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miércoles, 23 de marzo de 2016

Duro golpe a Veracruz

Tres diputados del PRI y uno de su apéndice, el PVEM, asestaron un duro golpe a Veracruz y a los veracruzanos al ratificar a La Gran Rata, bajo el argumento de que el asunto era "de índole electorera" y no consideraron suficientes elementos de prueba para proceder al juicio político los 25 millones de pesos que el gobierno de La Gran Rata le debe a productores de arroz, ni los otros más de 25 millones de pesos que le debe a los Jubilados y Pensionados del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz, los más de 35000 millones de pesos desaparecidos que detectó la Auditoría Superior de la Federación, los 450 millones de pesos que SEFIPLAN debe por concepto del fondo metropolitano a los municipios, los dos mil trescientos millones de pesos que aún le debe a la Universidad Veracruzana, y los diez millones de pesos o más que le debe a la Normal Veracruzana, más 280 millones de pesos al Organismo Público Local Electoral (OPLE), etc., etc., situación que provoca una bola de nieve keynesiana e impacta en los bolsillos de los veracruzanos de manera tan negativa que las grandes organizaciones empresariales denuncian que se les debe a proveedores desde hace dos años y que muchos empresarios están al borde de la quiebra en tanto que otros ya quebraron.
Por otra parte, varios estudios señalan que Veracruz, estado rico en recursos humanos y materiales, es uno de los cuatro que menos aporta al PIB (Producto Interno Bruto), también es el más endeudado, y cuando no aparece como el primero más endeudado, es el segundo. Es también uno de los que tiene mayores boquetes financieros.
En materia de seguridad, los policías veracruzanos levantan jóvenes para entregarlos al crimen organizado, hay fosas clandestinas por doquier. Balaceras por aquí, balaceras por acá, balaceras más allá. Es también el Estado con más periodistas asesinados y desaparecidos. Entonces, ¿el asunto es "meramente electorero"? Desde luego que sí están implicadas las elecciones; porque, ante los diputados tapadera, por cierto uno de ellos de apellido Yunes, la mejor opción que tienen los veracruzanos para zafarse del actual desgobernador es mediante la próxima votación. Y, aunque lo hayan exonerado, la verdad es que en vez de ayudar al PRI lo perjudicaron. Me explico: ha quedado claro porqué el PRI y sus apéndices no deben ser mayoría en el Congreso. Los diputados Ciro Gonzalo Félix Porras, Eduardo Sánchez Macías, Marco Antonio del Ángel Arroyo y Juan Manuel Velázquez Yunes le salvaron el pellejo, seguramente porque ellos también serían buenos candidatos a otro juicio político. Sus insultantes sueldos, lejos de motivarlos a defender a los veracruzanos y su entorno, los lleva a tener ambiciones insaciables que no tienen llenadera y para satisfacerlas, le dan la espalda al pueblo.
Sin embargo, la arrogancia del poder en ocasiones le juega malas pasadas al poderoso. La Historia está documentada con ejemplos de numerosos imperios, dictaduras y tiranías que han caído espectacularmente por los suelos. El PRI últimamente ha ganado las votaciones en el campo, pues en las ciudades las ha perdido; no obstante, el líder de Antorcha Campesina, uno de los bastiones del PRI, ayer o antier se quejaba de que los campesinos son en ese partido algo así como los apestados. Y están planeando retirarse. La verdad, se están tardando: hay infinidad de pueblos veracruzanos que están despoblados, porque sus antiguos habitantes, ante la situación de desastre no ya financiero, sino social: salud, seguridad, tuvieron que emigrar al norte, con visa o sin ella. Sin importarles que tipos como Donald trump los están acechando con un rifle y jaurías de perros para cazarlos inmisericordemente. Y, por el voto de los campesinos, es que en Veracruz estamos gobernados por la actual clase política.
Los campesinos  han sido protagonistas de muchas revoluciones: La Reforma Luterana, las revoluciones rusa, china, cubana y argelina. La Revolución Mexicana no es la excepción; pero, como dijo hace muchos años el caricaturista Rius: la Revolución Mexicana se bajó del caballo y se subió al Cadillac; esto es, en un lujoso automóvil, de la década de los cincuenta del siglo pasado. Luego cambiaría, como diría otro caricaturista, de la revista El Chamuco, el brioso corcel de Emiliano Zapata por el brioso Corsair de Salinas de Gortari.
La actual clase política mexicana, está cada vez más lejos del pueblo y no se parece a una aristocracia, porque sus miembros ganan más dinero que el Rey de España. Decir que parecen una moderna aristocracia sería minimizarlos: son más que una aristocracia. De ahí que los campesinos les huelan a naco y los horroricen. Tienen que atenderlos, porque son del mismo partido; pero cuando se van, tienen que rociar el aire con Lysol o algún otro desodorante. No obstante, los campesinos son productivos y los superaristócratas modernos son depredadores. Tarde o temprano esto va a caer por su propio peso. Lo que si es admirable es la capacidad de aguante del pueblo mexicano y la de los campesinos en particular.
La exoneración de La Gran Rata se planeó con todo cuidado: en plenas vacaciones, para que los universitarios y otros afectados no se les ocurriera ir a presionar a los diputados. Un clásico madruguete. Un albazo. Que Dios nos agarre confesados.
Por cierto, que hace unos días, tras haber interpuesto la COPIPEV su denuncia en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, un ratero forzó la balconería de una ventana, rompió vidrios, entró y exclusivamente se llevó la computadora que tenía la base de datos de esta asoción; en especial, de las personas que interpusieron la demanda. Y, ¿que creen? De manera casi simultánea, entraron a las oficinas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, adonde estaba otra computadora, con otra base de datos, donde estaban registradas las demandas de la COPIPEV. Cabe señalar que a la COPIPEV nada más le robaron esto. Es decir, los delincuentes iban al grano ¿Quién fue el autor intelectual de este delito? Piensa mal, y acertarás.

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