabra "muerto", porque, si bien el cuerpo físico de Carlos Marx es un cadáver, su obra no lo es. Su pensamiento sigue afectando para bien y para mal nuestras vidas, pues su aportación fue impresionante.
A lo que voy es a lo siguiente: interpretar mal la palabra "en última instancia" les pareció a los críticos de Marx que lo llevaba a juzgar las cosas de manera mecánica, al hacer depender la política, la religión, la ciencia y el arte, entre otras cosas, del factor económico. ¿Y a poco no? ¿Porqué grita Josefina como desaforada ante el temor de que le rebajen el sueldo?
Veamos unos cuantos ejemplos: Mozart murió prematuramente a causa de estar trabajando como un enajenado para ganar unas cuantas monedas, estando ya gravemente enfermo. En la India, las viudas son asesinadas (las entierran vivas junto al cadáver de su marido, o las incineran junto a él) cuando muere su esposo o las recluyen en un asilo que es una verdadera prisión de muy mala calidad. Y el fondo de todas esas creencias religiosas, no es más que un asunto de gran mezquindad. Igual se puede decir del voto de castidad de los sacerdotes católicos: el verdadero trasfondo es evitar que los curas católicos se casen, tengan hijos, y su familia herede las propiedades de la Iglesia: los templos, las obras de arte que los decoran, etc. etc. Pero la castidad a menudo le juega malas pasadas a los sacerdotes católicos, lo cual está documentado al menos desde "El Decamerón" de Boccaccio en el siglo XIV. Eso explica la frecuencia de la pederastía, la pedofilia y los abusos eróticos infantiles, en que incurren dichos sacerdotes, para mayor sufrimiento de los abogados defensores de dicho culto religioso.
Ya que toqué el caso de los abusos eróticos infantiles, me viene a la memoria el caso de mi infortunado amigo Jaime Bretón: ganaba menos de $700 pesos al mes cuando su segunda esposa lo abandonó. Poco después, fue nombrado Presidente de la Asociación Estatal de Ajedrez a principios del gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Jaime empezó a solicitar apoyos económicos para echar a andar la maquinaria ajedrecística veracruzana. Con poco éxito. A los seis meses, en vez de obtener dicho apoyo, le viene un mini golpe de Estado donde lo destituyen a la mala. Jaime se inconforma repartiendo denuncias por doquier. Pierde una y otra vez. Él habla de que siete millones o más de pesos andan volando. Para 2009 la suerte le empieza a sonreir un poco: los jueces de amparo le empiezan a conceder razón. A finales del 2009, una señora emparentada políticamente con él, la ex esposa de su medio hermano, le pide a su madre que le cuide a sus hijos, entre otros, una niña menor de 8 años de edad. Para esas fechas, la madre de Jaime, ha hipotecado su grande y céntrica casa. Jaime, por su parte está a punto de pagar otra hipoteca de una casa adquirida en INFONAVIT. Tanto la madre de la niña, como Jaime y Conchita, su madre, están que rascan por dinero. La madre de la niña la encomienda porque anda buscando trabajo. Jaime lucha desesperadamente por recuperar su cargo como presidente de la Asociación y perseguir los siete millones y medio que reclama al gobierno. Jaime gana el amparo, exige cuentas por aquí y por allá, pero al mes le resulta que ha cometido un delito muy grave: abusa eróticamente (o al menos de eso lo acusaron) de la hija de la ex esposa de su medio hermano. La señora Conchita, comete el error de tratar de sacar a su hijo por la vía de los sobornos, en vez de exigir a su abogado que desvirtúe las acusaciones. Jaime pierde hasta el juicio de amparo. Conchita no sólo no paga la hipoteca de la casa céntrica, sino que vende la casa del INFONAVIT de Jaime. Hace unos meses, Conchita, que es diabética y padece insuficiencia renal, a pesar de ser terapeuta, tiene un problema con sus riñones, ingresa al CEM y a los ocho días muere.
Y ya que mencioné los nombres "Veracruz" y "Fidel Herrera Beltrán", ahí les va otro análisis: Fidel Herrera Beltrán distribuye una enorme cantidad de placas de taxi a lo largo de todo el Estado de Veracruz. Pero Xalapa ya es una ciudad con graves problemas de congestionamiento vehicular cuando él las otorga. Dicen las malas lenguas que él, a su vez, compra unos mil taxis, no sé si por ciudad o en todo el Estado. Con esto pretende crear nuevas fuentes de empleo y mejorar su economía personal, pues está a punto de dejar el cargo de gobernador y no sabe si volverá a tener otro puesto en la administración pública. El caso es que como resultado, el exceso de taxis congestiona aún más las calles y avenidas de Xalapa. Lo que lleva a los conductores de toda clase de vehículos a la desesperación y el enojo. La ira es mala consejera. Desesperados, los conductores toman decisiones imprudentes y a menudo provocan accidentes (los cuales siempre tienen consecuencias económicas). Todos los días, en la nota roja del periódico, la mayor parte de las notas es de accidentes automovilísticos. Por ejemplo hoy, en "Justicia" del Diario Az: "Muere golpeado en percance vial". Es el encabezado de una nota de un tipo que choca contra una camioneta estacionada, se da a la fuga (para no pagar las consecuencias económicas) y, en su loca carrera, choca contra otro. Como, evidentemente, no le quiere pagar los daños y el otro no quiere pagar un daño que se le ha aplicado injustamente, se lía a golpes con el primero y lo mata. Siendo inocente, acaba convertido en homicida. Y de ahí su familia va a pasar un calvario parecido al de la madre de Jaime Bretón: honorarios de abogados, peritos, multas, reparación del daño y, si se deja engañar (como se dejó engañar Conchita) sobornos de $50 000 para arriba a cambio de una libertad que nunca llegará. Pero que se exigirán cada semana, cada quince días.  Otros encabezados: "En Rafael Delgado, aparatosa volcadura deja 15 lesionados". Tal vez el conductor no tuvo dinero suficiente para hacer una revisión mecánica de su vehículo. "Sobre la Avenida Xalapa, intenta ganarle el paso a autobús; dos heridos". "Embisten a motociclista". Por cierto que ayer o antier, otro motociclista tuvo un altercado con un chofer del servicio urbano y, en un arrebato de ira, lanzó su casco contra el parabrisas del camión, haciéndolo estallar e incrustándoles los cristales en la cara al conductor. Una de cal por las que van de arena en el combate diario entre motociclistas y camioneros. Normalmente los motociclistas acaban prensados por los autobuses.
Doy la vuelta a la página. "En la Colonia Obrero Campesina impactan contra camioneta de la Sedarpa". Nótese que el nombre de dicha colonia suena a marxismo-leninismo. "Camión de Pemex atropella a anciano" El anciano perdió irremediablemente la vida.
Siempre que alguien comete un fraude o un robo, lo hace por motivos económicos. Veamos un caso que impactó al país, pues al parecer tenía una enorme trascendencia política: "Se quedan en Pacho homicidas de Catedrático". La nota hace referencia al catedrático de la U.V. Jose Luis Blanco, quien a su vez encabezaba una lucha para esclarecer el crimen de una periodista veracruzana corresponsal de la afamada revista "Proceso". Uno de sus probables homicidas es Mahonri Murian Cumer Hernández Aldana, El Munra, de 18 años y sin ocupación alguna. Es decir, desempleado, como tantos de millones de jóvenes mexicanos (y de griegos, españoles, chilenos, estadounidenses, árabes, ingleses, etc., etc.). ¿Porqué robó si el gobierno de Calderón (junto con el de sus predecesores Ernesto Zedillo y Vicente Fox) le han asegurado un futuro laboral que ni un país en jauja puede igualar? ¿Qué no se enteró que después de Foxilandia pasamos a Calderolandia? Por eso tenemos que votar por Josefina, para asegurarnos de que el país Calderolandia goce de buena salud y continúe existiendo por muchos sexenios más. El otro presunto criminal es un empleado de una gasolinera de 21 años de edad. ¿Pues qué su sueldo no le daba para vivir bien y se tenía que dedicar a robar y a matar? La verdad es que ambos presuntos criminales ya resolvieron su situación económica por varias décadas: el Estado los va a mantener por lo menos durante treinta años en la cárcel, proporcionándoles habitación y comida en un centro vacacional llamado La Cárcel, el cual, si no me equivoco, está subsidiado con dinero del pueblo vía impuestos o algún otro procedimiento. Confieso mi ignorancia, pero de algún lado tiene que salir el dinero para mantener a los prisioneros, al edificio, a los custodios, al personal administrativo, a los jueces, a los secretarios, al personal de limpieza, etc., etc.
Una más "Arrestan a tres estudiantes por robo". Sin comentarios. Y, para finalizar: "Detenido por amenazar a comerciante". El tipo se metió a la tienda de la víctima, en estado de ebriedad, se tomó una caguama y no quiso pagar. Una vez más, parece que Marx no se equivocó. Pero los economistas neoliberales tipo Menem, Berlusconi, etc., etc., se creyeron el sofisma de que Carlos Marx había muerto hace más de 100 años y pensaron que podían transgredir el descubrimiento del padre el "socialismo científico", apoyados por la desinformación vertida por los medios de comunicación manipulada a su antojo por ellos mismos, en base a criterios económicos (pues muchos se venden al mejor postor y otros acceden por temor a represalias gubernamentales) y se dedicaron a la tarea de desmantelar el Estado, la Seguridad Social, etc., etc. Algunos no han aprendido la lección: hoy, Carlos Slim está abogando porque la edad jubilatoria suba a 70 años de edad, pero no aboga porque los jóvenes tengan una fuente de trabajo estable a partir de que adquieren la mayoría de edad. Ni el gobierno ni las empresas crean hoy en día un empleo con permanencia. De modo que los jóvenes que tienen suerte, trabajan en la economía informal, sin derecho a cotizar para su retiro cuando les llegue la hora. Claro está que el trasfondo es, de nuevo, económico: Carlos Slim, es el hombre más rico del planeta y tiene numerosos empleados. Sabe que, efectivamente, la tasa de mortalidad humana ha disminuído, a pesar de las virtudes de Calderolandia (más de 60000 muertos): la gente hoy en día vive más de 70 años. Y le pesa tener que jubilarlos no ya a los 60, sino a los 65 establecidos por Zedillo, el último presidente priísta (y, por la misma razón, el primer panista), pues tiene millones de empleados.
En resumen, la similaridad del pensamiento de AMLO con el de Marx es la siguiente: entre más pobres haya y entre mayor sea la brecha entre ricos y pobres, va a haber malestar social. Si hay malestar social, va a haber violencia. Si los jóvenes no encuentran una oferta de trabajo honesta y acorde a su perfil profesional, habrá quien los atraiga para sus negocios (delictivos). Entonces, la idea de AMLO es rebajarle el sueldo a los grandes funcionarios, establecer un gobierno de austeridad republicana, predicando con el ejemplo. Esto coordinado con un combate a la corrupción (véase el caso Bretón para medir el impacto de la corrupción en una familia) y la creación de fuentes de trabajo para los jóvenes y, en general, a toda la población en posibilidades de estar activa económicamente. Es decir, el factor económico decidirá si entramos a un estado de bienestar o nos quedamos en un estado de violencia.
Peña Nieto por su parte, propone elevar los sueldos "para que tú ganes más". Eso está bien, si tú ganas más tendrás mayor poder adquisitivo y, eso, sin duda, reactivará la economía. Pero no resuelve la situación de los que están desempleados. Y, aunque va a extender la seguridad social a todos, si no genera fuentes de trabajo para todos, el resultado va a ser un Estado asistencialista, el cual sí va a perjudicar las finanzas nacionales, lo cual es lo que Josefina y Quadri quieren enjaretarle a AMLO. Quiero señalar que Peña Nieto habla de un gobierno "incluyente", lo que hacer pensar que sí generará fuentes de trabajo para los desempleados.
Bien, sea quien sea quien gane la presidencia, deberá recoger las propuestas de AMLO y Peña Nieto, así como alguna que otra de Quadri. Quizá hasta Josefina haya propuesto algo bueno.
Mi opinión es la siguiente: el próximo presidente de México deberá reestructurar (y no conformarse con reformas cosméticas) la economía de México rebajando el sueldo a los grandes funcionarios (pero no a la gente pobre), combatiendo eficazmente a la corrupción, en vez de combatir a quien se propone mejorar las cosas, apoyándose en los medios de comunicación para convencernos, pues estamos acostumbrados a la corrupción. Además, deberá impulsar la generación de fuentes de empleo dignas, estables y duraderas no sólo para los jóvenes, sino para todo aquel que esté desempleado o subempleado. Que esta gran masa de la población tenga acceso a la seguridad social. Desde luego, subirle el sueldo a los que ya trabajan en empleos bajo una subordinación patrón-empleado. Así, al haber más gente con dinero, un dinero generado en base al trabajo y no en base a un Estado asistencialista, los productores, los comerciantes, el mismo gobierno, ganarán más dinero y estarán en posibilidades de reinvertirlo y generar más fuentes de trabajo, más riqueza. De lo contrario, lo que habrá es más delincuencia, más muertes violentas, más hacinamiento en las cárceles, más necesidad de gastar en armamento para combatir al crimen organizado y, más desesperanza, más delincuentes. Así que, estimado ciudadano, no te vayas con la finta de quienes lanzan falacias. Vota por lo que más le conviene al país.
Ejemplo de una falacia perversa pero estúpida, creyendo que la gente es mensa y se la va a tragar: que como López Obrador, en su juventud, militaba en el PRI y compuso el himno del PRI tabasqueño, AMLO es el responsable de las masacres de 1968 y del "halconazo" del 10 de junio. Lo único que prueba tan "terrible" acusación es que El Peje tenía aptitudes artísticas y que era priísta, como la mayoría de los mexicanos lo era hacia 1970. Porque el PRI era hegemónico. Por aquellas fechas, el PAN, el segundo partido mejor posicionado, apenas captaba el 5% de la votación. Josefina cree que los mexicanos somos tontos y no tenemos memoria, que vamos a olvidar que los artífices intelectuales de aquellas matanzas fueron Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Y este último, rectificó con su "apertura democrática". En favor de Luis Echevarría también está el de haber sido uno de los primeros presidentes en reconocer a la República Popular China como una nación independiente.
Si bien Díaz Ordaz pasó a la historia como un lamentable genocida, también hubo presidentes priístas notables como Lázaro Cárdenas, Adolfo Ruiz Cortinez y Adolfo López Mateos. Incluso Miguel Alemán padre, a pesar de su enriquecimiento inexplicable, logró modernizar al país. No me atrevo a decir que Carlos Salinas de Gortari fue un buen presidente. Pero, sin duda, fue mucho mejor que los dos presidentes panistas pues, al menos, en su mandato se lograron cosas importantes para México. Pero es difícil negar que tiene las manos manchadas de sangre.
Finalmente, en algo que no coinciden AMLO y Carlos Marx es en el uso de la violencia para lograr el cambio profundo que la sociedad requiere: AMLO sostiene que siempre luchará por la vía pacífica y democrática, en tanto que Carlos Marx dice que ese camino es inútil, pues las clases dominantes, con sus medios de comunicación y el aparato estatal, tienen recursos suficientes para evitar que esto ocurra. De modo que la que está abogando porque la nación cambie de manera violenta es Josefina, pues le está negando (de manera implícita) a la izquierda la oportunidad para gobernar llegando al poder de manera pacífica. Zigniev Breszinsky decía que el comunismo era muy popular, menos en los países donde gobernaba. Por consiguiente, la mejor manera de desacreditar al Peje es dejarlo gobernar un rato. Y si no cumple lo que promete, su movimiento quedará derrotado para siempre. Y, la verdad es que ya le toca a la izquierda mexicana su turno al bat.

domingo, 10 de junio de 2012

El segundo debate de candidatos presidenciales

Abrió el debate Gabriel Quadri refrendando su letimotiv del debate anterior al decir que "hace cuatro meses estaba viendo la televisión ... viendo cómo los polìticos se insultaban" y anticipando que sería probable que esta vez también lo "insultaran" a él, olvidando qué, al estar contendiendo por la presidencia, él también es un político. Y de pasada, los insultó al decir que a ellos no les importaba en lo absoluto el país. "Ahora todos sabemos que el país vuelve a crisparse nuevamente. Vemos cómo el país amenaza con convulsionarse. Vemos cómo se vuelve a sembrar el odio, cómo se vuelve a sembrar el rencor, la división y el resentimiento entre los mexicanos", dijo el candidato del PANAL. Efectivamente, una de las cosas que más me preocupa como habitante de este país y como padre de familia, es ese encono sembrado por los propagandistas del PAN, quienes siguen los principios de la propaganda establecidos por Goebbels, hace ya más de medio siglo, pero que siguen siendo eficaces para confundir a los adversarios. Estoy realmente preocupado por tal situación y tal emoción se me exacerbó el día de ayer, pues fuí con mi familia a ver la película "Los niños de la esperanza", con Jean Renó. Ver a los policías de Vichy y a los soldados nazis alemanes por todas partes se me hizo algo por desgracia demasiado familiar. Lo único diferente eran los vestuarios, las locaciones y el idioma. Ver cómo se estigmatizaba a los judios, incluso a los nacidos en Francia, me estremeció. Pero el tema de los inmigrantes en el debate lo abordaré en otra ocasión. Lo que importa es la técnica de la mentira repetida mil veces para convertirla en una verdad, técnica que se empleó en 2006 por parte del PAN y se ha retomado en este proceso electoral. Como es el caso de los eslogans publicitarios que dicen que "Peña Nieto no cumple" y que Andrés Manuel López Obrador está proponiendo la lucha armada como una opción viable, comparándolo con Hugo Chávez y reiterando aquello del "peligro para México", cuando, en realidad, propone todo lo contrario.
Peña Nieto inició su participación poniendo el dedo en la llaga al hablar de una constante que dijo haber escuchado a lo largo de todo el país: "no me alcanza lo que gano, para poder darle a mi familia lo que merece". Y es que lo que es evidente no necesita probarse. Los ya casi doce años de gobierno panista han sido desastrosos para la mayoría de las familias mexicanas. A pesar de lo que se diga en las redes sociales, Peña Nieto es una promesa de cambiar esa situación. Claro que de la promesa al cumplimiento hay un largo camino y podríamos equivocarnos. Espero no equivocarme, espero que los mexicanos no se equivoquen. Peña Nieto declaró que desea ser presidente de los mexicanos para realmente devolvernos "paz y libertad... un México incluyente y sin pobreza... que los mexicanos tengan acceso  a una mejor y mayor educación ...que podamos abrir mayores espacios de oportunidad para todos los mexicanos." No puedo dejar de pensar en mis hijos y en todos los jóvenes mexicanos de su edad, quienes han visto mermados sus derechos laborales y su seguridad social en estas últimas décadas. En caso de que el voto popular favorezca a Peña Nieto, ojalá y cumpla sus compromisos. El centro de su propuesta, dijo "es que tú ganes más, en darle valor a tu trabajo... porque darle valor a tu trabajo es darle valor a México ... para lograr este propósito es importante tomar el camino del crecimiento económico". Realmente, no tengo nada que objetar.  Me encantaría que el futuro presidente de México, sea quien sea, logre estos propósitos. Peña Nieto afirmó que su participación en este debate sería demostrar cómo lo logrará.
El siguiente expositor fue Andrés Manuel López Obrador. "Estamos a pocos días de lograr una gran transformación para la vida pública del país, por el bien de todos y para gloria de México", fueron sus primeras palabras, tras los saludos de cortesía iniciales. Dijo una gran verdad, toda vez que el cargo de Presidente de la República es de la mayor trascendencia para la vida democrática del país. Pero estas palabras tienen un subtexto que va más allá de la simple connotación que conllevan, como explicaría más adelante el candidato de la izquierda. "Sólo podrían impedir este hecho trascendente la desinformación, la desorientación y el miedo", continuó Andrés Manuel, haciendo una referencia indirecta a las estrategias tipo Goebbels que hemos estado padeciendo los mexicanos en los últimos doce años. En especial, el miedo, los soldados y los policías en la calle, con sus armas apuntando hacia el pueblo, hacia un pueblo al que están obligados a defender. Apuntando esas armas contra su voluntad, contra su sentido del honor y del amor a La Patria. Desconcertados y temerosos ellos también, pues no es lo mismo apuntarle a una viejita indefensa o a un niño que a un sicario armado hasta los dientes. Temor a equivocarse y asesinar a un inocente o caer acribillados por un criminal despiadado y cruel.
Pero no es nada más a ese miedo al que se refería el candidato de la izquierda, sino a "el miedo al cambio". Finalmente, es el mismo miedo, pues, según sus palabras, es un miedo "inducido por los que no quieren que las cosas cambien, que quieren que se mantengan como están, porque a ellos aunque le vaya mal al pueblo, aunque le vaya mal a la Nación, siempre les va bien." Y, anticipando un posible ataque sucio por parte de la ultraderecha, afirmó que "va a ser un cambio tranquilo, con orden, sin conflicto, un cambio que vamos a hacer entre todos, convenciendo, persuadiendo ... voy a gobernar para todos, para ricos y para pobres". En principio suena muy bien. Pero podría aplicársele lo mismo que anoté respecto a Peña Nieto, pues en caso de que el voto popular lo favorezca, habrá que esperar el cumplimiento de estas bellas promesas. Las cuales, en principio, creo que ambos cumplirán. Estoy completamente de acuerdo con Andrés Manuel que este régimen, aunque yo más bien diría sistema, ya está caduco, ya no funciona y necesita una renovación a fondo. De los cuatro participantes, me parece que es el que tiene una visión más profunda de como lograr este cambio, pues en su propuesta se parte de una transformación del sistema económico en favor de otro sistema más humano e incluyente, pasando por una renovación moral de la política y la administración. Aunque me parece que también aquí está su talón de Aquiles, pues el "cómo lo logrará" me parece que está en chino. Es decir, él habla de un combate a la corrupción. Tiene razón al señalar que a causa de la corrupción se desperdician muchos recursos económicos y humanos. Los ingleses se dieron cuenta del problema desde el siglo XVII y lo corrigieron, por eso llegaron a ser un imperio tan poderoso y con una gran fuerza económica. Los mexicanos padecemos la corrupción desde la época de La Colonia y no la hemos podido erradicar. Fox dijo haberlo intentado y siempre tomó como excusa el no poder cambiar en unos cuantos meses una práctica que ya llevaba siglos de estar arraigada en México. Y, aunque Fox no es santo de mi devoción, creo que en ese caso sí tenía razón. Pero lo que dice Andrés Manuel respecto a la corrupción es muy cierto, es un despilfarro que vale la pena intentar corregir.
Cuando la candidata Josefina Vázquez Mota hacía sus saludos iniciales, una especie de tic nervioso la hizo guiñar el ojo derecho. Quiero creer que era un guiño involuntario y no una seña a Calderón o a alguien más, pues estaba saludando a todo el pueblo de México, lo cual podría interpretarse como una política "populista", la cual es totalmente ajena a su ideario. Repitió tantas veces la frase "soy" que ya se podría parecer a aquel personaje de Héctor Suárez, hoy poscrito por Televisa, la que decía "yo soy la Zoyla".
Aunque ella también abrió fuego plantenado una verdad, si bien mirando hacia el pasado: "en el México de nuestros padres las familias perdían sus ahorros". Yo recuerdo la gran angustia de mis padres, hacia 1974, cuando vendieron la casa de Xalapa para pagar la que compraron en el Distrito Federal. El temor a una devaluación les aniquilaba los nervios, de un día para otro podrían perder los ahorros de una vida de trabajo. Y no estaban equivocados: se apresuraron a pagar la nueva casa. Vendieron la casa xalapeña y al día siguiente pagaron la Distrito Federaleña. Justo a tiempo, porque al día siguiente, se devaluó la moneda. Y el que perdió la mitad de su patrimonio fue el personaje que les vendió. Intentó recuperar parte de su capital en un juicio, pero mis padres hicieron lo correcto. Así era el México de mi padres. Sin embargo Josefina miente al decir que "las mujeres de hoy ahora sí pueden maifestarse sin el temor de un presidente autoritario". Valdría la pena comparar la cifra de muertos (más de 60 000) que lleva el gobierno actual, con los muertos de la masacre del 68. ¿Cuál de los dos genocidas superó al otro en brutalidad? Siento escalofríos al hacer públicos estos razonamientos. Josefina también ofreció "reconstruír la paz". Pero ¿cómo podrá hacerlo alguien que es partidario de la ideología de Hitler y los dictadores sudamericanos, en especial Pinochet? ¿Cómo puede ofrecer el reestablecimiento de la paz alguien que basa su campaña en sembrar el miedo y la división? Josefina o está en el bando equivocado, o miente.
El primer bloque temático del debate fue "Polìtica y Gobierno". Coincido plenamente con Peña Nieto en que la transición democrática que se ha dado en los últimos doce años no se ha traducido en un mayor bienestar económico para mí. Ni para mi familia. Él habla de una propuesta muy clara, "que tú ganes más", que haya una mayor oferta de empleo. Ojalá. Para lograr una democracia de mayores resultados, propuso: 1) Un Congreso que funcione realmente 2) Mayor participación ciudadana 3) Un Gobierno trasparente y de mayor eficacia. En seguida tomó la palabra Josefina para hacer un ejercicio imaginario, que nos imaginaramos que los otros candidatos también eran mujeres. Me parece que ésta fue la intervención más lamentable de Josefina, pues se encaminó por la vía de la descalificación a sus adversarios, sin hacer propuesta alguna. Aunque no dejó de tener algo de comicidad, al referirse a uno de sus adversarios como una "dama del PRI muy bien peinada, a la que seguramente le gusta la televisión". La candidata del PANAL "es una persona muy capaz, pero que tiene un problema muy grande, que tiene que pedirle permiso a su mamá para ir a cualquier lugar" y, finalmente, la otra dama imaginaria sería "muy difícil de entender". Yo no lo considero así. Para mí está muy claro que mientras haya pobreza e injusticia, va a haber malestar social y de ahí violencia. Está más claro que el agua. También me queda claro que mientras haya una corrupción del tamaño de la actual, la ineficacia del Estado va a ser de pronóstico reservado. Entre más grande sea la brecha entre ricos y pobres y, entre mayor sea el número de pobres, más inestable y peligrosa va a ser la situación. Sería como estar sentados en un barril con sustancias súmamente explosivas. Y con este tipo de comentarios, se confirma lo dicho arriba por Andrés Manuel en el sentido de que hay un miedo al cambio "inducido por los que no quieren que las cosas cambien". Así ya quedó claro que Josefina es del equipo de los que no quieren que las cosas cambien. Yo le respondo a Josefina: yo dejaría encargada a mi familia a la que garantice mayor crecimiento económico, mayor empleo, mayores oportunidades, mejores sueldos, mayor estabilidad y mayor seguridad. Y esa no es Usted, lamentablemente.
Andrés Manuel habló a continuación aclarando que la reforma económica que él va a emprender no la hace por razones ideológicas, sino "humanitarias" y "sencillamente, porque no ha funcionado". Me imagino que habrá mexicanos a los que les habrá funcionado y por eso militan en el PAN. Pero, al que estas líneas escribe, también le parece que dicho modelo ha fracasado. Si yo tengo una situación más o menos buena, se debe a los gobiernos del PRI, con todos sus defectos. A pesar de toda la corrupción, autoritarismo, etc., etc., yo gozo de ciertas prestaciones que fueron creadas por gobiernos del PRI. En especial, le estoy agradecido al expresidente Lázaro Cárdenas, al General Heriberto Jara y a muchos otros. Y si mis hijos no gozan de la misma situación, se debe a los cambios hechos por el último presidente del PRI y los dos panistas, quienes han desmantelado la seguridad social del país, quienes han desmantelado al aparato de estado en favor de lo que ahora tenemos. Vaya, que casi han desmantelado al país entero.
Andrés Manuel señala que esa disfuncionalidad económica es un problema grave. Y sí lo es. Por eso me resulta chocantemente irresponsable por parte de Josefina que trate de confundir a la gente diciéndole a la gente que López Obrador "es difícil de entender". Sí, los problemas económicos son difíciles de entender y de resolver, pero no se resuelven apelando a la ignorancia y al desinterés, burlándose de un rasgo temperamental de quien propone resolverlos. Porque de que El Peje es enojón y hace desfiguros cuando pierde, de eso no cabe duda. Es algo que tiene que entender Andrés Manuel "el que se enoja, pierde". Yo sé que le indigna profundamente tanta desigualdad, tanto desastre. Y, teniendo una visión tan clara de lo que se debe hacer para corregirlo, debe ser muy frustrante ver que la gente se vaya con la finta y vote por seguir teniendo "más de lo mismo", aunque no le convenga a la nación. Pero, como decía Facundo Cabral "los pendejos son un frente muy amplio, no se puede cubrir... son tantos que hasta eligen al presidente".
Josefina también enfiló sus baterías contra Quadri, a quien exhibió como un pelele de La Profesora. Y éste le respondió sugiriéndole que viera un video que está en You tube, el video #QueridaAmiga cuyo link es http://www.youtube.com/watch?v=qCpUziagtJQ donde Chepina dice que "una reforma educativa es inconcebible si no se da con el sindicato" (o sea, el SNTE).
Bueno, que fue en debate de aproximadamente dos horas, demasiado grande como para exponerlo y analizarlo concienzudamente aquí. Hubo coincidencias, hubo discrepancias, hubo propuestas y no faltó el lodo. Aunque, al parecer, el formato de este debate fue mejor que el anterior.
Y el Peje nunca responde a las acusaciones de "populismo" señalando que los privatizadores de los años noventas han hecho tanto o más daño que los populistas. ¿Quién fue peor para Argentina? ¿Perón o Mennem? Al menos, hay quien se acuerda con cariño de Perón. ¿Y de Mennem? En términos mexicanos ¿quién fue mejor? ¿Lázaro Cárdenas o Carlos Salinas de Gortari? No respondo las preguntas, es tarea de Ustedes.



jueves, 7 de junio de 2012

Instrucciones


Para comprar y descargar “escritos dispersos” y otros libros online en soopbook.es

El libro se compra con una cuenta paypal o, con una tarjeta bancaria (aunque creo que de todas maneras hay que darse de alta en paypal).
Para darse de alta en paypal (hay que seguir el instructivo que ellos proporcionan), se da el nombre de su cuenta de correo electrónico PERO SE DA UNA CONTRASEÑA DIFERENTE. Y debe ser una contraseña segura, con muchas letras combinadas con números. Después, se asocia la cuenta paypal con una tarjeta de crédito o débito bancaria con chip (las electron, o sea, sin chip, no las acepta.) Paypal les hará un reembolso de $20 pesos mexicanos aproximadamente en el lapso de 24 horas. Después, hay que ir al cajero electrónico y sacar un estado de cuenta de movimientos (en este caso posteriores al corte) y ahí viene un número de código que hay que enviar a paypal siguiendo las instrucciones que ellos dan.
Y, entonces, cuando la cuenta está aprobada y ya aparece la transacción y demás mensajes de que ya está lista la cuenta, en ese momento se pueden realizar compras y ventas a través de paypal.

El trámite es engorroso, pero vale la pena, pues así se pueden realizar compras online sin necesidad de usar la tarjeta bancaria y, también se pueden vender productos online.

Si todo va bien, en el último paso del proceso de paypal debería de enviar al comprador de regreso a la página de SoopBook con un mensaje de instrucciones para la descarga del epub y este mismo mensaje se envía al correo eléctronico que se indicó en el momento de la compra. Es posible puntualmente que en el momento que se hizo la compra no se enviara el correo por problemas en el servidor. Es oportuno que el comprador revise si le entró en la carpeta de spam o correo no deseado. 


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