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domingo, 15 de octubre de 2017

La verdad os hará libres

¿Quien dijo que "la verdad os hará libres"? ¿Acaso un judío subversivo? ¿Carlos Marx? ¿O un subversivo no judío como Lenin o el Cura Hidalgo? Se los dejo de tarea averiguarlo, pero les anticipo que a mí esa frase me parece una gran verdad. Y, si la verdad tiene un poder liberador, pues una gran verdad tiene un gran poder liberador.
Ahora bien, ¿qué clase de verdad? ¿Tu verdad o mi verdad? Porque algunos seres humanos tienen una gran facilidad para jugar con las palabras y hacer con ellas su voluntad, al extremo de decir que a partir de hoy la lluvia caerá de abajo para arriba una vez. No menos, como cinco veces. Pero repetida mil veces al día esa mentira acabará convirtiéndose en una verdad. (Goebbels dixit).

Pues yo diría que la verdad libertadora es la "verdad verdadera", no la mentira convertida en verdad. El asunto es que para los humanos conocer la verdad verdadera en su totalidad no es asunto fácil. A veces nos topamos con ella cuando nos desengañamos y a menudo no es algo agradable, aunque a la larga tenga un efecto liberador.

Una de las razones por las que los humanos no podemos tener tanto accceso a la verdad es porque otros humanos poderosos la manipulan para asegurar sus intereses y tienen recursos para repetir mil o más veces al día sus mentiras y verdades a medias. Por otra parte, no todas las mentiras son perjudiciales: toda la literatura de ficción es una bendición. Otra razón es simple y sencillamente nuestro punto de vista, que está determinado por nuestra formación, nuestra personalidad y nuestra experiencia.

Así, dos seres humanos que vivieron su infancia en la misma ciudad, la misma época y estudiaron en las mismas escuelas, ya de entrada eran diferentes, porque aunque eran mexicanos con algunos genes alemanes, el antepasado de uno los traía de Munich, ciudad de fuerte presencia católica, y el otro de La Renania, la zona por donde andaba Carlos Marx. Si, además, la vida los separa y uno emigra a Estados Unidos y prospera ahí como ciudadano honesto, trabajador y que ingresó al país norteño con todas las de la ley y el otro se quedó en México, uno podrá ser proclive a admirar a Donald Trump pese a ser mexicano, y el otro pensará que este personaje es un torpe, majadero y peligroso.

En tiempos recientes, como estrategia o golpe táctico tanto político como de alguien que simplemente se quiere hacer el interesante y tener muchos "likes", se han puesto de moda las fake news: https://elpais.com/internacional/2017/09/28/estados_unidos/1506571604_776314.html
Más de uno hemos caído en ellas y algunos eran connotados políticos o comunicadores. La única receta para evitar ser víctima de la mentira es: estudia, lee con cuidado, confirma, contrasta con pruebas. En pocas palabras, aplica la frase de René Descartes "para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas", o dicho de otra manera, "una de las cosas más sanas de este vida es dudar".

Me detengo a reflexionar en la frase "en cuanto sea posible". En la era moderna, la era de la información, no tenemos tiempo para procesar toda la información que recibimos. Los ajedrecistas de élite lo saben muy bien: un informador, una base de datos, traen millones de partidas jugadas desde el siglo XVI hasta el año en que se hizo la edición de la base de datos o del libro. No le alcanzará la vida al jugador para analizarlas todas. Ni siquiera para correrlas rápido sobre el tablero y la pantalla de la computadora. Y hacerlo así, es de poca utilidad, pues para entenderlas hay que meterse en los zapatos de los dos bandos que la jugaron. Y si a ellos les tomó, por decir, seis horas jugar la partida, al analista le tomará lo mismo o más si quiere penetrar en todos los secretos de la partida.

Beethoven, quien era un gran compositor, intentó esta solución "sólo leo a los mejores". El asunto es ¿Quien determina quienes son los mejores? Porque sí los hay, pero se puede caer en la falacia de la autoridad. No porque lo diga una autoridad necesariamente es cierto. Los italianos tienen una frase que me encanta "se non e vero, è ben trovato". Que significa algo así como "si no es cierto, al menos está bien dicho". En otras palabras, tenemos que confiar en lo que otros dicen. Por la manera de proceder, se puede averiguar quien procede con seriedad y honestidad, y quien no. Y aún así, la historia de la ciencia está llena de personajes que procedieron con toda seriedad y honestidad y se equivocaron. Algunos para bien o para mal, depende del punto de vista, como Cristóbal Colón, quien se topó con un continente que en su época pasaba desapercibido para los europeos.

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