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domingo, 23 de noviembre de 2014

En lo que se abre un software

Hoy tenía ganas de escribir. Ya se me fueron. Este sitio se tardó una eternidad en abrir y mi software para música, tras lanzar unos mensajes de error también se abrió después de mucho esperar (errores que quién sabe cómo llegaron a mi equipo y que por más que les envío a los proveedores el informe, aquellos nunca se corrigen). De modo que la inspiración, que llega momentáneamente y se va rápidamente, se me escapó por tratar de atraparla con la computadora. Quería hablar de las vicisitudes de "Historias bajo la luna", pues quise exponer la historia de cada pieza. Esto, desde antes de la función. No se pudo. Manifestaciones. Recursos humanos locos. Planes preparados minuciosamente echados por tierra por uno o más seres humanos que reaccionaron de manera inesperada y contraria a la salud del proyecto y del arte. Flipora, un secuestrador de navegadores, se sumó a esta Santa Cruzada en contra de mi libertad de expresión y mi tiempo para emitirla. Peña Nieto cree que hay un plan para desestabilizar al país y destruir las instituciones y no se ha dado cuenta de que Ayotzinapa, sus Reformas o algunos Gobernadores que también emprendieron otro tipo de reformas antisociales son las que han provocado dicha inestabilidad. ¿De qué sirvió poner a remate a PEMEX si el 3.8% de PIB que se esperaba por la venta se redució a cenizas a causa de Ayotzinapa?
Pero eso no me importa. Lo que me importa es que quiero escribir novela, cuento, ensayo, música, proyectos artísticos. Y quiero producirlos. Por todas partes me topo con obstáculos: las políticas culturales de mi país, son excluyentes. Al menos, por lo que toca a mi persona. Sin importar la preparación que yo tenga. El tráfico de mi ciudad, no me deja avanzar a atender asuntos relacionados con mis objetivos artísticos e incluso vitales (como ir al mercado a comprar mis alimentos). Algunos jóvenes llegaron a estar tan irritados por lo de Ayotzinapa, que se encapucharon y cometieron actos vandálicos contra la tienda departamental donde solemos abastecernos. Luego resultó que no eran manifestantes, sino infiltrados del gobierno para desprestigiar al movimiento estudiantil, criminalizarlos y meterlos a la cárcel. Un disparate tras otro. Los juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe 2014, otro motivo para hacer lento el tráfico. Y para hacer más manifestaciones, puesto que las  cámaras y los reflectores están puestos sobre el evento. La esperanza es que el Gobernador en turno caiga en la tentación de reprimir y generar nuevas víctimas. Estos juegos, por sí solos, entorpecieron un buen rato el tráfico de mi ciudad. Y, casi como si fuera un plan orquestado (que inició con la descompostura de mi software "Finale", con el que capturo música), me cayó el "Flipora" que hizo increíblemente lento a mi equipo. Estuve a punto de demandar a Infinitum, mi proveedor, pues contraté un servicio de muchos megas y estaba peor que cuando sólo tenía dos. Ah. Por cierto, que tengo tres litigios: una demanda de amparo contra la nueva Ley del IPE; un amigo en la cárcel, que ya debería estar fuera, pero que por motivos políticos las autoridades estatales recurren a todo tipo de tácticas dilatorias. No me afectaría si no fuera yo su abogado. Otro amigo, que tuvo a bien pedirme que lo divorciara: este amigo, lleva más de 29 años de vivir separado de su mujer. La hija que procrearon, ni siquiera lo conoce. Esta mujer tiene dos hijos con otra pareja y uno de ellos ya es mayor de edad. ¿Y qué creen? El Juez sexto de lo civil no ha podido divorciarlo. Ya vamos a cumplir un año desde que interpusimos la demanda. El problema es que este amigo, mi cliente, tiene miedo a solicitar un amparo. Y así pues, el juez está tan tranquilo como la brisa de un día sin ventoleras. O más fresco que una lechuga. Y mi blog todo el tiempo está amenazándome con olvidar lo escrito por mí. Chequen este mensaje:
¿Soy muy negativo, verdad? Los proveedores de estos servicios informáticos dirán que debo tener una actitud más proactiva. Que se atrae lo que se desea y no lo que uno teme. Si esto fuera verdad ¿Por qué ocurre todo lo que he señalado líneas arriba? No es algo que yo desee. Más bien, me cae muy gordo (mexicanismo que significa "le tengo una profunda antipatía").
Sobra decir que con una población empobrecida e irritada, cualquier inversión económica aplicada a un emprendimiento, se va a convertir en un sueño guajiro, en una quimera: en primer lugar, estos pobladores no van a tener muchos ánimos para acudir al concierto de un cuarteto de cuerdas. En segundo lugar, aunque quisieran, si se les cobra la entrada, lo van a pensar. Pues la música alimenta al espíritu, mas no al cuerpo. O, en el mejor de los casos -que fue lo que nos ocurrió- la sala va a estar llena, pero el 60% de los espectadores entró de colados. (Los americanos dicen de wet backs, los italianos, de "portugueses", los marineros, de "polizontes", etc., etc.) Me agrada que se haya llenado la sala (pese a que hubo una gran manifestación tres horas antes de Historias bajo la luna. Pero no sean gachos, no estamos patrocinados por ninguna institución. Necesitamos recuperar lo invertido.
Hace poco un amigo me preguntó que cuál sería mi jugador en The Game of Thrones. Yo le respondí que Therion Lanister, el enanito: le gusta la buena vida y enfrenta los problemas como debe ser: con inteligencia, objetividad y bastante eficacia. Al final, ninguna autoridad se lo reconoce. Bueno. Basta. Créanme que mi estilo no es el lloriqueo.
P.D. En lo que va de los Juegos Deportivos Centro Americanos y Deportivos, el escore de medallas va así (si no es que ya hubo en cambio): Cuba, tres desertores. Panamá, una laptop desaparecida. Con todo y memoria USB.

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