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domingo, 9 de julio de 2017

Las mejores madrizas de mi vida

Para que mis lectores no mexicanos entiendan ampliamente el término "madriza", hay que filosofar un poco sobre él: desde luego, proviene de la palabra "madre", que entre los mexicanos tiene una acepción muy amplia, pues además de referirse a la autora de nuestros días, asociada a otras letras o palabras adquiere los más diversos significados: "a toda madre" significa"¡Excelente!".
¿Quien no recuerda a una madre enojada regañando a sus hijos? Entre más enfurecida, más duro es el castigo que éstos reciben. Pero, entre los pueblos de fuerte presencia católica, "madre" también significa "monja". De ahí  puede venir una asociación de ideas con las madres que cuidan un orfanatorio, quienes a su vez, una vez enojadas, también pueden proporcionar violentas "madrizas" a sus pupilos.
Queda claro entonces que "madriza" equivale a tunda, a una severa tunda.
Pues bien, anoche, celebrando el triunfo de Hipólito en Xalapa, cuando muchos integrantes del partido "Morena" pisaban el orgullo del PRIAN-rd dando los brinquitos caracteristicos del baile con ritmo de cumbia, me encontré con un antiguo vecino de la colonia Aguacatal de Xalapa.
Por respetar la privacidad de los demás, sólo hablaré de los pecados pero no diré los nombres de los pecadores porque en este caso los nombres están "fuera de la litis", como dirían mis colegas abogados. Sería "impertinente" nombrarlos.
El encuentro con este personaje me trajo a la memoria recuerdos de la infancia. Infancia de barrio, donde las calles no estaban pavimentadas y sí llenas de piedras volcánicas que a menudo eran utilizadas en las contiendas callejeras entre niños. "Peña para el que se libre de ella" era el grito de guerra de "los de abajo" de la Colonia Federal.
Ahí en la Colonia Federal conocí a una linda chica de cabellos rubios y dulcemente rizados que de inmediato flechó mi corazón. Como al de muchos otros vecinos, entre otros a uno cuyo apodo era "El Resistol", porque "cuando pegaba nunca se despegaba". No sé si porque habiendo pegado su chicle con la rubia que destrozó mi corazón lo había pegado con gran eficacia o porque cuando se peleaba su golpe dejaba una huella permanente.
Sucede que la rubia y yo nos mudamos a la Colonia Aguacatal. Felizmente, creí yo, pues se alejaría de El Resistol y ahora estaría a mi alcance, como sí lo estuvo su vivienda, mas no su corazón. El caso es que yo por bocón dije algo que la irritó y amenazó con "echarme a su novio" para que saldara cuentas con él. Acepté el reto, creyendo que se trataba de El Resistol.
De repente un vecino de mi edad, que yo no conocía, constantemente me retaba a golpes y yo rehuía la pelea. "¿Cómo me voy a pelear contigo, si ni siquiera te conozco?" le decía y huía pedaleando en mi bicicleta. Hasta que un día él y el amigo al que me encontré anoche me acorralaron: la calle de terracería, además de estar llena de guijarros, estaba cuesta arriba. El vecino desconocido, además de retarme, me llamó cobarde por tratar de rehuír la pelea. "Eso calienta" dijo un mirón, de los tantos que se empezaron a congregar.
No me quedó más remedio que aceptar la pelea y en eso mi contrincante cometió el error de identificarse como el novio de la güera que había desgarrado mi corazón. Una vez más le dije "no es contigo, su novio es El Resistol". "Cobarde, cobarde" me parecía escuchar a la multitud ahí congregada y el despechado novio de la güera me tiró un jab. Entonces sentí que la adrenalina se me subía: entendí que la güera no era mía por culpa no sólo del Resistol, sino de ese baboso que estaba tratando de golpearme. Recordé una finta que me habían enseñado mis compañeros de la escuela primaria Carlos A. Carrillo y se la hice una y otra vez. Todos los golpes le entraron y los de él estaban telegrafiados y los pude esquivar. Me volví creativo: la finta era amagar con un golpe en la cara y meter un gancho al hígado. Sabiendo que mi contrincante esperaba ese combo, se lo hice al revés y también le entró. En seguida, como él ya estaba atarantado, continué con golpes a la cara ya sin finta. Todos entraron hasta que ya estaba groggy mi oponente y alguien nos separó.
La sangre me ardía y yo quería seguir golpeándolo más y más. El respetable público me aplaudía, pues parece que mi oponente era de los mejores peleadores del barrio, pero tuvo la mala suerte de recibir de regreso los golpes que la güera le había dado a mi corazón. Pues yo no estaba peleando contra él, sino contra mi despecho.
Ya aterrizando, me dí cuenta de que había dejado en claro que yo no era ningún cobarde, sino una persona decente que había rehuido el combate el cual no tuve más remedio que aceptar, pero la concurrencia, cual espectadores de un circo romano sedientos de sangre humana, pidieron que me peleara con el amigo que me encontré anoche. En aquella ocasión todavía no era mi amigo, así que no me quedó más remedio que enfrentar un nuevo combate. Después de haber descargado todo el odio sobre el primero y habiendo sido observado por el segundo tuve que pelear en cierta desventaja, pues mi rival inteligentemente esquivó todos mis golpes. En realidad no me pegó porque no quiso pegarme. Fue tanto mi coraje de no poderle pegar que me puse a llorar. Y al darme cuenta de que estaba llorando, me sentí derrotado y humillado, pues tras de haber demostrado mi valentía en el primer combate, acabé llorando en el segundo.
Para mi sorpresa, varios de la concurrencia me cargaron en hombros, como si también hubiese ganado el segundo combate. Esto me consoló un poco. Fue tanta mi fama como peleador que otro de los mejores peleadores del barrio me retó, por el puro placer de liarnos a golpes como deporte, sin el amor de una niña de por medio y de nuevo el temor a quedar como cobarde me hizo aceptar la pelea. El combate con el amigo de ayer, me enseñó a ser prudente y el match quedó uno a uno, pero no pude evitar un golpe en la cara que me dejó el ojo morado. "Ojo de cotorra" u "ojo de chofer", como decíamos en el viejo barrio.
Posteriormente, ya en la secundaria "Experimental de Pedagogía", cuando yo cursaba el segundo año, alguien tuvo la brillante idea de hacer un torneo de box y yo me alisté. En la primera ronda, contra todos los pronósitcos en mi contra, le apliqué a mi oponente la misma finta que aprendí en la Carlos A. Carrillo y de un solo golpe le gané a mi rival en truno. Rival gordito, blandengue y más chaparro que yo quien inmediatamente salió llorando y alguien protestó por la brutalidad de ese encuentro. Tal vez la mamá del gordito o alguna profesora.
Yo estaba feliz sin saber que realmente iba al encuentro de mi destino: mi siguiente rival era "El Quiroz", un mulato más alto que yo, musculoso y muy parecido a Casius Clay, el boxeador de moda en aquel entonces. Un profesor, severamente preocupado, me dijo "no trates de atacarlo, ponte los guantes protegiendote la cara, el cuello y agáchate, esquívalo y no dejes que te pegue". Por supuesto que no hice caso y le tiré la finta de la Carlos A. Carrillo, la cual entró. Le dí un gancho al hígado pero mi oponente en vez de doblarse se quedó impasible, como si le hubiese pegado con todas mis fuerzas a un tanque de gas. Entonces comprendí el consejo del profesor y seguí sus recomendaciones, pero no pude evitar un golpe en la nariz que me sirvió de cirugía plástica para adquirir mi look actual (de "moco de guajolote", según mi padre). Terminó la pelea y me felicitaron por no haber salido noqueado de ese encuentro. Por cierto que El Quiroz se convirtió en el ganador de ese torneo, tras noquear a sus siguientes oponentes.
Pasaron los años, me fuí a vivir a la Ciudad de México, en aquel entonces "el de-efe", me casé y vivía en la colonia Nueva Santamaría. Todavía no tenía un trabajo de base y me las ví negras para pagar las letras de mi vochito azul (un Volkswagen sedán 1977). Vivíamos en un tercer piso, jugaba tenis de mesa (pin-pon) con mi cuñado, el hermano menor de mi esposa, y unos amigos de él, cuando se oyó un estruendo de láminas en la calle de abajo.
"Qué bruto, un tortón hizo papilla a un vochito" "¿De qué color?" "Azul" "No chingues". Era el mío. Hacía una semana había pagado la última letra. También había acabado de leer "La Iliada" de Homero. Bajé apresuradamente las escaleras. "Fueron ésos"  gritaban algunos vecinos, señalando a los culpables. Los alcancé y encaré al más grande. Se parecía al Quiroz, pero yo estaba tan encabronado como cuando la güera de La Aguacatal me despechó.
Pero antes tengo que aclarar que La Nueva Santa María es un barrio mucho más bravo que La Aguacatal de Xalapa y éste ya era un pleito entre adultos. Gracias a otro cuñado, Eduardo Solis, me había interesado en la defensa personal. Había leído el libro de Defensa Personal de Bruce Tegner y ya había tenido dos encuentros desastrosos por aplicarlo con timidez y lentitud: el primero contra un compañero de trabajo después de una borrachera y el otro en un asalto en la Nueva Santa María. Pero mi cuñado Eduardo me había dicho "para que te respeten en la Nueva Santa María tienes que madrear a alguien que se respete".
El hecho es que encaré al grandulón y le dije "oye, ¿a dónde vas? Primero págame mi coche" "Yo no fui" "Si fue, si fue" -señalaban los testigos. "Como ves, hay testigos que te señalan. Así que no sigas avanzando, porque de esta rayita no vas a pasar", le dije, tomando como modelo a un personaje de La Iliada.
"No te preocupes, que tengo seguro y te voy a pagar" dijo el grandulón, cruzó la línea imaginaria y me dió un cabezazo en mi pómulo derecho. No lo hubiera hecho. Dejé de ser yo y le tiré dos "sukis" a la cara y le entraron. Se tambaleó un poco y me miró con sorpresa. Intentó cruzar de nuevo la línea y esta vez le entraron cinco sukis. Yo había aprendido a pelear más rápido. Se me vinieron encima la mujer y el otro hombre que lo acompañaban. El grandulón se incorporó y alcancé a decirle a la mujer que yo no tenía por costumbre golpear mujeres (tal vez por eso he sido mandilón en toda mi vida de casado).
Recordando la lección número x del libro de Bruce Tegner, tomé por los cabellos a los dos oponentes con idea de jalarlos y hacer que sus cabezas chocaran entre sí. Pero al igual que en mi encuentro contra El Quiroz, mis rivales permanecieron inmutables, de modo que solté al más pequeño y tomé con las dos manos la greña del grandote, giré hacia mi izquierda y logré que la cabeza del grandulón se estrellara espectacularmente contra la pared.
En ese momento mi cuñadito (Eduardo Solis no estaba presente) y sus amigos ya estaban en la calle. Uno de sus amigos traía la raqueta de pin-pon en la mano y con el filo le dió al chaparro un espectacular revés que le tiró varios dientes. Yo, por mi parte, con el golpe en la pared, le rompí la ceja al grandulón. Llegó la policía. Paró la riña. Mi suegra vió cómo el grandulón le daba un fajo de billetes al policía. "Corra" me dijo "Y usted ofrézcale el doble para que no desvirtúe la acusación", cosa que hice de inmediato. Por eso y por muchas otras ocasiones no me queda la menor duda de que en México la corrupción es una realidad de la que no te puedes escapar: o eres parte de ella o te conviertes en el villano de la telenovela si no engrasas los ejes de la carreta a tiempo.
"No es necesario que me de el doble", dijo el poli, "está claro que usted es la víctima. Déme nada más la mitad. Lo que me está dando es para que no me lo lleve a la cárcel. El agresor ya llamó a la compañía de seguros y le van a reparar el daño". "Hijo de puta", pensé, "si tenía seguro contra accidentes, ¿que necesidad había de liarnos a golpes?".
"Yo creía que eras más pendejo para los trancazos", me comentó mi cuñado Eduardo. "Cuando ví al chofer del tortón me dí cuenta de que estaba bien 'mamado'. Qué bueno que lo madreaste, ahora sí te van a respetar en La Nueva Santa María." "Tuviste suerte de agarrarlo borracho", me dijo mi padre y continuó diciendo: "Procura no hacer muy seguido eso, no quiero ir a recogerte a la morgue".
Los padres se preocupan por sus hijos. Me acuerdo de otro cuñado, del segundo matrimonio, cuyo hijo, grandulón, borracho, parrandero y jugador, seguido se andaba peleando por el placer de pelearse. Mi cuñado, aflijido, le dijo "no me preocupa que te guste pelear, sino que te guste pelear y que seas pendejo". Sabia reflexión.
Para concluír, no sé cual de las dos madrizas otorgadas por mí fue la mejor: la que le propiné al primer rival de La Aguacatal o la que le propiné al grandulón de La Nueva Santa María. Quizá son mejores las que le propinamos al PRI en Veracruz el 5 de junio de 2016 y el 4 de junio del 2017. Y de éstas, la primera, pues fue la que rompió la hegemonía del dinosaurio.
Tengo un vecino, también simpatizante de Morena, que quiere contratarme como abogado para ver si un periódico digital elimina un par de reportajes donde se da cuenta de que él madreó a un ex funcionario municipal al cual ayudó a trepar y éste, gran ingrato, en vez de agradecerle, lo corrió del trabajo. Quizá debería ser yo quien lo contratara para que madrée a otro funcionario de la misma dependencia, quien se distingue por ser corrupto y sus omisiones me han llevado a tramitar un juicio de amparo. Pues yo ya estoy viejo y no estoy en condiciones de hacerme justicia por propia mano. Porque la justicia oficial, olvídenlo. Si no tienes dinero, nada vales.



domingo, 11 de junio de 2017

Escribir una canción ¿Para qué?

¿Una canción puede cambiar algo? ¿Para qué escribir una canción? La Marsellesa se convirtió en el Himno Nacional de la República francesa. En la década de los sesenta del siglo pasado se popularizó la canción Rosas en el Mar de la cantante Maciel: https://www.youtube.com/watch?v=CQWITmHLlvg. O los Beatles lanzaron varios hits como Revolution o All you need is love. También tu motivación puede ser ponerle poesía a una melodía instrumental como lo hizo Karina con un famoso preludio de J.S. Bach: https://www.youtube.com/watch?v=PKesH0092yc
o ponerle música a un bello poema como lo hizo Compay Segundo en Guantanamera: https://www.youtube.com/watch?v=9QO4aegj-jA

Pero lo más probable es que una canción no cambie el mundo. Y esto lo dijo muy bien la cantante Nydia Caro en  https://www.youtube.com/watch?v=Q_0JQ7MwKRY
Y aquí está el punto "ahora canto por cantar", cantar para hacer una declaración de amor como lo hizo Pablo Milanés en voz de Lupita Pineda en Te amo https://www.youtube.com/watch?v=V79xrPxYFf0&list=RDV79xrPxYFf0#t=0, a veces nada más se trata de cantar porque se me da la gana, porque quiero ser la estrella en el baile de graduación. Porque le quiero llevar serenata a mi mamá, porque quiero ser más famoso que Justin Bieber o más rico que Paul Mc Cartney. Todas son razones válidas para escribir una canción, desde hacer una canción didáctica para enseñarle algo a tus alumnos en el salón de clases o porque sabes que entonando una cancion religiosa rezas por partida doble. Cada quien tiene su motivación. Lo importante es saber hacerlo. Por eso inicié este proyecto que la Dirección de Educación Continua de la Universidad Veracruzana amablemente aceptó y lo lanzó para ustedes que siempre quisieron escribir una canción pero no se han atrevido. En sólo cinco sesiones quedarás iniciado en este bello arte y además obtendrás un documento con validez oficial para hacerlo valer donde más convenga a tus intereses. Recuerda que las oportunidades a veces sólo se presentan una vez en la vida. Carpae diem. El cupo es limitado. Las inscripciones estarán abiertas hasta el día 18 de junio, salvo que se llene el cupo antes. Tu talento es un diamante. Pero si no lo pules, vale lo que un pedazo de carbón. Yo te daré las herramientas, tú llegarás tan lejos como quieras y puedas. Porque, como dijo Héctor Berlioz "la música tiene un vasto horizonte que se desvanece en el infinito"

viernes, 19 de mayo de 2017

A ampararse vs el gasoducto!!

No acababa yo de quejarme de funcionarios corruptos, prepotentes e inestables emocionalmente cuando salió a la luz la noticia de que el alcalde de Xalapa aprobó la construcción de un gasoducto y justamente a unos metros de mi casa. Arrieros somos, y en el camino andamos.
Bueno, como antecedente, quisiera citar las explosiones de Guadalajara, en 1992. Chequen lo que se dice en este sitio: https://www.publimetro.com.mx/mx/guadalajara-noticias/2012/04/18/explosiones-guadalajara-1992-se-desmorona-ilusion-i-iii-partes.html
O lo que dice este otro. Vean también las imágenes: http://www.mientrastantoenmexico.mx/explosiones-de-guadalajara-de-1992-23-anos-de-impunidad/
De esta manera, Américo Zúñiga y su hermano se unen a la causa de Lady Excavaciones con tecnología más moderna, con idea de provocar excavaciones más profundas y de mayor kilometraje en menos tiempo. Total, a Xalapa la va a gobernar un partido de opisición, porque acá el PRI está bien tronado.
Sin embargo, el artículo 103 y su fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dicen: "Los Tribunales de la Federación suscitarán toda controversia que se suscite I. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por esta Constitución, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte..." lo que quiere decir que contra actos de autoridad que lesionen los derechos humanos y las garantías individuales procede el juicio de amparo. En este caso, el amparo indirecto.
 ¿El derecho a la vida es un derecho humano? (Es una pregunta retórica, la vida es el bien jurídico de mayor valor) ¿El derecho a que nadie dañe tu casa hogar también lo es? Sin duda. ¿Los estragos son un delito? Según el artículo 265 del código penal 586 para el Estado de Veracruz sí lo es.
¿Los pueblos tienen Derechos Económicos y Sociales? Es decir ¿Tienen derecho a un ambiente sano? Pues claro que sí.
El juicio de amparo, según el artículo 1 de la Ley de Amparo vigente, tiene por objeto "resolver toda controversia que se suscite: I. Por normas generales, actos u omisiones de autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías individuales otorgadas para su protección por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte..."
Sólo que hay un plazo para interponerlo: Artículo 17: "El plazo para presentar la demanda de amparo es de quince días, salvo...IV. Cuando el acto reclamado implique el peligro de privación de la vida..."
Aquí habría que ver si un Juez Federal admitiría una demanda después de los quince días con el argumento de que el gasoducto pone en peligro la vida de los quejosos. Lo más prudente sería interponer la demanda dentro de ese plazo. Y la noticia se dió a conocer el día 18 de mayo. Lo más prudente es interponer la demanda antes del dos de junio, por cualquier cosa. Independientemente de lo que promuevan otros abogados, yo me voy a amparar e invito a todos los que quieran hacerlo a través de mi demanda a unirse a esta causa. Estaremos recibiendo las solicitudes en Adalberto Tejeda 13, planta baja, a partir del miércoles 23 de mayo.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Corrupción, impunidad e inestabilidad emocional, tres plagas

No quiero escribir negativamente ni insultar a nadie y quiero ser positivo cada vez que escribo, pero en ocasiones tengo que hacerlo con idea de resolver problemas engorrosos, problemas que para mi gusto aparecen con demasiada frecuencia en nuestro entorno cotidiano, en especial en el Veracruz moderno, lastimado por una pléyade de poderosas familias de gente prepotente, ambiciosa, corrupta, emocionalmente inestable y, para colmo, envuelta en un manto de impunidad.
Gente como ésta nos la encontramos en todos los niveles de gobierno, en las empresas e inclusive en altos cargos de las universidades públicas. Concretamente, me refiero al caso de la propietaria de un terreno vecino, funcionaria de alto nivel de la Universidad Veracruzana (cuyo nombre por el momento callo, pues me interesa citar el nombre del pecado más no el de la pecadora), quien se metió a escarbar aceleradamente su terreno con potentes máquinas que en dos días dejaron el terreno al ras del suelo, pero sin haber obtenido todos los permisos para construir. Más aún, el plano arquitectónico, al parecer no tenía indicada la construcción de un muro de contención, razón por la cual sus vecinos de la parte alta de inmediato reaccionaron y se lo exigieron. "Es hasta por su propia seguridad, porque de construirse así un día mi casa va amanecer arriba de la suya", me comentó una de las vecinas afectadas, quien está sumamente afligida ante un peligro real e inminente.
Como puede verse en la foto que acompaña a esta entrada, hay un barranco a escasos metros de mi propiedad y el tipo de tierra, muy común en Xalapa y otras partes de Veracruz, es de tal material que si llueve, se reblandece y se deslava y si está húmedo y se reseca, se fractura y de todas maneras queda listo para otro derrumbe. Llevo ya 23 años viviendo en esta zona y he visto como después de un aguacero se desgaja la mitad de un cerro en unos cuantos minutos.
Pues bien, la dueña del terreno, quien en cualquier momento podría llegar a ser Secretaria de Finanzas y Planeación debido a su perfil y trayectoria profesionales, es experta en corrupción, pues habla de la materia en sus ensayos, ponencias, conferencias y demás disertaciones, y habla con profundo conocimiento de causa, señalándola como uno de los cánceres que corroen a México, razón por la que otros sesudos académicos la citan, debido a la solidez de sus conocimientos.
Esta señora, irritada por la molestia que le causaron sus "revoltosos vecinos", en vez de obtener el permiso correspondiente y continuar con la obra, dijo (esto lo sé por el testimonio de varios vecinos, tanto los que están de su parte como de los que no) que "ya no tenía interés en construir su casa ahí y que iba a dejar inconclusa la obra". Esta excavación la hizo alrededor de los días 3 y cuatro de abril y el Director De Desarrollo Urbano tiene conocimiento de este asunto desde esas fechas, pero no ha hecho absolutamente nada para corregir tal situación, pese a su urgencia y peligrosidad.
¿Cómo ven? Lady Excavaciones socava en dos días la cimentación de las casas de la parte de arriba sin tener permiso para hacerlo, no da la cara a los vecinos que le reclaman y en su lugar envía a una agresiva arquitecta que les quiere dar gato por libre pues o pretende rellenar con cualquier cosa el terreno o de plano pretende hacer un muro capuchino de dos metros de altura para contener las casas de arriba, cuando lo que se necesita es un muro de treinta centímetros de espesor, con varillas de construcción bastante gruesas y seis metros de altura.
Ah, pero la señora seguramente ha repartido dinero en los juzgados y en Desarrollo Urbano para que las autoridades responsables se hagan de la vista gorda y resuelvan el asunto al cabo de varios meses, si es que lo resuelven algún día. Experta en materia de corrupción, sabe como hacerlo, por debajo del agua, sin que se le pueda comprobar nada. El hecho es que el Juez Cuarto Civil de Primera Instancia tiene ya más de nueve días hábiles de haber recibido una demanda por obra peligrosa, tipificada por el artículo 868 del Código Civil de Veracruz y cuya acción está definida por el artículo 18 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz, pero ni siquiera ha registrado el caso en el libro alfabético, cosa que tiene que hacerse al día siguiente de recibir las demandas. La citada demanda, además de incluir estos preceptos civiles y otros, venía acompañada de jurisprudencia. La encargada de la Oficialía de Partes no quería admitir la demanda porque "no tenía consideraciones de derecho" ¿Cómo la ven? Seguramente no la podía ver porque tenía una banda en los ojos de color verde y con la imagen de Sor Juana Inés de la Cruz, razón por la cual no pudo ver que además de los artículos de los códigos civil y de procedimientos, también traía tesis jurisprudenciales. Otro tanto puede decirse el Director de Desarrollo Urbano, más preocupado por las elecciones e incluso por las vacaciones que por este "frívolo" asunto.
Como la prepotente señora hizo un berrinche porque los vecinos le hicieron notar que necesitaba obtener el permiso de construcción y el cual no lo obtendría si no construía un muro suficiente para prevenir una serie de desastres, se encabritó, dejó la obra botada, y seguramente repartió dinero a una serie de autoridades para que o no aceptaran las quejas o no las resolvieran nunca. Pero no contaba conque uno de sus vecinos afectados, quien por cierto no tiene nada que ver los pleitos iniciales, es conocido entre algunos abogados como "Lord Amparos". Ahora las autoridades cómplices tendrán que enfrentar a un Juez Federal. ¿Son sobornables los jueces federales? En caso de serlo (cosa que no lo creo, pocos son los jueces federales que se exponen como el Juez Porky), ¿de qué tamaño tendrá que ser el cañonazo? Le va a salir más caro el caldo que las albóndigas. Además, estamos en periodo de elecciones y la cosa se va a poner peor dentro de un año. ¿Qué le parecerá a Lady Excavaciones si los vecinos agraviados tienen a bien iniciar una campaña mediática para dar a conocer su nombre? Se va a poner feo el asunto ¿Qué le dirán sus compañeros de partido? Tal vez esta mujer, ocupada por sus labores frente a una importante institución nada más ha escuchado la voz de su agresiva e inepta arquitecta y esté inconsciente del peligro que está ocasionando. Porque en cuanto una sola de las casas colindantes o cercanas a la parte superior de su terreno sufra un desperfecto atribuible a la excavación irresponsable a que fue sometido su terreno, el asunto va ha llegar a la Fiscalía General del Estado y ésto no va a ser de su agrado, porque irá acompañada por una serie de denuncias en las redes sociales y, en caso de tener Lady Excavaciones ambiciones políticas, este asunto se le va a convertir en una pesadilla.
Pero, como dije al principio, no quiero ser negativo ni quiero que esto suceda. Lo que quiero es que esta mujer corrija, que acceda a llegar a convenios civiles con sus vecinos y se comprometa a reparar el daño de forma eficiente. E incluso que construya una hermosa casa habitación en nuestro fraccionamiento. Verá que más que latosos somos unos vecinos unidos que nos preocupamos porque nuestro fraccionamiento siga siendo un lugar para vivir con una gran calidad de vida. Si alguien deduce de quien estoy hablando y la conoce, por favor hágale reflexionar y cambiar su grosera, arrogante y tonta actitud, por el bien de todos.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Hipólito Rodríguez para Presidente

Es difícil ser profundo y académico cuando se tiene que escribir a las carreras, entre procesos jurídicos, crisis económicas, rinitis crónicas, diarreas, entrada en vigor de nuevas leyes y, para colmo, periodos electorales. Por eso este blog se llama "mi opinión" y mis ensayos casi siempre son a nivel de opinión más que de profundos análisis académicos y cientificos. No obstante, es mi derecho a emitir mi opinión, tengo cierto nivel académico y 65 años de vida, así que en algunas cosas acertaré.
Hablando de crisis econópmicas, desde hace mucho tiempo se sabe que éstas son cíclicas y que, dependiendo del periodo, algunas son más graves que otras; por otra parte, estas crisis económicas mueven cambios socio políticos y culturales. De ahí que cada tres, cuatro o seis años en las democracias y en las monarquías parlamentarias se renueven diversos poderes siguiendo el paso de varios de esos ritmos electorales.
Para nadie es un secreto que en México se viven épocas difíciles, no sólo debido a la llegada de un presidente hostil a los mexicanos en una poderosa nación vecina, sino por una serie de reformas que no dieron los resultados esperados por el pueblo mexicano, más una serie de factores tanto internos como externos: la devaluación del peso y del barril de petróleo, más la corrupción y la impunidad que han llegado ya a niveles surrealistas, más el hartazgo de la ciudadanía, etc., etc..
Y, como cereza del pastel, el único partido que tiene como bandera creíble la honestidad ha sido manchado por el caso de la ex diputada Eva Cadena, mejor conocida como "la recaudadora", que para llevar a cabo su oficio non santo pide "bolsitas". La diferencia entre el PRI y MORENA es que los príistas en su momento salvaron a Javier Duarte de Ochoa de un juicio de procedencia y hasta el momento se han negado a desaforar a Tarek Abdalá, en tanto que los de MORENA fulminaron de inmediato a Eva Cadena. En descargo de MORENA, puedo decir que hasta el mejor cazador se le va la liebre. Los de MORENA tendrán que mejorar sus sistemas de reclutamiento si no quieren verse vapuleados por los casos tipo Bejarano y tipo Cadena.
Concretamente, para el caso de Xalapa, se ha postulado como candidato a Presidente Municipal Hipólito Rodríguez, académico de izquierda con una gran formación: Licenciado en Economía por la UNAM y Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara/Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS). Tiene una amplia trayectora como académico de estudios sobre Sociología Urbana en la Universidad Veracruzana y como investigador en el CIESAS, pero también es muy conocido por su participación en organizaciones ciudadanas que luchan por causas ambientales. Sus estudios dedicados a buscar alternativas a la pobreza urbana y su compromiso con los movimientos defensores del patrimonio natural lo convierten en una muy buena opción para Xalapa.
Hipólito ha iniciado su campaña con la presentación de diez propuestas, que son líneas generales a desarrollar no sólo durante el proceso electoral, sino en el ejercicio del cargo en caso de que el voto popular lo favorezca:
"1.- Atacar las raíces de la inseguridad y defender a sus ciudadanos". Hipólito coincide aquí con lo sostenido por Andrés Manuel López Obrador y muchos economistas que inclusive no son de MORENA, pues se sobreentiende que una gran causa de l actual inseguridad son el desempleo, la falta de futuro y de trabajo bien remunerado para los jóvenes e inclusive para los adultos y los adultos mayores. Ya lo he señalado en otras entradas de este blog: hay una relación directa entre el crecimiento de ciertos delitos y el crecimiento de la pobreza y el desempleo.
"2.- Promover el empleo y combatir la desigualdad y la pobreza". Esta propuesta se enlaza con la anterior.
"3.- Gobernar de forma honesta, austera, profesional y eficiente". No hay de otra. La corrupción y la impunidad más el despilfarro nos han llevado a la situación desesperante en la que estamos inmersos, por desgracia. Sin embargo, espero que "austeridad" no sea "tacañería" en el momento en que se requiera invertir una fuerte cantidad de recursos para un proyecto vital; como, por ejemplo, abatir la pobreza y el desempleo. Se sobreentiende que se trata de eficientar los recursos y no desperdigarlos.
Las otros propuestas son:
"4.- Cuidar y preservar el medio ambiente al lado de la ciudadanía;
5.- Fomentar la participación ciudadana;
6.- Promover un nuevo modelo de movilidad y transporte (urge para Xalapa);
7.- Garantizar la justicia y el ejercicio pleno de la libertad;
8.- Promover un municipio saludable;
9.- Promover un municipio que no discrimina y se compromete con la equidad de género;
10.- Promover y defender los derechos sociales y los derechos humanos"
La candidatura de Hipólito ha llegado s Xalapa en hora buena. Cuenta con mi apoyo.

jueves, 27 de abril de 2017

¿Conspiranoia o instituciones ezquizofrénicas?

¿Está Usted cansado del tráfico? ¿Trabaja más de doce horas al día y tiene varios meses que no le pagan? ¿Está Usted endeudado con las tarjetas de crédito y amenazan con prescindir de sus servicios en la oficina donde Usted labora? ¿Tiene un montón de problemas jurídicos ocasionados por personas alteradas emocionalmente? ¿Estos problemas nunca se resuelven? Todos los días ve noticias sobre asesinatos, corrupción o impunidad? No se preocupe: no voy a venderle mis servicios como diseñador urbano, reparador de crédito, abogado, psicólogo o brujo. Tampoco pretendo afiliarlo a tal o cual partido político o ponerlo en contra de alguno. Simplemente quiero compartir mi malestar con Usted.
 Creo, dándole rienda suelta a la conspiranoia, que todos estos problemas son una forma intencionada de gobernar. A alguien le conviene que Usted esté atrapado en un embotellamiento de tráfico y que sus asuntos legales también lo estén. Probablemente esa persona esté vaciando las arcas públicas y desviando el dinero a través de empresas fachada o lavadoras de dinero para enriquecerse salvaje e impunemente mientras Usted no puede ni meter las manos porque está atorado en un embotellamiento de tráfico. No importa que Usted pierda todo el día en un juzgado dándose cuenta de que la justicia camina como una tortuga reumática. Que ni siquiera puede hacer que prospere una demanda porque el notificador nunca encontró al demandado. Pero la situación es que  si Usted se tiene que trasladar de un juzgado a otro trasladándose por vía terrestre, al tortuguismo de la justicia o de la burocracia añadirá el de los automóviles. Y todo esto mientras que un alto funcionario excava el terreno de junto a tu domicilio sin tener permiso de construcción. Fabrica un gran vacío cerca de la cimentación de tu casa y de manera ilegal mientras habla en los foros académicos sobre la corrupción, señalándola como el cáncer de México. Y otros sesudos académicos lo citan, pues es un profundo conocedor de la materia. No me extrañaría que los políticos de cierto partido contratasen motociclistas para matar al azar a ciudadanos pacíficos con tal de crear una sensación de desastre e ingobernabilidad y ganar las elecciones, lo único que les importa, pues ya no es suficiente con la táctica de difamar a sus opositores.  A los funcionarios no les importa que el tráfico fluya, que la gente tenga trabajo y poder adquisitivo, que tenga una calidad de vida satisfactoria, que pueda emplear su tiempo libre en actividades de esparcimiento o mejor aún en proyectos creativos. Nada de eso: tiene que perder cuatro horas diarias en el camino más otras cuatro en los juzgados (para regresar con las manos vacías) y darle gracias a Dios porque el loco de la motocicleta no lo asesinó a Usted. Los políticos no atienden otra cosa que sea dedicarle 100% del tiempo a la campaña electoral; la cual se basará en enlodar a los rivales pero nunca en ofrecer proyectos con propuestas realistas para mejorar la calidad de vida de la humanidad y su entorno. Es difícil no deprimirse sabiendo que todos los candidatos son corruptos y que alguno de ellos habrá de ganar aunque no haya a cual irle.También es difícil no enojarse y tener paciencia de santo.
Lo poco que uno gana se irá en pagar los altísimos intereses de las tarjetas de crédito. Impagables a corto plazo.  Y como se gastó el dinero de la quincena pasada en pagar estos intereses, Usted tiene que volver a retirar del cajero automático o aceptar ese fabuloso préstamo que le ofrecen por vía telefónica ¿O me equivoco? Así es la vida moderna y el nuevo estilo de gobernar.

domingo, 16 de abril de 2017

Las vueltas que da la vida

Hace un año el poderío de Javier Duarte se antojaba como una pesada losa que no podíamos sacudirnos de las espaldas los veracruzanos. Los jubilados y pensionados le veíamos "alitas" a nuestras pensiones, muchos de ellos macaneados y maltratados con descargas emitidas con bastones eléctricos.
El Estado de Veracruz llegó a estar bastante inmovilizado a causa de las constantes manifestaciones de protesta y los bloqueos de las vías de circulación. "Duarte, ¡no tienes llenadera!" era una de las consignas que gritaban los manifestantes.

86 años de priísmo veracruzano hacían impensable sacudirse tamaña losa. Poco a poco las cosas fueron cambiando. No fue fácil: a la vez que la ciudadanía denunciaba a duarte y su camarilla, duarte denunciaba a Yunes Linares, el candidato opositor. Repentinamente, entraron en acción la Auditoría Superior de la Federación, el SAT, llegó el 5 de junio y las votaciones y ¡Sorpresa! La ciudadanía emitió su voto y no hubo operación carrousel, ni taquito, ni embarazo de urnas, ni mapachadas u otras lindezas que pudiesen detener el hundimiento del Pritanic veracruzano. Algunos optamos por acudir a los jueces federales, otros a las manifestaciones callejeras y a las denuncias ante tribunales veracruzanos. Algunos, afortunadamente la minoría, optó por agachar la cabeza una vez más.

El PRI trató de tapar el pozo después del niño ahogado expulsando a duarte de sus filas, pero nadie se la creyó. Se comparaba a duarte y sus principales colaboradores con el nopal y la sábila, pues todos los días se les encontraban nuevas propiedades.

Tomó posesión Miguel Ángel Yunes Linares y las noticias que iban a cimbrar a México parece que no lo hicieron tanto; sin embargo, poco a poco fueron cayendo algunos duartistas: Bermúdez, Secretario de Seguridad Pública; Flavino Rios Alvarado, Secretario de Gobierno, Gobernador Interino y artifice de la fuga de Javidú; Audirac, ex secretario de SEFIPLAN. Algunos siguen arropados por el fuero, como el otro Secretario de la SEFIPLAN, Tarek Abdalá.

Parecía que nunca atraparían a Javidú y se planteaban muchas hipótesis: que sabía demasiado y no lo iban a atrapar hasta pasadas las elecciones, que nunca lo iban a atrapar, que lo iban a atrapar cuando estuviese próximo tal o cual periodo de elecciones y presumir su captura o que ya estaba muerto.

Pues bien, no andaba muerto, andaba de parranda. De parranda larga, pero lo agarraron. Ahora las hipótiesis son: que van a integrar mal la solicitud de extradición, que lo van a soltar al cabo de dos años de prisión sin incautarle nada, que lo van a soltar por falta de evidencias, etc..

La verdad es que la codicia es un pecado muy grave y javidú la practicó sin recato hasta que probablemente sí se le rompió el saco: un parámetro para medir la bondad o maldad de los funcioarios priístas es su capacidad para robar. De los que no son tan malos se dice "se echó el clavado, pero salpicó". Por clavado se entiende el robo, el desvío de recursos públicos y por "salpicar" una especie de repartición a lo Robin Hood: robó pero lo repartió entre los pobres. Pero javidú es de aquellos clavadistas que entran al agua sin hacer olas. No tiene nada que lo compense, dentro de esta óptica. Para muchos nos será difícil olvidar el estrés que nos ocasionó su gobierno, en especial durante los últimos dos años.

miércoles, 12 de abril de 2017

Violencia y Economía

Antes de que me citen bajo el apodo de "El premio Nobel de Economía, Doctor Francisco Legarreta Christen", como algún ingenioso amigo ya lo ha hecho, les diré que mi padre vendía libros y, cuando iniciaba mis estudios de secundaria, le tomé prestado uno y lo leí. Se llamaba "Cómo aprender Economía en diez lecciones". Posteriormente, ya en el Conservatorio Nacional de Música, como hobbie, asistía a las cátedras de la "universidad abierta" que daban algunos brillantes intelectuales de la UNAM. Y, entre los amigos que asistíamos, ahí frecuentaban muchos que ahora sí son doctores en economía e incluso algunos de ellos asesoran a mandatarios sudamericanos (los autodenominados "Telerines"). En ese periodo, no sólo leí a Carlos Marx, sino que me enfrenté a los escritos de otros, como lo son Adam Smith, David Ricardo, Quesnay, Lord Keynes y otros que escapan a mi memoria.
Ya siendo profesor de música, para completar mi perfil profesional pues quería ser "empresario" teatral (hoy se dice "Gestor Cultural") tuve la ocurrencia de estudiar Derecho en la Universidad Veracruzana y ahí llevé un curso de economía, ya de manera oficial. Posteriormente, estudié y terminé una Maestría en Comunicación Corporativa y Mercadotecnia, donde volví a llevar "Economía", además de otras materias afines, debido el perfil académico del programa, en la Universidad Anáhuac de Xalapa. Al terminar esa Maestría, ingresé al Doctorado en Ciencias Económicas y Administrativas de las Universidades de Xalapa y Almería (España), donde cursé el Primer Semestre, pero no lo concluí porque dejé de asistir. Finalmente, mi misión en la vida y mi vocación, es la música y por eso claudiqué. Pero algo aprendí de los expositores españoles. Entre otras cosas, me enteré de la obra de Benjamín Stiglitz, Premio Nobel de Economía.
Ya jubilado, pero con idea de aprovechar el tiempo libre y ahora sí ser un buen Gestor y Productor Artístico, ingresé a la Maestría en Producción Artística y Marketing Cultural del Instituto Universitario para la Cultura y las Artes "Realia", donde de nuevo me enfrenté a las materias económicas, a teorías de la comunicación y, como cereza del pastel, a las Políticas Culturales. De modo que, si bien no tengo el nivel de Benjamín Stiglitz y ni siquiera el de mis ex amigos "Los Telerines",  tampoco soy acreedor al apodo "Legarreta Christen".
Tuve que hacer este farragoso prólogo, porque lo que voy a decir, si bien lo digo sin afanes partidistas y con la intención de que la clase política mexicana de un viraje y corrija la situación lamentable que estamos padeciendo la mayoría de los mexicanos, seguramente  habrá algunos políticos que sentirán como que les arde un callo a consecuencia de un involuntario pisotón y comisionarán a uno o más operadores para que, apelando a las emociones, las apariencias y las verdades a medias me descalifiquen con argumentos absurdos y logren que los despistados se vayan por la tanjente y no entiendan la cuestión de fondo que estoy planteando.
En resumen, sostengo que quienes han establecido que hay una relación entre crisis económicas, pobreza y variación de precios al consumidor con las variaciones en el incremento de ciertos delitos como son el robo, el fraude, los secuestros y las extorsiones, no están tan equivocados. No estoy haciendo apología de AMLO pero le concedo la razón cuando dice que una buena estrategia para combatir los índices delictivos actuales es darle trabajo y poder adquisitivo a los jóvenes, pues "han sido olvidados por el sistema" y su futuro "ha sido cancelado".
Es obvio que esto pisa callos, pues coincide con tesis de pensadores socialistas y pone en entredicho las políticas oficiales de las últimas décadas, donde no sólo se ha cancelado el derecho a la Seguridad Social de los jóvenes, sino incluso la posibilidad de obtener un trabajo remunerado. Por otra parte, quien quiera que ingrese a una plaza comercial recibirá 50 frustraciones por minuto. El sistema de la sociedad de consumo aún está vigente. Todavía es cierta la frase de Carlos Marx que dice que "en el capitalismo, tanto tienes, tanto vales". Mucho antes de Marx, lo dijo el literato español de apellido Quevedo: "Poderoso caballero es Don Dinero" (pues al feo hace guapo y al guapo hace feo) ¿Porqué ni siquiera la Interpol sabe dónde se esconde el ex gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa? (Es una pregunta retórica) ¿Porqué delinquen los jóvenes? ¿Acaso porque es más divertido ganarse el dinero delinquiendo que trabajando honestamente? No. Si es que logran tener un trabajo honesto, los jóvenes, en la mayoría de los casos, tienen que trabajar en empleos mal pagados y ahora sin derecho a jubilación.
Y los que han logrado una buena posición económica, tienen que invertir buena parte de su tiempo y dinero en la adquisición de sistemas de seguridad: rodear su casa de "concertinas" (una especie de alambrada que más que púas tiene navajas), cercas electrificadas, cámaras de vigilancia, guaruras, veladores, etc.. Como en la Edad Media: vivir encerrados en castillos protegidos por un foso de cocodrilos y llenos de vigilantes. Pero el que sabe Historia Universal y ha leído sobre la Historia del Imperio Romano, sabe que los guardias pretorianos no necesariamente le fueron leales al jefe. Los veladores saben perfectamente cuando entra y sale el dueño de la casa, saben a dónde se va de vacaciones y por cuánto tiempo, cuántos coches tiene, dónde colocó la caja fuerte y demás detalles.
En la Facultad de Leyes, también estudié un curso o dos de Medicina Forense y, por tanto, de Criminología. Siempre me llamó la atención el capítulo del libro "Medicina Forense" de Quiróz Cuarón donde habla de la relación de esta disciplina con otras ciencias; y, entre éstas, todas las que emanan de "La Dirección Sociológica" (Porrúa, México, 1993, páginas 1043 a 1050). Lo que hace que las escuelas de orientación burguesa y feudal desconfíen de estas teorías es que es la escuela socialista la que propone que no sólamente son las predispocisiones biológicas las que incitan a delinquir a ciertos seres humanos sino que también influye la condición social. En resumen, una persona muy empobrecida, frustrada y desesperada, suele robar para subsistir. Incluso en algunos códigos penales está considerada como causa de inimputabilidad "el robo de famélico".
Pero, en una sociedad donde "tanto tienes, tanto vales" en la cual te paseas por una plaza comercial y recibes 50 frustraciones por minuto (porque ves 50 artículos que te gustan, pero que no puedes comprar por falta de dinero) y donde algunos medios de entretenimiento e incluso de información te muestran claramente que ciertas maneras de delinquir te pueden dar la capacidad económica para vivir como rey (en tanto que trabajando honestamente, si es que consigues trabajo, vas a vivir de manera restringida), lo más seguro es que los delitos contra el patrimonio más otros tipos penales como la extorsión, el secuestro, el narcotráfico, etc., van a proliferar como hongos en tiempos de humedad.
No sólamente es la escuela socialista la que sostiene esta teoría: antes de los socialistas está la escuela de "Estudios geográficos o cartográficos" del siglo XIX y después de éstas  la "Escuela económica" (con brillantes exponentes italianos y holandeses). Esta última sostiene que "es evidente que existen relaciones estrechas entre las condiciones económicas y la criminalidad".
A lo que voy es a lo siguiente: AMLO, también conocido como El Peje, sostiene que combatir a la violencia con la violencia no acabará con el fenómeno de la violencia, pues no está atacando a sus causas. Ya lo he dicho en otras partes de este blog: la violencia sólo engendrará más violencia. El problema es complejo y la solución no se vislumbra a corto plazo, pues en adición a la falta de oportunidades para los jóvenes están los fenómenos de la impunidad y la corrupción, que van de la mano y uno es causa del otro y se refuerzan mutuamente en estrecha relación dialética: cuando se acabe la impunidad, la corrupción descenderá notablemente. Y cuando se disminuyan ambas, la riqueza social se distribuirá de manera más equitativa y los delitos contra la salud, la libertad personal y el patrimonio también disminuirán significativamente. Al haber un periodo de bonanza económica y de paz social, los delitos que predominarán serán los pasionales. Pues, lamentablemente, siempre habrá un porcentaje de seres humanos que delincan.
Para concluír estas reflexiones, citaré una frase acuñada por la "Escuela del medio social": "Las sociedades tienen los criminales que se merecen. El medio social es como el caldo de cultivo de la criminalidad; el microbio es el criminal, elemento que carece de importancia hasta el momento que encuentre el caldo que le hace fermentar".

sábado, 1 de abril de 2017

El abominable y aberrante horario de verano

Ya sé que soy como la voz que predica en el desierto y que incluso habrá paladines de los cambios de horario que se deben realizar por decreto desde los inicios de la primavera hasta finales del otoño. Pero, mientras esta aberración persista y yo tenga la capacidad de hacerlo, año con año criticaré y combatiré con todos los medios a mi alcance esta absurda disposición. Acabo de comentar en el Facebook de un amigo que "Hoy el primero en decir que no solo no me gusta, sino que me enoja y me parece una aberración que probablemente es una de las causas de la crisis económica que nos aqueja desde tiempos de Zedillo y Fox, debido a la improductividad laboral que genera a causa del desfase biológico y el tiempo requerido para adaptarse a los cambios de horario: quince días de invierno a verano mas otros quince de verano a invierno=baja productividad de millones de seres humanos=menos ventas=despido masivo de trabajadores=mayores despidos e incremento de la espiral Keynesiana=desempleo masivo=incremento de delitos contra el patrimonio, secuestros, extorsiones=represión=violencia generalizada=baja captación de turismo y de inversión extranjera=más desempleo=más delincuencia=más violencia, etc"
Se me olvidó decir que esta bola de nieve Keynesiana, al producir baja de ventas y desempleo, también se traduce para el gobierno en una baja de captación de impuestos, con lo cual se ve en la encrucijada de enfrentar la creciente ola delicuancial con una captación de impuestos mermada. Habrá que ponderar la relación costo-beneficio del horario de verano. Para empezar, el consumidor de a pie nunca ve reflejados en su bolsillo los supuestos beneficios del horario de verano. Y, en el supuesto de que los grandes capitalistas sí tuviesesn grandes ahorros con esta práctica, habría que ver si esas ganancias no se diluyen con el incremento de la crisis socio económica que provoca. Hace falta que un economista de la talla de Benjamín Stigliz tome cartas en el asunto y confirme o desmienta lo dicho por mí en este blog. Y, en caso de tener la razón el que estas líneas escribe, convencer a los burócratas de que den marcha atrás y nunca más vuelvan a implenetar el horario de verano. Tengo entendido que en China, una de las más grandes potencias económicas del planeta, no hay cambio de horario.

miércoles, 22 de marzo de 2017

¡Trump, Trump, Trump!

Hace unas semanas pasé por una tienda de telefonía móvil de mi ciudad que anunciaba sus productos con música moderna. De las torres de sonido, una voz varonil de registro grave, a modo de percusión, emitía la frase ¡trump, trump, trump! a modo de ostinato, en tanto que a los pocos segundos se escuchaba una débil voz de mujer o de niño que gritaba ¡aaaaargh! o ¡aaaaaay! Cada frase del ostinato se atornillaba en el suelo, como si fuese el sonido de las pisadas de un gigante dinosaurio.

No sé si fue casualidad o los autores de esa música lo hicieron con toda intención. Yo ya he escrito sobre este siniestro personaje e incluso abrí el hastag #DonaldTrumpBigBossNoShit, apoyandome en la teoría del jefe, teoría de la cual los sociólogos nos pueden dar algunas amplias explicaciones.

El hecho es que los vecinos del norte tienen un presidente que fue elegido por una minoría y ha puesto en jaque a su democracia; además, amenaza con dividir las familias de los indocumentados que caigan en sus garras, con dinamitar la relación comercial sostenida por décadas con uno de sus principales aliados: México: Amenaza también con hacer estragos entre los chivos expiatorios latinoamericanos basado en argumentos fascistas y racistas en vez de solucionar los problemas atacando a su raíz.

Me explico, según grandes economistas como Benjamin Stiglitz y otros de su nivel, la causa del desempleo en Estados Unidos se debe a la automatización de la vida. De este fenómeno ya daba cuenta Carlos Marx en el siglo XIX: la división del trabajo es la antesala de la automatización; y, cuando una tarea es tan sencilla y mecánica que puede ser realizada por una máquina, la máquina desplaza al ser humano y ayuda a producir en escala y con mayor velocidad. Este fenómeno se ha acelerado con la participación cada vez más frecuente y profunda de las computadoras o de máquinas controladas por ellas. El asunto es grave, porque ahora hay máquinas con inteligencia artificial que pueden hacer tareas bastantes complejas, tareas que en otro tiempo era impensable que las realizara cualquier máquina.

Por ejemplo: en la década de los ochenta del siglo pasado cualquier jugador de cuarta fuerza podía derrotar a una computadora jugando ésta en su nivel más fuerte. Hoy hay programas que tienen un nivel de fuerza superior al más alto que haya logrado un campeón mundial de carne y hueso. Las computadoras invaden las áreas de diseño de imagen o de grabación de sonido. Controlan las entradas y salidas de los aviones en un aeropuerto; de hecho, ahora puedo opinar libremente sin tener que gestionar la publicación de este artículo en la prensa tradicional. Por otra parte, como dijo nuestro presidente Vicente Fox: "Los mexicanos hacen las tareas que ni los negros quieren hacer". Es una frase con una fuerte carga racista, pero está bien dicha, pues les habla a los del Tea Party en su idioma y con su ideología.

En entradas anteriores me he preguntado si Trump es tonto o no. Cualquiera que llega a ser presidente de un país tiene el beneficio de la duda, de tal suerte que puede concedérsele que todas las estupideces que dijo en campaña electoral formaban parte de una estrategia para hacerse del poder, apelando a la estupidez de un sector grande del electorado, pues desde hace muchos años se sabe que la estupidez humana es infinita: ya lo dijeron los judíos Albert Einstein y Wilhelm Steinitz, judíos mucho más inteligentes que Benjamín Netanyahu, admirador de Trump, fuertemente cuestionado por la comunidad judía mexicana. El problema es cuando este personaje se cree sus propias mentiras y se dispone a hacerlas realidad.

Igualmente tontos son los líderes belgas que le hacen el juego al fascista norteamericano discriminando a inmigrantes latinoamericanos para combatir los atentados terroristas cometidos en tierras europeas por grupos pseudo islámicos. De hecho, en París, un atentado se frustró gracias a que había unos narcos colombianos que abatieron a los terroristas. No se puede culpar a los latinos ni castigarlos por lo que hacen las células terroristas del Cercano Oriente; las cuales, a su vez, por poco que se indague, están financiadas y entrenadas por grupos de inteligencia norteamericanos o de grupos fascistas europeos, quienes a través de sembrar el terror entre su población pretenden justificar la cancelación de derechos humanos dentro y fuera de su territorio, en perjuicio de la gente inocente.

La humanidad tiene una memoria frágil y ha olvidado la gran cantidad de muertes y pérdidas económicas que significó la Segunda Guerra Mundial y ahora apoya y secunda a nuevos líderes fascistas, pero que son más peligrosos que el propio Hitler, porque son más poderosos y tienen una maquinaria bélica mucho más moderna y sofisticada.

Este fascista (Trump) pasa por alto el hecho de que la automatización de la vida también ha generado desempleo en México y Centro América y que no todos los inmigrantes que cruzan el Río Bravo son mexicanos. De hecho, muchos no llegan al coloso del norte y se quedan en tierras mexicanas, las que son para ellos una tablita de salvación en calidad de "peor es nada".  No es raro ver en las ciudades mexicanas que están en el mapa de la ruta de inmigrantes que los cruceros de las calles estén llenos de centroamericanos suplicando a los automovilistas "papi, papi, soy hondureño, ayúdame con una moneda".

Ahora que van a renegociar el TLCAN, se debería considerar que las trasnacionales se han beneficiado saqueando a Centro y Norte América, destruyendo comunidades enteras e incluso devastando la naturaleza. Hace apenas unas cuatro o cinco décadas México era potencia productora de alimentos. Eran los tiempos de la llamada "Revolución Verde". Ahora México tiene que importar maíz y frijol, los cuales, para completar el cuadro, suelen ser transgénicos y con muchos menos nutrientes.

Pero eso sí, en México hay ciudadanos que se apresuran a darle fundamento a los argumentos de Trump de que todos los mexicanos somos deshonestos. Cualquier empresario mexicano sabe que de cada diez aspirantes a un puesto de trabajo, ocho van con la intención de defraudarlo. La clase política mexicana se dedica a una de dos: a saquear inmiseriordemente el erario o a mentir y acusar a los políticos rivales de ser lideres de este saqueo: o es verdad y son unos ladrones, o son las personas más honestas del mundo y sus detractores son unas serpientes que mienten y calumnian a placer. En ambos casos, queda demostrada la deshonestidad.

Creo que todos los mexicanos, desde el investigador que llena las encuestas en su casa hasta el diputado que emite leyes, pasando por el actuario de un juzgado que recibe sobornos para no encontrar al demandado o el defensor de los jubilados que aboga por luchar en terrenos perdidos de antemano en lugar de ganar un amparo que los proteja, todos debemos hechar por tierra la frase "la corrupción somos todos". Esta frase es una paráfrasis de otra, emitida por José López Portillo que decía "la solución somos todos"; pero, como hay que predicar con el ejemplo, la frase degeneró en su contrario. Sin embargo, en ambas versiones, la frase es verdadera: todos somos la solución o el desastre. Y, en el caso de ser un pueblo que está amenazado por un poderoso facista, deberíamos de cerrar filas y luchar por nuestro país con honestidad, cada quien desde su ámbito de competencia, desde su nicho, desde su trinchera.

domingo, 26 de febrero de 2017

La cultura, oasis en el desierto de la descomposición social.

Si bien el término "descomposición social"  lo leí por primera vez en un escrito de Carlos Salinas de Gortari, sin duda es un término que describe en dos palabras lo que está pasando en México, independientemente de las intenciones del emisor de aquel concepto; por otra parte, quien es culto tiene bastantes probabilidades de sobrevivir a esa descomposición, sobre todo si tiene una cultura diversificada que le haya desarrollado inteligencias múltiples (siempre que éstas no entren en conflicto entre sí). También tiene mayores probabilidades de relajarse y entretenerse de maneras no violentas o autodestructivas. O de saber a qué llevan las pasiones desmedidas, pasiones que se pueden resumir en los siete pecados capitales de la Edad Media cristiana. O en los tres tipos de neuróticos que describió la psicoanalista Karen Horney, donde destaca el del que es agresivo y lucha enfermizamente por el poder.

Las tragedias griegas están llenas de episodios de poderosos que se dejan llevar por sus pasiones y ambiciones, bañando de sangre todo el camino y muriendo ellos mismos o sus seres queridos de manera trágica. En las de Shakespeare hay otro tanto. La cultura nos puede ayudar a saberlo, comprenderlo y prevenirlo. ¿Qué ha sucedido en México en las últimas décadas? Que cada vez se escatiman más recursos para la cultura. El arte no es toda la cultura, pero el arte es cultura. El arte no sólo son las artes plásticas, también lo son la música, la danza y la literatura. El teatro no es toda la literatura, pero el teatro es literatura.
¿A qué voy con todo esto? Hoy, por la mañana, me topé con un periódico viejo.  Era la sección de cultura del Diario Az, del día martes 31 de enero del presente año. Y me topé con tres artículos, dos referentes a la recuperación de espacios escénicos por parte del H. Ayuntamiento de Xalapa, presidido por Américo Zúñiga Martínez y otro escrito por mi amigo Juan José Barrientos, quien se quejó de la tendencia a racionar premios literarios.
Es bueno que Juan José ponga el dedo en la llaga, pues lo que le ocurre a los literatos, también le ocurre a los músicos, a los bailarines, a los compositores, a los cantantes y hasta los soneros: existe la tendencia cada vez más marcada a limitar el número de veces en que un artista puede ganar un premio. Aunado ésto a que los montos no sólo no crecen desde la década pasada, sino que disminuyen, queda claro que las nuevas políticas culturales se encaminan más bien a exterminar a los artistas que a apoyarlos. No debería haber un límite a las veces que un artista puede ganar un premio; o, en su caso, debería haber más premios sin que esto implicase cambiar de estilo o género. Me explico: el premio nobel se gana una vez, pero es tal el prestigio y la cantidad de dinero que se gana que le resuelve económicamente la vida al ganador. En cambio, un Estímulo para creadores del IVEC tal y como se otorgaron en la administración de Javier Duarte de Ochoa, es de quince mil pesos al año y sólo se puede ganar tres veces, dejando pasar un lapso de tiempo entre el premio obtenido y el derecho a concursar por otro.
Afortunadamente, no todos los políticos priístas son como Javier Duarte. Lo que voy a escribir, lo voy a escribir sin tintes partidistas; pues, como se sabe, desde hace muchos años desconfío del PRI. Al propio Américo, cuando estaba en campaña, le hice un flaco favor escribiendo en este blog a favor de "El candigato".
El hecho es que en la administración de Américo Zúñiga se rescató y rehabilitó un teatrito que estaba lamentablemente desperdiciado por décadas: el IMAC. En ese Teatro, el Taller Coreográfico de la Facultad de Danza presentó una atractiva coreografía colectiva que se llamó La Arbolaria, con música de su servidor. Si no fué lo último que se presentó ahí, al menos fue una de las últimas obras que se representaron en ese recinto tras una inundación de aguas negras que lo inhabilitó por décadas. Una vez reparado el daño, el sitio fue ocupado por oficinas burocráticas, ajenas a su fin original.
En el teatro J.J. Herrera, antes llamado Teatro Lerdo, aparte de acudir a divertidas comedias de enredos de cama que eran muy populares mientras este teatro lo administraba Juan Jesús Herrera, yo hice mis pininos como gestor cultural presentando un recital de música contemporánea. Recibí valiosos consejos de Juan Herrera, que me sirvieron por décadas para gestionar y promover varios tipos de eventos artísticos: recitales de música contemporánea, el Primer Foro de Danza Contemporánea de Xalapa, los festivales artístico-filantrópicos "Quiero ayudar a los ancianos", las temporadas del grupo Katarsis, Dánza de Cámara "Imaginerias" y "Vivencias", la presentación de una versión del Stabat Mater de Pergolessi e incluso los avances, estreno y reestreno de mi ópera Tropical.
La tónica de estos eventos era siempre luchar contra la escasez de recursos, contra la competencia que nos hacían las "discos", los "antros" y demás sitios que atraían a los jóvenes a ingerir bebidas alcohólicas y otras sustancias en lugar de asistir a nuestros eventos. Era una lucha desigual, pues la publicidad se mueve con dinero y el dinero estaba del lado de la competencia. De nuestro lado estaba la falta de dinero y las trabas burocráticas. Nos hicieron morder el polvo una y otra vez, pero la descomposición social del estado de Veracruz de hoy es galopante. ¿Eso es lo que querían?
Lo menos que puedo decir es que Juan José Barrientos, por esta vez, tiene razón: no se deben de escatimar los premios en una tierra de vacas flacas; y, por otra parte, en materia de cultura Américo Zúñiga está realizando obras que son dignas de elogio. En su administración se recuperó el IMAC para el arte y la cultura y próximamente se abrirá al público un teatro J.J. Herrera renovado. En hora buena. Aleluya.

viernes, 20 de enero de 2017

Hermoso concierto

Tras de un inicio de año que se antoja difícil, porque aún no se resuelven los amparos que llevo contra los retrasos en el pago de pensiones a jubilados, la violencia sigue en mi país, la espiral inflacionaria se disparó por el gasolinazo y el efecto Trump promete ser adverso a los mexicanos y al mundo, hoy tuve un momento de felicidad. Quizá una felicidad fugitiva, parafraseando a Sergei Prokofiev, pero felicidad al fin de cuentas:
Casi por un azar del destino me enteré del concierto que ofreció hoy la Orquesta Sinfónica de Xalapa (la OSX) donde tocaron como solistas dos egresados de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana: Los violinistas mexicanos Lázaro Jascha González y Mireille López Guzmán quienes estrenaron en Xalapa el poema sinfónico "Amistad" de Eugene Ysäye (1858-1931), preciosa obra de carácter neorromántico con armonías complejas y novedosas que alternaron con las dulces melodías de los solistas.
Antes de esta obra se presentó la Obertura de Khovanschina del genial Modesto Mussorgsky (1839-1881). Realmente me sentí un ser muy afortunado por estar escuchando tan bella música excelentemente dirigida por el director mexicano Eduardo García Barrios, quien supo inyectarle su pulso a la OSX conduciéndola con una energía suave y vital pero fuerte cuando debía de ser fuerte. 
Tras estrenar el poema de Ysaye, Lázaro y Mireille interpretaron un simpático dueto con un tumbao muy salsero y con una calidad de sonido que me hizo recordar al cuarteto Kronos y por un momento me percaté de que Andrés Dechnik, el concertino contrabajista, se había unido a la fiesta de ellos improvisando discretamente la parte de bajo con sus habilidades de jazzista.
Finalmente, la OSX interpretó "Pájaros" y "Danzas y Aires Antiguos, Suite No. 3" de Ottorino Respighi (1879-1936), obras de carácter "retro" que remiten a la época del célebre Rey Sol (Luis XIV de Francia) pero magistralmente orquestadas al estilo del siglo XX. La celesta, el arpa y el clavecín se encargaron de darle un toque verdaderamente mágico a la orquesta moderna.
Hoy inicia la era Trump y, tras la devaluación del peso mexicano y otras presiones económicas me atrevo a pronosticar que los solistas y directores de orquesta norteamericanos brillarán por su ausencia en estas tierras durante una larga temporada. Pero Eduardo García Barrios, Lázaro Jascha González y Mireille López Guzmán nos hicieron saber esta noche que eso no es ningún problema, porque en México hay excelentes músicos que pueden tocar la más bella música y hacerla vibrar con toda la dignidad que le corresponde. Lo único que hace falta es que les den la oportunidad de hacerlo. Hoy la tuvieron y demostraron que por estas tierras también hay talento musical.