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viernes, 29 de marzo de 2013

Enroque largo

Estoy en Puebla, en el Campeonato Nacional Abierto Mexicano de Ajedrez. Me inscribí en la categoría Senior, la que prefiero denominar "Súper-50"; si hay categorías como infantil sub-10, femenil sub-20 o juvenil sub-18, ¿por qué no denominar a mi categoría como la súper 50? Digo, tiene mérito rebasar el medio siglo de edad y seguir sobre la superficie de este planeta aún funcionando. El caso es que a mis sesenta ya aplico para las categorías de "Nuevo Viejo" y de "Viejo Nuevo", pero ahora se nos denomina algo así como "adultos con capacidades diferentes" o con "plenitudes alternativas". Ya saben, ahora hay que hablar con propiedad y no se puede pronunciar la palabra "viejo" para referirse a un humano, ni "ciego", "lesbiana", "negro", etc., pues ahora hay que decir "individuo con capacidades visuales diferentes", "mujer con inclinaciones sexuales alternativas", "hombre con piel de color oscuro con posibilidades de ser presidente de un imperio" y así sucesivamente. El caso es que pensé que, al ser un "Viejo Nuevo" me enfrentaría a rivales decrépitos a los cuales yo vencería fácilmente. Ya saben, yo enfrento grandes peligros: soy el abogado de Bretón; lucho contra serpientes, perros y automovilistas montado en mi bicicleta; enfrento a peligrosos críticos musicales; leo El Capital de Marx y La Biblia; escribo novelas con trasfondo político; sobreviví al sexenio de Calderón, juego ajedrez por internet contra mi primo Pepe y el guitarrista Isaac Kristal, entre otros grandes jugadores, le hice tablas a César Reyes en Ajedrez Jubilado (Campeón Mundial de la especialidad). En resumen, aparentemente soy cabrón. No obstante, en este torneo se inscribieron Dennis Verduga, R. Navarro, Florentino Garméndez, Álvaro Miranda, Raúl Ocampo (entrenador y amigo de Marcel Sisniega QEPD) y otros jugadores de peso completo. Lo peor del caso es que ni siquiera he jugado con estas luminarias y ya llevo enroque corto (0-0-0). Tengo a mi favor dos disculpas: estoy desencanchado: desde 2010 no he participado en torneos presenciales serios y ayer, a las tres de la madrugada, se me declaró una diarrea muy agresiva, como suele suceder cuando juega uno fuera de casa. Pero dicen que los pretextos son consuelo de tontos, así que no me queda más remedio que salir a ganar, a ganar y a ganar. Bueno, los dejo, son las 9.16 y mi próximo partido será a las 10 a.m. Hasta la próxima.

3 comentarios:

  1. Genial, me encanta tu artículo. Yo también creo que deberías tener más puntos pero en algunos torneos no salen las cosas. Suerte.

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  2. Suerte para las siguientes rondas.
    El enroque largo te inspiró para escribir uno de tus mejores artículos. Saludos.

    R. Mora

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