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domingo, 2 de noviembre de 2014

Se fue Don Jorge Saldaña

Lamentablemente, el pasado jueves 30 de octubre murió el periodista y conductor de televisión Jorge Saldaña, de quien no repetiré lo que se ha dicho sobre su destacada trayectoria, pero sí evocaré algunos momentos que me atañen. Hacia 1967, cuando el que estas líneas escribe aún estudiaba la escuela secundaria, ya era famoso su programa Anatomías, que gozaba de mucha popularidad. Con el paso del tiempo, me enteraría que, a diferencia de otros comunicólogos, Saldaña mantenía una opinión imparcial y crítica, misma que lo llevó a situaciones de tensión tanto con los dueños de un famoso canal de televisión, como con ciertas autoridades gubernamentales. No obstante esta actitud crítica, finalmente Jorge Saldaña fue contratado por el canal 4+ de televisión, canal del Gobierno del Estado de Veracruz, hoy perteneciente a la RTV (Radio Televisión de Veracruz).
Mi breve relación con Jorge Saldaña inició a raíz del ensayo biográfico que escribí en torno a la vida de Toña la Negra. Jorge Saldaña tiene varias entradas en esta obra:
"Toña era mujer de su casa… Le dolía que no la entrevistaran, pero esta era una situación conflictiva, pues ella era muy difícil de entrevistar. En 1979, mientras estaba en un programa con Saldaña, en el canal trece, recibió el golpe más duro de su vida: su hijo Guillermo había amanecido muerto".
Tocó a Jorge Saldaña ser testigo de ese difícil momento. Pero no fue la única vez que la entrevistó: según un personaje (Enrique Becerra) cuyo avatar es Pancho Pueblo, "Toña también salía por televisión… divertido por un desaire que La Sensación Jarocha le hizo a Raúl Velasco:
-… Sale Toña y la anuncia. Dice:
-Oyes Toña, yo te quería preguntar…
Señor Velasco, no me tutee, déme el micrófono que voy a cantar".
"El mismo Pancho Pueblo nos relata un episodio con Saldaña:
-se presentó en aquel programa que tenía, Nostalgia, con Elena Burgos, y alguna gente de mala leche habló y dijo que esas señoras no tenían qué hacer ahí, que ya le dejaran el lugar a la gente joven. Entonces, inmediatamente, como yo hablaba seguido, hablé por teléfono y les dije que esa señora, y la otra que estaba, también la enaltecí, todavía tenían mucho por delante y que dar. Me dice la telefonista:
-¿Usted cómo se llama?
-Pancho Pueblo.
Y así le dieron el recado a Toña, y dijo:
-Para Pancho Pueblo, le voy a cantar Cenizas.
Y cantó Cenizas".
Probablemente, en el material recopilado para la investigación (que espero no esté desaparecido o deteriorado por el paso del tiempo), encontré un poco más sobre la relación entre Toña la Negra y Jorge Saldaña. De ahí que yo tuviera la inquietud de corroborarlo cuando estuviese frente a él, puesto que trabajábamos en la misma ciudad, en Xalapa. La oportunidad se me presentó hacia 2007, cuando obtuve un Estímulo para Creadores con Trayectoria por parte del Instituto Veracruzano de la Cultura (el IVEC) para componer la ópera Tropical, basada en un episodio de la vida de Toña la Negra. Yo me seguí de frente y no me conformé con tan sólo crear la música, sino de producir las primeras representaciones de la obra y es por eso que fui a parar a RTV; entre otros conductores, me entrevistó Don Jorge Saldaña. Un hombre muy exigente, que no toleraba a los improvisados ni a los farsantes, De ahí que era duro en su trato; pero, al mismo tiempo, sabía reconocer la calidad cuando la había. Nos entrevistó, tras darnos una regañada por la forma en que traíamos grabado el material: para su gusto, nuestra grabación era un tanto casera. Cantaron mi hija Rosaura González y otros personajes de la ópera. Antes de terminar la entrevista, aproveché para hacerle una pregunta "muy al caso, pues se trata de Toña la Negra y Usted". Le comenté el hecho y lo confirmó públicamente:
-Sí. Es verdad. La Doña tenía un carácter muy fuerte. Muy difícil.
Tras el estreno de mi ópera, me jubilé de la docencia. A partir del 2011 probé suerte como escritor y hacia 2013 renació en mí la inquietud por el marketing cultural y la producción artística, y esta actividad me trajo de regreso a la producción de eventos musicales y artísticos. Quizá a causa de la publicidad de Historias bajo la luna, que presentaremos en fecha próxima, alguien consideró a mi hija Rosaura para cantar en la misa que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de Xalapa, para depedir a las cenizas de Don Jorge, quien fue cremado en el Distrito Federal. Una de las ironías de la vida es que mi hija representó a Toña la Negra en las primeras versiones de Tropical y también fue entrevistada por Don Jorge; y, por un azar del destino, ella fue a cantarle en su último adiós. Por este medio, externo mis más sentidas condolencias a la familia de Don Jorge, a quienes no tengo el gusto de conocer personalmente. Descanse en paz Don Jorge Saldaña Hernández.



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