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sábado, 19 de julio de 2014

Ley del IPE. Vuelve la burra al trigo.

Reza un antiguo dicho "Y vuelve la burra al trigo". Parece hacer referencia a alguna persona necia que vuelve a insistir en llevar a cabo alguna tarea molesta, descabellada o injusta. Como ha sido la conducta del gobernador veracruzano en contra de los jubilados del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz. Curiosamente, este blog iba al alza en entradas hasta que hace unos días empezaron las manifestaciones en contra de esta iniciativa, con los consabidos desórdenes en el tráfico vehicular causados por los bloqueos. Yo soy pensionado y la ley me afecta. Pero, además, soy respondón y no me dejo tan fácilmente. De modo que, con el apoyo de otra ley fascista recién aprobada a nivel nacional (me refiero a la nueva ley de comunicaciones), es muy probable que hayan logrado "filtrar" o bloquear mis redes sociales y artificialmente reducir las entradas de 156 o más diarias a nueve. Además, mi internet se interrumpe cada minuto. "Safari no puede encontrar el sitio (que ya había encontrado) porque su computadora no está conectada a internet". Los técnicos de TELMEX vinieron a repararlo, pero el problema persiste. Casi casi, mis visitas se han reducido a sólo a las que yo hago cuando ingreso a mi sitio para escribir algo nuevo. No me la creo. Yo soy Maestro en Comunicación Corporativa y ya casi soy Maestro en Marketing cultural.
El hecho es que ayer aprobaron la Nueva Ley para el Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz. Una Ley fascista, acorde a la ideología pro-franquista de Javier Duarte de Ochoa. Franco resultó ser un dictador mucho más peligroso que Hitler. Porque Hitler era tonto, y Franco, para nada. Por eso Hitler cayó en seis años. Franco, tras darle la espalda al dictador alemán cuando éste más lo necesitaba, se alió con los gobernantes norteamericanos (mas no con el pueblo de Norteamérica), y se mantuvo en el poder por más de treinta años. Y lo dejó sólo porque se murió. Al igual que Ortega y Gasset, quien siendo liberal y refugiado de la Guerra Civil Española, declaró que Franco era mejor opción para España que los republicanos. Y Duarte de Ochoa estudió en un Instituto que lleva el nombre de Ortega y Gasset, fundado por él filósofo de la generación del 98 (1898). Ya desde la secundaria me caía mal Ortega y Gasset, sin saber todo lo que ahora sé de su filiación política: se me hacía insoportablemente seco y árido, cerebral y propenso a discusiones bizantinas. Mi antipatía creció al saber que auguró el fin de la novela como género. Y ahora me cae triplemente gordo, porque es el fundador de la escuela donde estudió Duarte de Ochoa.
Tras esta digresión histórica, paso a analizar los atracos de la nueva ley del IPE que están a un tris de pasar de legaloides a legales. El contenido del artículo cuarto transitorio, a mi juicio, es el más grave de todos, porque es contrario al espíritu de la cultura jurídica mexicana. Estoy hablando de un espíritu cuya edad ya se mide por siglos: el principio de la irretroactividad de las leyes. Lo primero que dice el artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es que "A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna". Y lo dice una versión que ha pasado por las reformas también fascistas de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, los dos últimos presidentes mexicanos. El anterior, Vicente Fox Quezada, les hizo el favor de quitar la cláusula que permitía aplicar la pena de muerte al Presidente de la República que traicionara a la Patria. Por eso Calderón, Peña Nieto y los que vienen, pueden traicionarla con toda libertad, sin temor ni remordimiento.
El caso es que la nueva ley de pensiones tiene varios artículos con una redacción y contenido muy curiosos. El más grave de todos me parece que es el artículo cuarto transitorio, cuya redacción dice "se considerarán trabajadores en transición a aquellos que ingresaron al servicio con fecha anterior a la entrada en vigor de la presente ley". Es decir, que quienes ya estamos jubilados, pero fuimos trabajadores y estamos bajo el régimen de las leyes 5 o 20, según el caso, somos "transitorios", y, por ende, somos sujetos de los despojos y atracos que pretende la nueva ley. La Constitución nos ampara. Pero, gracias a las reformas de los últimos dos presidentes, ya no es tan fácil defenderse vía el amparo. Perjudicarán a todos los conformistas, indolentes, apáticos e ignorantes que no sepan hacer una defensa adecuada de sus derechos, así como a los combativos que limiten su lucha a bloquear calles sin intentar una defensa jurídica a través del amparo. Nada más fácil para el sátrapa en turno que exhibir a los manifestantes como abusivos delirantes y violentos que obstruyen las vías de comunicación sin importar la salud de enfermos transportados en ambulancias o de gente que tiene que ir a su escuela o al trabajo. Habrá quien lance su automóvil contra los manifestantes. En un momento dado, entrará en acción la policía anti-motines a atacar con descargas eléctricas, potentes chorros de agua, gas lacrimógeno y hasta letales balas de goma para doblegar a los manifestantes, sin importar que la víctima sea una anciana exprofesora que formó a miles de mexicanos y ahora se le paga con esta moneda. Hitler estaría orgulloso.
La escalera de Potenkim
Al entrar todos, pasados, presentes y futuros pensionados al embudo de esta ominosa ley, se nos aplicará un descuento del 12% para una "reserva técnica". Dice así la nueva ley "los recursos para cubrir el costo de las prestaciones en esta ley y los gastos de administración correspondientes se obtendrán de las cuotas y aportaciones que estén obligados a pagar los trabajadores, pensionistas y el patrón". Es decir, los pensionistas, sin importar que durante toda nuestra vida laboral estuvimos cotizando puntualmente y sin falta, ahora tendremos que seguir haciendo aportaciones, como si estuviéramos trabajando. Y esto, retroactivamente, pues somos "trabajadores transitorios".
El problema para ampararse en la actualidad es que ya no basta con invocar las garantías individuales contenidas en los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, porque gracias a las reformas de Calderón y Peña Nieto ahora se tutelan "los derechos humanos". Pero la Constitución no define cuales son esos "Derechos humanos". Lo que significa que ahora las garantías individuales y los derechos humanos, jurídicamente, no existen, porque unos ya no están vigentes y los otros no están definidos; sin embargo, hasta Calderón previó un poquito de justicia: el artículo 29 de la nueva Constitución Política aquí citada establece el principio de legalidad. Y si la máxima ley rectora de los mexicanos dice que "A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna", aprobar y ejecutar una ley que sí los tenga, estará violentando este principio de legalidad. Yo hablo por los jubilados, porque conozco mejor su caso. No obstante, también me parece un abuso que se aumente la edad jubilatoria a 65 años de edad pretextando "que la media de vida se ha alargado", cuando nuestro país está considerado como uno de los más violentos (creo que sólo Afganistán es un poco más violento que México). Por otra parte, la mayoría de los trabajadores afiliados al IPE son de clase media para abajo. Pretender que tienen acceso a hospitales de lujo es una gran mentira. Tienen que acudir a instituciones de seguridad social públicas, como el IMSS, el ISSTE, la SSA o el Servicio Médico de la Universidad Veracruzana, instituciones cada vez más deficientes, a causa de las políticas neoliberales que han tomado carta de naturalización en nuestro país al menos desde Carlos Salinas de Gortari. Con la reforma a la Ley del IMSS en tiempos del expresidente Zedillo, inició la debacle del sistema de seguridad nacional mexicano. Pareciera que los presidentes neoliberales trabajan con la idea de que los jóvenes sean "socios" (más bien, casi esclavos) de empresas como Mc Donald's, y, cuando les llegue la edad de jubilarse, que se conviertan en "cerillos" de las grandes cadenas como Wall-mart, Chedrahui, Comercial Mexicana, etc.
Es decir, lo que buscan estas empresas son"socios" sin derecho a antigüedad, a servicio médico, a la permanencia en el puesto, a la jubilación, al ascenso y a un salario suficiente.
Yo me estoy preparando ante una eventual quiebra de la seguridad social mexicana. El año pasado obtuve una Maestría en Comunicación Corporativa y ahora estoy terminando el tercer semestre de otra en marketing. Desde hace muchos años, tengo dos licenciaturas, una en Derecho (para lo que se ofrezca) y otra en música, con especialidad en composición musical. De modo que tengo muchas opciones para sobrevivir no sólo en México, sino en el extranjero. En el peor de los casos, trabajaría como "cerillo" empaquetando las compras de los usuarios de un súper (Wall-mart, Chedrahui, el Corte Inglés, Carrefour, etc), pero Duarte no se librará de mí con facilidad: bastará con que yo pague por los servicios de un internet público para seguir publicando en este blog. Para librarse de mí, Duarte tendrá que matarme. Y si muero "en un accidente", "en una balacera" o "por un cáncer fulminante", ya saben por dónde pueden empezar a descartar las hipótesis en torno a mi muerte.
No dudo que la situación financiera del IPE esté quebrantada y que sea la "caja chica" de los gobernantes veracruzanos desde su fundación. Decir que esto no es cierto "porque no se puede probar", es una falacia perversa. Lo que es notorio, no necesita probarse: si a una mujer de entre veinte y treinta años le crece el vientre en seis meses, tiene náuseas y su flujo menstrual se ha interrumpido, no necesito hacer sofisticadas pruebas adicionales para demostrar que está embarazada. Me explico: el gobierno de Duarte se ha embarcado en la construcción de un pingüinario en el Puerto de Veracruz que ha costado al menos 25 millones de pesos. Además, se involucró en la celebración de los Juegos Centroamericanos con una infraestructura de principios del siglo XX.Y, por último, compró la franquicia del Hay festival, festival cultural extranjero. Como si acá no hubiese especies nativas en vías de extinción y una infinidad de artistas locales también en vías de extinción. Como lo están también el campo (36 mil hectáreas productoras de las que se aprovechan aproximadamente 9000 y de acuerdo al gusto de empresas extranjeras). O los cafeticultores: habiendo sido Veracruz un productor de café de primerísima calidad, superior incluso al mejor café colombiano, ahora los cafeticultores veracruzanos están reducidos al autoconsumo o esclavizados a algunas transnacionales que los obligan a cultivar la especie "robusta" (de mala calidad) en vez de "arábiga", la que le dio prestigio al café veracruzano en otro tiempo. El son jarocho sobrevive gracias a músicos japoneses, en tanto que los soneros locales viven muy molestos con su situación de olvido institucional. En las carreteras que conducen a Minatitlán, cada tres minutos se asalta un autobús o un automóvil. Viajar en automóvil de Xalapa a Puebla o México, es un riesgo similar. Por donde quiere que se le vea, el Estado de Veracruz es un desastre. Y, las soluciones tipo "vamos a crear un pingüinario" en el Puerto de Veracruz, sitio donde las temperaturas invernales son de 20º cantígrados y en verano alcanzan los 50º "para atraer divisas", me parece una solemne estupidez. ¿Cuándo van a recuperar la inversión? ¿Cuánto gasto energético se requiere para mantener todo el año temperaturas inferiores a 30º en un lugar donde el promedio es de 40º sobre cero. Son aproximadamente 70º de diferencia entre lo que los pingüinos necesitan para sobrevivir y la que hay en tierras tropicales. Lo mismo el Hay festival: es para que los artistas foráneos nos vengan a presumir de que son muy cultos y exitosos. Dicen que en la casa del ahorcado no hay que hablar de la soga. Pero el Hay festival lo hace: Xalapa es una ciudad culta. Tanto lo es que en otros tiempos se le conocía como la "Atenas veracruzana". Si el Hay festival fuese un foro donde los artistas locales compartieran un beneficio con los foráneos, este festival sería maravilloso. Pero no es así: cuando un escritor local que no ha logrado consagrarse, desea acceder a una de las maravillosas ponencias o presentaciones de este festival, será cateado a la entrada del recinto, como si fuese un delincuente peligroso. Es decir, será insultado.
¿Cómo no va a estar en quiebra el IPE, si hay una cláusula que le permite a los gobernadores obtener préstamos millonarios para sus descabelladas empresas o para financiar las campañas electorales de sus partidos políticos? Se sabe que uno de los gobernadores recientes solicitó un préstamo millonario y por eso el IPE está en quiebra, porque no se ha pagado la deuda en tiempo y forma.
En fin, que Dios nos agarre confesados. Yo, por lo pronto, me voy a amparar. A más tardar, en cuanto me llegue el primer descuento.

2 comentarios:

  1. eres valiente, compañero de desgracias. yo tambien soy jubilada y en verdad, muy pocos abren la boca para señalar minimo lo propio. Felicidades.

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    1. Gracias. Lo hago porque pienso que es mejor morir de pie que vivir de rodillas. Si me han de matar mañana ¡Pues que me maten de una vez!

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