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sábado, 27 de junio de 2015

El proyecto con el que no entré al Sistema Nacional de Creadores

La verdad, cumplí con mi objetivo: no recibir el apoyo de un gobierno cuyo patriotismo está en tela de juicio. Tal vez las reformas que esté proponiendo sean las adecuadas. Pero en el sentir de gran parte de la población, no lo son. Por otra parte, CONACULTA reparte dinero del pueblo para finaciar proyecto artísticos, de modo que es un derecho del pueblo que los artistas reciban dinero para hacer proyectos. Yo soy un artista, le pese a quien le pese y le cuadre o no al que no le cuadre. De modo que el pueblo y yo teníamos derecho a que yo recibiese un apoyo para crear una ópera, cuyo eje central sería una crítica a la corrupción. El lema de la ópera podría ser "La corrupción es un cáncer que corroe a cualquier sociedad, hasta destruirla". Como en el discurso reciente de Enrique Peña Nieto se hablaba de un combate contra la corrupción, por un momento pensé que tal vez sí iba en serio este combate y que, como parte del mismo plan, se me concedería la oportunidad de crear una obra para combatirla. No fue así. Al menos, estoy libre de culpas. Les comparto parte del proyecto, menos lo que se refiere a cronogramas y otros tecnicismo que son de interés general. Por otra parte, el que yo no haya ganado el apoyo para ingresar al SNC (al que por mi preparación y mi trayectoria considero que sí me lo merezco), no garantiza que no vaya a crear e incluso producir esta ópera. Ya habrá otros canales donde se pueda hacer. Ahí les va la parte del proyecto que les voy a compartir:
 
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“EL NOMBRE DEL PECADO”

Ópera en tres actos

Proyecto a realizar por Francisco González Christen en caso de ingresar al Sistema Nacional de Creadores de Arte como Creador Artístico en la disciplina de Composición Musical  en la especialidad de música para ópera (“Composición en otros géneros”).

Características

El nombre del pecado será una ópera de tres actos, en estilo ecléctico, muy dinámico y con foco en tendencias emanadas a partir del final del siglo XIX y a lo largo del siglo XX y lo que va del actual, si conviene a la obra. Es una ópera que iniciará en un ambiente relajado, en un país casi de utopía, donde la cohesión social se irá deteriorando a causa de pequeños actos de corrupción cometidos  por muchos personajes. Cada acto de corrupción generará un mal que se irá sumando a otros males, hasta llegar a convertirse en una especie de alud incontrolable de problemas que acabarán en guerras, epidemias, asesinatos, traiciones, mutaciones genéticas, y mucho horror. Por contraste, habrá un grupo humano que lo único que desea es que cada día de hoy fuese un día amable y tranquilo, donde cada quien tuviese un modo honesto de ganarse la vida; y, si no, que hubiera centros de capacitación donde lo preparan con éxito y lograra insertarse en la sociedad como un ser respetable con empleo, utilidad y retribución social. Pero, por más que es un grupo honesto y valiente, con gran fortaleza emocional y que gusta de vivir con su familia y disfrutarla, tiene que enfrentar grandes obstáculos: el principal es la estupidez humana, que es infinita: el entorno donde se inserta su lucha está lleno de lugares donde la tecnología ha desbordado a la humanidad y los ha idiotizado. Probablemente, de un laboratorio se escapará un virus, diseñado para suprimir a ciertos grupos humanos, que se escapará de control y acabará zombificando a la mayoría de la humanidad. Pero la arrogancia de los senadores, quienes desdeñarán a la opinión pública, impedirá tomar las soluciones adecuadas y el problema crecerá hasta convertirse en una plaga universal. Los partidos políticos, por su parte, se comportarán como simples merolicos insustanciales y nada cambiarán. Entre el grupo de personas que pretenden revertir esta situación habrá algunos profesores, quienes tendrán algo de poder de convocatoria en sus alumnos. Pero que no podrán empoderarse hasta que se alíen con un líder carismático pero no populista. Este personaje puede ser un político, un empresario o un agente importante de los medios de comunicación. Pero este personaje nunca aparecerá y, además, no todos los profesores tendrán una actuación positiva, pues la mayoría estarán idiotizados por la tecnología; o, de plano, zombificados, creando grandes tumultos y problemas en la calle. El escenario final estará lleno de miseria, desorden, edificios derruidos y con la pintura deteriorada, basura, zombies, miedo, horror.

Antecedentes.

El postulante ya ha compuesto, producido, estrenado y reestrenado una ópera en varias ocasiones, puesto que es el creador musical de la ópera Tropical con libreto de Emilio Carballido. También ha escrito ensayo, cuento, novela y guiones para cortometrajes de cine. Al menos desde 1986, ha escrito obra para voz humana y orquesta sinfónica (Fantasía sobre un villancico mexicano, estrenada en 1990). También ha explorado la voz humana y diversos instrumentos musicales (Iter criminis, 1992 estrenada en 1996). Por otra parte, no es la primera vez que un compositor aborda el reto de escribir un libreto para ópera: el caso más famoso es el de Richard Wagner (s. XIX). En tiempos recientes, puedo citar al menos el caso de G. Carlo Menotti, libretista de la ópera Vanessa de Samuel Barber (s. XX). Con estos antecedentes, considero que queda suficientemente demostrado que un compositor también puede escribir el libreto de una ópera y que, incluso puede hacer ambas cosas. Me remito de nuevo a Wagner, quien era su propio libretista; por otra parte, los ojos operísticos mundiales están puestos en México a causa del triunfo en el Metropolitan de Nueva York del tenor mexicano Javier Camarena (quien pasó fugazmente por mis clases de Historia de la Música) y por el triunfo reciente de la compositora mexicana Gabriela Ortiz, quien ganó un Grammy Latino con su ópera Camelia la Tejana. Por consiguiente, es viable que el postulante escriba el libreto y la música de la ópera El nombre del pecado.

Justificación del proyecto “El nombre del pecado”

La ópera, tras haber sido la reina de los espectáculos multidisciplinarios durante los siglos XVIII y XIX, ha caído en una crisis, debido a la irrupción del cine como competidor, por un lado, y por otro a consecuencia de los factores internos que cito a continuación: una cerrazón a nuevas propuestas, por privilegiar obras que se consideran de éxito seguro en la taquilla; un desgaste consecuente, por programarse siempre lo mismo; un cierto acartonamiento por parte de cantantes que permanecen estáticos en escena sin actuar; el hecho de oír un espectáculo de cuatro horas en un idioma extraño, sin saber de qué se trata, puede ser muy aburrido; la tendencia a lo estático de las partes cantables de la ópera se puede compensar con una producción muy rica, pero costosa; por consiguiente, o se gasta mucho dinero en la producción, o se recurre al minimalismo. Pero el minimalismo, corriente muy en boga en la actualidad, es fatal para la ópera, pues en vez de ser “menos es más”, en ópera resulta “menos es la negación de la negación”; al desarrollar la acción en países y épocas lejanas, tal vez la ópera no sea tan atractiva para los públicos actuales, como puede demostrarse con las encuestas nacionales que ha realizado CONACULTA, así como otras que hemos realizado nosotros; sin embargo, hay maneras inteligentes de hacer la producción de manera no tan costosa ni minimalista. De modo que es viable hacer una ópera contemporánea, la cual podrá apoyarse en medios audiovisuales para tener una escenografía rica en imágenes y movimiento. También puede asociarse con grupos de danza para hacer más atractivo el evento.

En el mundo entero y México en particular, estamos viviendo más que una crisis, un proceso de descomposición social que tiene una fuente muy clara, pero muy difícil de combatir: la corrupción. Este fenómeno es un cáncer que corroe a cualquier grupo social, del tamaño que sea e incide en distribuciones asimétricas de la riqueza, en violencia, en crimen organizado, arrogancia e incapacidad para atender las demandas sociales, reclamos sociales no atendidos que degeneran en conflictos sociales, etcétera. La corrupción también es nociva al interior de las personas: está documentado que un artista con la conciencia corrompida jamás podrá dar lo mejor de sí.

En esta ópera, se abordará el problema de la corrupción como fuente de todos los males: iniciará como el aleteo de una mariposa hasta llegar a un final apocalíptico lleno de horror. Un horror similar al que estamos viviendo en la actualidad, con idea de que el espectador, tras sufrir su catarsis, se identifique con uno o más de los personajes y medite sobre la gravedad del problema; y, si ha detectado que alguna de las conductas mostradas en la obra le afecta, reflexione y empiece a generar estrategias de cambio. Las cuales iniciarán en su mente. Los personajes de esta obra serán ficticios, pues no se trata de denostar a x,y o z personaje, sea pobre, sea rico, sea humilde o sea poderoso.

Con esto, la ópera El nombre del pecado le hablará al público hispano en su idioma, presentándole un tema de actualidad que le afecta en la cotidianeidad de manera profunda, pero entretenida e indirecta. Y, al considerar como suya esta ópera, será muy probable que el resultado sea un reposicionamiento del género. Finalmente, quiero hacer notar que en México no abundan los libretistas de ópera que sepan componer música.

Descripción de las actividades y detalle de la obra a realizar.

Objetivo general

Crear una ópera moderna de tres actos, en español, que provoque emociones profundas y sacuda las conciencias de los espectadores.

Objetivos específicos

1.- Escribir un libreto con un arco dramático similar al de la curva dramática aristotélica y/o al del cine norteamericano hollywoodense para que atrape al espectador desde el primer momento.

2.- Diseñar una estructura musical profunda que se acople con el arco dramático del libreto para darle una tercera dimensión.

3.- Escribir la música desde lo profundo hasta la superficie, pasando de un nivel simple a otro cada vez más complejo. Así se procederá tanto con lo vocal como con lo instrumental, y se hará de tal manera que la música subraye, contradiga, revele, anticipe u oculte tanto los nudos de la trama, como los momentos más íntimos. También marcará el ritmo de los momentos de acción dramática, acelerándolos cuando sea necesario, ralentándolos en otras ocasiones.

Metas

1.- Escribir un libreto en tres actos con ocho o nueve escenas por acto, en siete meses.

2.- Escribir tres actos musicales, uno cada ocho meses.

3.- Revisar, corregir, capturar la música y escribir la versión final del score de una ópera completa de tres actos, con duración aproximada de tres horas.

Metodología

Se diseñará el arco dramático y el conflicto siguiendo lo sugerido por los libros citados en la sección “Para escribir el libreto” de la biblografía.

Los recitativos se harán “a la italiana”, las partes dramáticas en algún estilo cromático típico del siglo XX o posterior. En tanto que los momentos “íntimos” o cantables, podrán realizarse en sistema tonal, pero no necesariamente.

La composición musical, el estudio de la voz y orquestación tendrá como fuente de referencia los libros sugeridos en la sección “Para escribir y orquestar la música” de la biblografía, más otros que aparezcan sobre la marcha.

Recursos

Cuento con una computadora imac 2011 con el software finale 2011 para capturar la música, así como con un estudio personal con escritorio, silla, lápices, gomas, reglas y papel pautado. Para capturar la música, me puedo auxiliar con un teclado Roland G6no se qué para avanzar más rápido. Cuento con una biblioteca, una discoteca, una videoteca y una red de internet en mi domicilio, para consultar en caso de dudas. Considero que con estos recursos y el apoyo económico que me otorgará el Sistema Nacional de Creadores Artísticos, es más que suficiente para realizar con éxito este proyecto. 

Fuentes de información (Bibliografía)
Para escribir el libreto:
Alatorre, Cecilia. Análisis del drama, Escenología, México, 1986.
Carrière, Jean-Claude y Pascal Bonitzer. The End, práctica del guión cinematográfico, Barcelona, 1991.
Egri, Lajos. El arte de la escritura dramática, UNAM, Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, México, 2009.
Font, Carme. Cómo diseñar el conflicto narrativo, Alba, Barcelona, 2009.
Font, Carme. Cómo crear emoción en la literatura, Alba, Barcelona, 2008.
García Márquez, Gabriel. Cómo se cuenta un cuento, ¡Debolsillo, Barcelona, 2004.
Kohan, Silvia Adela. Cómo crear personajes de ficción, Alba, Barcelona, 2006.
Kohan, Silvia Adela. Cómo escribir diálogos, Alba, Barcelona, 2006.
Kohan, Silvia Adela. El tiempo en la narración, Alba, Barcelona, 2005.
Kohan, Silvia Adela. La acción en la narrativa, Alba, Barcelona, 2006.
Kohan, Silvia Adela. La trama del cuento y la novela, Alba, Barcelona, 2007.
Maso, Gonzalo. Salomé, libreto, análisis y comentarios, Daimon, Barcelona, 1984.
McKee, Robert. El guión, Alba minus, Barcelona, 2009.
Pahlen, Kurt. Carmen, Vergara, Buenos Aires, 1991.
Pahlen, Kurt. Madama Butterfly, Vergara, Buenos Aires, 1991.
Pahlen, Kurt. Tristán e Isolda, Vergara, Buenos Aires, 1992.
Randall, Rona. Escribir ficción, Paidós manuales de escritura, Barcelona, 2003.
Tubau, Daniel. Las paradojas del guionista, Alba, Barcelona, 2007.
Para escribir y orquestar la música:
Bas, Julio. Tratado de la forma musical, Trad. de Nicolás Lamuraglia, Ricordi Americana, Buenos Aires, sin fecha, pero anterior a 1976.
Berlioz, Héctor y Richard Strauss. Treatise on Instrumentation, Trad. de Theodore Front, Kalmus, Belwin Mills, Nueva York, 1948.
Carrillo, Julián. Tratado sintético de instrumentación para orquesta sinfónica y banda militar,  edición del autor, México, 1948.
Carner, Mosco. Puccini, Trad. de Ariel Bignami, Vergara, Buenos Aires, 1987.
Dent, Edward J. Mozart’s Operas, Oxford paperbacks, Gran Bretaña, 1975
Di Stefano, Giuseppe. El arte del canto, Vergara, Argentina, 1991.
Forsyth, Cecil. Orchestration, Dover, Nueva York, 1982.
Forte, Alen. (1973) The Structure of Atonal Music. New Haven: Yale Univ. Press.
Mansion, Madeleine. El estudio del canto, Ricordi Americana, Buenos Aires, 1988.
Panofsky, Walter. Richard Strauss, Trad. de Ambrosio Berasáin Villanueva, Alianza Música, Madrid, 1988.
Piston, Walter. Orquestación. Trad. De Ramón Barce, Llorenç Barber y Alicia Perris, Real Música, Madrid, 1978.
Marek, George. Richard Strauss, Vergara, Buenos Aires, 1986.
Rimsky-Korsakov, Nikolay. Principles of Orchestration. Dover, Nueva York, 1964.
Rosselli. Vida de Bellini, Trad. de Albert Estany de la Torre, 1999, Cambridge University Press, Madrid, 2000.
Schenker, Heinrich. Free composition. Trad. de Ernst Oster, Pendragon Press, Nueva York, 1977.
Schoenberg, Arnold. El estilo y la idea, Taurus, Madrid, 1963.
Turina, Joaquín. Tratado de composición musical, Unión Musical Española, Madrid,  1974.
 
P.D. ¿Usted qué opina, amable lector? ¿De al tiro soy muy pendejo para hacer proyectos o acaso estoy muy mal preparado y/o equipado para cumplir con lo ofrecido? Cabe hace notar que en los requisitos para hacer la solicitud de ingreso, hay un cuello de botella que impide mostrar los documentos que avalan la trayectoria académica, tales como los títulos profesionales y los certificados de materias. Por eso no pude probar que tengo dos licenciaturas y dos maestrías. Además, a los compositores no se les permite anexar artículos periodísticos que coadyuven a probar su trayectoria profesional. De ahí que el jurado tenga una amplio marge de discrecionalidad y pueda otorgarle este apoyo a Perico de Los PAlotes y dejar fuera a gente muy preparada y con mucha experiencia.

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